24 de enero de 2019

LITERATURA. TEMA 12. EL TEATRO MEDIEVAL. ESTUDIO DE "LA CELESTINA" DE FERNANDO DE ROJAS. ÍNDICE


TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
texto aquí

0. Esquema general del teatro en la Edad Media.

1. Introducción al teatro medieval en castellano.
1.1. Al abordar el estudio del teatro medieval hay que emplear un concepto amplio de teatralidad.
1.2. Elementos mínimos para que un texto tenga carácter teatral, según D. A. Deyermond.
1.3. Características del teatro medieval, según Miguel Ángel Pérez Priego.
1.4. Distinción entre texto literario y texto espectacular, de María del Carmen Bobes.
1.5. El espectáculo teatral gira en torno a dos extremos, polo cinético y polo narrativo,según Javier Fábregas.
1.6. Distinción entre teatro, rito y ceremonia, según Fº. Fernández Ferreiro.
1.7. El teatro medieval aparece ligado a las prácticas litúrgicas de la Iglesia.
1.8. Dos teorías sobre el origen del teatro medieval.
1.9. La multiplicidad de elementos que influyen en el origen del teatro medieval: tesis de Ferrer Vals y García Santosjuanes.
1.10. Son pocos los textos medievales existentes en Castilla que avalen el origen litúrgico.
1.11. Razonamientos de Donovan de por qué no hallamos textos en Castilla.
1.12. La historia del teatro en lengua española durante la Edad Media es la historia de una ausencia.
1.13. Relación de obras medievales consideradas como teatrales, según la crítica.
1.14. El teatro litúrgico.
1.15. Fuentes documentales que prueban la existencia de un teatro medieval en Castilla.

2. ¿Desapareció el teatro grecolatino durante la Edad Media?

3. Pervivencia de los géneros menores latinos: los juglares.
3.1. Acercamiento a la definición de juglar.
3.2. Los juglares, hilo conductor del teatro romano medieval.
3.3. Los juglares, profesionalmente marginados, socialmente condenados por los moralistas religiosos.

4.Teatro en latín:
4.1. Los benedictinos, factor decisivo para el desarrollo del teatro medieval.
4.2. El caso de Roswitha von Ganderheim (s. X).
4.3. Los juegos escolares. Evolución del teatro en latín: la comedia elegíaca.
4.4. La comedia humanística.

5. Los dramas litúrgicos (tropos, siglo IX...)
5.1.Los tropos. Introducción al drama litúrgico.
5.1.1. Referidos a la Navidad (Officium pastorum, Ordo stellae).
5.1.2. Referidos a la Semana Santa (Depositio, Quem quaeritis?).

6. Teatro en castellano.
6.1. Los dramas litúrgicos .
6.1.1. Referidos a la Navidad (Auto de los Reyes Magos, s. XII; Misterio de Elche, s. XV).
6.1.1.1. Continuidad en poetas cultos del s. XV.
6.1.2. Referidos a la Semana Santa (Lamentaciones fechas para Semana Santa, s. XV).
6.1.3. Otras
6.1.3.1. Obras de asunto bíblico y vida de santos, promovidas por los gremios artesanos.
6.1.3.2. Milagros y vidas de santos, promovidas en festividades de los mismos.
6.1.3.3. Alegorías y moralidades desarrolladas con motivo del Corpus Christi.
6.2. Obras profanas.

7. Estudio de "La Celestina" de Fernando de Rojas.
7.1. Introducción.
7.2. Problemas textuales.
7.3. Problemas de autoría.
7.4. ¿Quién fue Fernando de Rojas?
7.5. Problemas en cuanto al género de 'La Celestina'.
7.6. Las diversas fuentes de 'La Celestina'.
7.7. Análisis interno de 'La Celestina'.
7.8. Temas presentes en 'La Celestina'.
7.9. Los personajes de 'La Celestina'.
7.10. El lenguaje de 'La Celestina'.
7.11. Técnicas dramáticas de 'La Celestina'.
7.12. Intencionalidad y sentido en ´La Celestina'.
7.13. Popularidad y transcendencia posterior de 'La Celestina'.
Anexos.
Recursos audiovisuales:
. Películas
. Adaptaciones teatrales
. Vídeos sobre la obra y estilo
. Audios sobre el texto
. Audios analizando la obra
. Imágenes.








INFOGRAFÍA SOBRE LOS ELEMENTOS DEL TEXTO EXPOSITIVO






BIBLIOGRAFÍA.
Acosta Cabello, Antonio. Cómo analizar los tipos de discurso: estudio teórico y aplicación práctica. Sevilla: Fundación Ecoem, 2007.
Bassols, M. y Torrent, A. M. Modelos textuales. Teoría y práctica. Barcelona: Octaedro, 2012.
Marcos Marín, Francisco. El comentario libgüístico. Metodología y práctica. Madrid: Cátedra, 1988.
Vera Luján, A., el al. El comentario de texto. Teoría y práctica. Madrid: Centro de Estudios Ramón Areces S.A., 2014.

















22 de enero de 2019

INTRODUCCIÓN GENERAL A LOS SUBGÉNEROS DE LA LÍRICA. TIPOLOGÍA.


¿Cuáles son los subgéneros líricos y cómo se clasifican?

En esta introducción general analizamos a fondo la lírica como género literario, dividiendo sus composiciones en subgéneros mayores (como la oda, la elegía o la égloga) y menores (como el madrigal o el epigrama).

Explora las diferencias clave entre la lírica culta y la popular, repasa la teoría imprescindible para exámenes de Secundaria y 1º de Bachillerato, y ponte a prueba con nuestros ejercicios interactivos de subgéneros líricos en otras entradas de este mismo blog.

Este es el esquema general que desarrollamos más abajo:


Subgénero / Variante Clasificación Origen / Tradición Definición y Características 
Jarchas, Cantigas y Villancicos Tradicional Popular (Oral) Composiciones de tipo amoroso o de labores domésticas y festivas. De transmisión anónima y oral en su origen.
Romance Lírico Tradicional / Menor Popular / Culto Subgénero nacido a la sombra y hermano del poema épico; adoptado posteriormente por poetas cultos en sus repertorios.
Endecha Tradicional Popular (Oral) Elegía de carácter popular escrita tradicionalmente en versos cortos.
Canción (Culta / Petrarquista) Mayor Trovadoresca / Italiana Evolución de la cançó provenzal y la corriente petrarquista italiana (Garcilaso). Expresa el convencionalismo del amor cortés mediante estancias, liras, endecasílabos y heptasílabos.
Égloga / Poesía Bucólica Mayor Grecolatina (Teócrito/Virgilio) Poema extenso ambientado en una naturaleza idealizada (Arcadia / locus amoenus). Presenta diálogos de ficticios pastores que analizan los efectos del amor. Puede ser pura (dramática), mixta o exegemática.
Elegía (y Planto / epicedio/ Treno) Mayor Grecolatina / Medieval Expresión de dolor profundo ante la muerte o desgracia de seres queridos. Incluye los planctus medievales, el epicedio (de cuerpo presente) y el treno (en ausencia del difunto). Ofrece un "consuelo" final.
Oda (y variante Anacreóntica) Mayor Grecolatina / Clásica Composición noble y elevada de actitud apostrófica (dirigida a un tú). Se divide en religiosa o sagrada, heroica o pindárica, filosófico-moral y anacreóntica (placeres fugaces, mesa y hedonismo).
Himno (y Ditirambo / Epinicio) Mayor Grecolatina / Cristiana Composición solemne coral orientada a fuerzas superiores, ideales patrióticos, guerreros o civiles. Incluye el ditirambo (bacanal) y el epinicio o salmo.
Epístola Poética Mayor / Prosa Clásica / Renacentista Carta en verso (tercetos o verso suelto) de estilo fácil y natural que aborda una exposición didáctico-doctrinal o filosófico-moral.
Alba / Albada/ Alborada Menor Trovadoresca Prov.-Galaico Canto de dolor de los amantes que deben separarse al amanecer ante el peligro del gilós (marido celoso). Posee una vertiente de alba religiosa (Cristo como luz).
Balada Menor Provenzal / Galaicoportuguesa Originalmente canción de baile vinculada a un estribillo (ballada provenzal o bailada paralelística galaicoportuguesa). En castellano, adopta un esquema cercano al zéjel.
Madrigal Menor Italiana / Clásica Especie de epigrama extenso que encierra un pensamiento delicado, tierno y galante. Combina libremente endecasílabos y heptasílabos consonantes.
Sátira (y Sirventés) Menor / Mayor Grecolatina / Trovadoresca Poesía que censura, ridiculiza y critica vicios, defectos o personajes. Entronca con el sirventés provenzal (crítica institucional que generó el decir castellano).
Epigrama (y Humorada) Menor / Clásico Grecolatina / Satírica Composición brevísimia, cerrada y picante que destaca por su brevedad, claridad y agudeza. Incluye la humorada de Campoamor (rasgo filosófico ingenioso).
Letrilla y Villancico Menor Castellana Tradicional Composiciones de estructura fija con estrofas y estribillo (herederas del zéjel). La letrilla se diferencia del villancico tradicional por usar refranes o motes cultos con tono burlesco o religioso.

Para el desarrollo de este estudio debemos partir del hecho de que algunos géneros líricos suelen cruzarse con formas métricas concretas, como ocurrió en la literatura grecolatina (el poema épico se ligó al hexámetro, la elegía al dístico, etc.) y   como sucede en castellano con el soneto, la canción, el epigrama, el romance…

En todo caso, la crítica ha realizado diversas clasificaciones atendiendo a variados criterios, de las que señalamos las siguientes

 

1. Los subgéneros líricos: definición, evolución y características generales

Atendiendo al origen de sus formas, A. García Berrio y J. Huerta Calvo clasifican los subgéneros de la lírica como:

I. FORMAS EN VERSO.

Pueden ser populares o cultas.

  1. FORMAS POPULARES. Son géneros que inicialmente se transmitieron de manera oral, anónima, formando el corpus de la lírica tradicional, independientemente de que, a partir de los Siglos de Oro, los poetas cultos los hayan admitido en su repertorio junto a sus composiciones cultas.

27 de diciembre de 2018

ÉGLOGA, SUBGÉNERO DE LA LÍRICA.


El subgénero lírico "égloga" (que etimológicamnete significa 'elección, selección') nace emparentado con la literatura bucólica (relativa al 'pastor de bueyes'), y que no debe confundirse con la pastoril (en la Edad Media hubo literatura pastoril —pastorellas, serranillas...—, que era un mero juego lírico cortesano, pero no bucólico, como nos recordó Jesús Gómez).
[Gómez, Jesús. "Sobre la teoría de la bucólica en el Siglo de Oro: hacia las églogas de Garcilaso", in Dicenda. Cuadernos de Filología Hispánica, 10 (1991-1992), pág. 117].

En efecto, debemos rastrear sus orígenes en Teócrito de Siracusa (ca. 310 - 260 a.d.n.e.), que compuso unos Idilios (etimológicamente εἰδύλλιον significa 'escena, pequeño cuadro'), y que dan la forma primera al subgénero bucólico o idílico pastoril. En algunos de estos poemas, pastores y cabreros conversan, rivalizan mediante el canto o expresan sus penas amorosas. Los escenarios remiten al mundo rural mediterráneo y, especialmente, a Sicilia..

Quizá inicialmente estuvo conexa con los cantos a Dionisos por parte de los pastores de la isla de Cos, por lo que acabó relacionándose la actividad de los 'boyeros' -βουκόλος, de ahí bucólico (βουκολικός)- con el canto pastoril, en un escenario campestre -alejado del entorno urbano-, y donde los motivos de flores, árboles, brisas, aves, abejas y alba son repetidos. Esta naturaleza, bien sean las tierras de Siracusa, bien las referidas a los frondosos bosques y prados fértiles de Arcadia (en el Peloponeso, la tierra del dios Pan, el dios de los pastores), será contemplada externamente y nunca se funde con los sentimientos del poeta.

El universo de Teócrito presenta varias convenciones que pasarán a la literatura posterior: los certámenes poéticos entre pastores, el canto amoroso, la presencia de divinidades rústicas, el contraste entre el individuo y el paisaje y el lamento por la muerte. Mas es importante no proyectar sobre Teócrito la Arcadia renacentista plenamente idealizada: sus personajes conservan rasgos de vitalidad rústica, humor y conflicto. Además, sus Idilios abarcan también temas urbanos y mitológicos; por eso, no forman una colección exclusivamente pastoril.

IDILIO XI: El cíclope,

de Teócrito de Siracusa.

Traducción de Ipancro Acaico
(México: Imprenta de Ignacio Escalante, 1877).


Ningún remedio contra Amor, ni ungüento
Ni leves polvos hay, según noticias,
Sino las Musas; gran medicamento,
Que aunque germina en nuestro suelo ¡oh Nicias!
No es el poder hallar fácil intento.
Y tú, que de las Nueve eres delicias,
Y de la ciencia médica las llaves
Tienes al mismo tiempo, bien lo sabes.

Así pasaba plácida la vida
Aquí en Sicilia el Cíclope afamado
Polifemo el de antaño, a la garrida
Galatea siguiendo enamorado.

El bozo aun no cubría la encendida
Mejilla, ni su labio nacarado;
Y no nutrían rosas ni manzanas
Su ciego amor, mas furias inhumanas.

Nada cuidaba ya: del monte al hato
La grey tornaba sin pastor ni guía;
A su bella cantando el insensato
Desde el alba
en la playa se escocía:
De Venus le causó tal arrebato
El dardo que en el pecho hondo tenía.
Halló el remedio; así con tosca boca
Mirando al mar, cantaba en alta roca:

—¿Por qué, cándida Ninfa Galatea,
Del que rendido te ama huyes esquiva?
Tu pura tez cual requesón blanquea.
Y más que un ternerillo eres altiva;
Cual uva que inmatura verdeguea
Amarga, y que un cordero más festiva,
Llegas si al dulce sueño cierro el ojo,
Y al despertar, de huir te viene antojo.

Huyes de mí cual tímido cordero
Huye al mirar al espumante lobo.
¡Niña! De tí me enamoré primero
Cuando mi madres y tú, bajo aquel pobo
Jacintos deshojabais: yo el sendero
Al monte os enseñé, y en dulce arrobo
Me tienes hoy, y siempre, desde entonce;
Mas tú, lo sé, ¡por Jove! eres de bronce.

¡Bellísima mujer! ¿Por qué se aleja
De mí tu corazón, mi amor comprende?
¿Es porque una tan solo, hirsuta ceja
Por mi frente larguísima se extiende,
Que llega de una oreja a la otra oreja,
Y abajo un ojo solitario esplende?
¿Es porque encima de mi labio asoma
Ancha nariz desagraciada y roma?

Pero tal como soy, pacen millares
De ovejas pingües en el campo mío;

La mejor leche ordeño y bebo a mares,
Y queso no me falta, ya en estío,
Ya en medio del otoño lo anhelares
O del extremo invierno en lo más frío;
Y siempre están henchidos mis cestones
De frutas y variadas provisiones.

En pulsar la zampoña soy más diestro
Que ningún otro Cíclope en contorno,
Y cantándote a ti y el amor nuestro,
,
¡Mi prenda, mi manzana!, al hogar torno
A media noche. Para ti amaestro
Once venadas, de mi grey adorno,
Todas fecundas ya, con cervatillos,
Y de oso cuatro bellos cachorrillos.

Tuyo todo será. Ven y disfruta
De mi riqueza, y deja que las olas
Se estrellen en la playa:
tú en mi gruta
Más dulce vivirás conmigo a solas.
Laurel y vides de sabrosa fruta,
Cipreses tengo allí, hiedras y violas;
Y agua fresca me manda el Mongibelo
De nieve derretida,
don del cielo.

¿Quién vivir en el mar a tal prefiere?
De vello aunque me cubre áspero toldo,
Tengo leña de encino; y nunca muere
La lumbre de mi hogar bajo el rescoldo.
Pero sin ti, si tu desden me hiere,
A que se abrase mi alma yo me amoldo,
Y aun la única pupila con que veo,
Prenda la más valiosa que poseo.

¡Triste de mí! ¿Por qué no vine al mundo
Con aletas de pez? Tu rauda planta
Siguiéndote besara en lo profundo
Del piélago furioso que me espanta.
Diérate lirios blancos sin segundo
Y la amapola, cuyo rojo encanta:
Aquellos en invierno, ésta en verano,
Que darlos a la vez no está en mi mano.

¡Oh niña! Si arribare cierta nave
Aquí a nadar me enseñará siquiera
Un marinero audaz, que el arte sabe.
En el fondo del mar de esta manera
Probaré qué placer en vivir cabe.
¡Oh Galatea, sal! y una vez fuera
Tornar olvida a tu espumosa casa,
Como sentado aquí, a mí mismo pasa.

Ven a pacer conmigo mi rebaño,
Y la leche a ordeñar y a hacer el queso.
Sola mi madre es causa de mi daño
Que no te habló jamás de mi embeleso,
Aunque por ti miraba de año en año
Que me iba consumiendo hasta el exceso.
Diré que entrambos pies y la cabeza
Me duelen, y tal vez le dé tristeza.

¡Triste Cíclope, Cíclope! ¿Tu juicio
Adonde huyó? Mejor es que recuerdes
De tejer canastillas el oficio
Y a tus ovejas cortes ramas verdes.
Ordeña el animal a tu servicio:
Tras la cabra del monte ¿a qué te pierdes?
Hallar es fácil otra Galatea
Que más hermosa y menos fiera sea.

Mil vírgenes me invitan a la danza,
Y la noche que accedo al llamamiento
Respiran todas gozo y bienandanza:
¡Mi grandeza y valer no en vano siento!—
Fomentaba su amor y su esperanza
Polifemo cantando; y más contento
Pasaba así la vida placentera
Que si montones de oro poseyera.

18 de noviembre de 2018

EJERCICIOS. FORMACIÓN DEL GÉNERO DE LOS SUSTANTIVOS


Aquí tiene un test para aprender a señalar los procedimientos que existen para marcar el género de los sustantivos.







20 EJEMPLOS DE SUSTANTIVOS HETERÓNIMOS


Sólo el 16% de los sustantivos presentan rasgos de género mediante recursos morfológicos, esto es, mediante desinencias de género (mediante flexión de género -hijo/hija- o mediante derivación -conde/condesa-).

El resto lo hacen sintácticamente, a través de los determinantes (en el caso de los sustantivos de género común: "el espía/la espía"; los ambiguos: "el mar/la mar") o de los complementos (como los epicenos: "el tiburón macho/el tiburón hembra") ─establecidos estos dos últimos con una clara oposición referencial─, o léxicamente (en el caso de la heteronimia: "el padre/ la madre").

Los sustantivos heterónimos son vocablos que “utilizan radicales diferentes para distinguir el género gramatical” (NGLE, 2009, pág. 87). Por tanto, se forman mediante dos signos léxicos distintos, bajo dos formas genéricas también distintas, e incluyen, como parte de su significado, los semas ‘macho’ y ‘hembra’ (en los animales) o sus variantes ‘varón’, ‘mujer’ (en los humanos) que concretan, además de una referencia animada, el sexo de la referencia; por tanto, no hace falta explicitarlos (como sí ocurre en los epicenos).

Y aunque generalmente estos términos en masculino plural no agrupan a los de uno y otro género ("frailes" no recoge a 'frailes y monjas'), podemos encontrarnos con algunos casos en que sí sucede esto, neutralizando el sema específico 'varon/macho', como "caballos" que recoge a 'caballos y yeguas' o "padrinos", que recoge a 'padrino y madrina'.

Estos sustantivos pueden clasificarse:

① por su oposición estríctamente léxica: varón-hembra.
② por su oposición léxica y además desinencial: el padrino/ la madrina.
Veamos algunos ejemplos:

MASCULINO.
caballero
caballo
carnero
compadre
cura
femenino
fraile
galán
hombre
jinete
macho
marido
padrastro
padre
padrino
papá
patriarca
toro (buey)
varón
yerno
zángano
FEMENINO.
dama
yegua
oveja
comadre
monja
masculino
monja
dama
mujer
amazona
hembra
mujer
madrastra
madre
madrina
mamá
matriarca
vaca
mujer
nuera
abeja