16 de septiembre de 2018

PROPIEDADES DEL TEXTO. (I).



TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
1. Adecuación.
2. Coherencia.
3. Cohesión.
4. Corrección.

Denominamos TEXTO a la unidad básica de comunicación que tiene sentido completo. Éste puede ser una palabra o una multitud de oraciones que tienen propósito comunicativo.

Cuatro son las propiedades que debe cumplir un texto para que podamos considerarlo como bien construido: adecuación, coherencia, cohesión y corrección.

Tomado de: https://drive.google.com/file/d/0B8Nt_nRCFPmyTldRRHZjWE1HbnM/view?usp=sharing 

1. ADECUACIÓN.


Un texto es adecuado si consigue el propósito o intención comunicativa(que veremos más adelante) que se marcó el emisor, esto es, si se ha adaptado a la situación en la que se produce la comunicación. Por ello habrá de tener en cuenta:

a) la situación comunicativa (cotidiana o formal),
b) el receptor al que va dirigido el mensaje, contemplando el mayor o menor grado de confianza, estatus y jerarquía (fórmulas de respeto y distancia o trato familiar y amistoso: usted-- tú),
c) el nivel de formalidad (registro coloquial, estándar, culto) con arreglo a las características del receptor (más o menos culto),
d) el tema que se trata (en función del receptor), con mayor (tecnicismos) o menor léxico especializado (vulgarismos, lenguaje de argot),
e) el canal utilizado (oral o escrito).
f) la oportunidad del tipo de texto empleado.
Que en esquema quedaría así:

Por ello, para comprobar si un texto es adecuado o no, debemos plantearnos las siguientes preguntas:
a) ¿Quién produce el texto?
b) ¿Con qué intención (informar, convencer, regular-guiar-instruir, producir belleza, anticipar)?
c) ¿En qué situación se encuentran ambos y ámbito de uso empleado (formal, informal...?
d) ¿A quién se dirige (emisor real, ideal o implícito, concreto o explícito, único o plural, sexo, clase social, grado de instrucción...)?
e) ¿Qué tipo de relación mantienen el emisor y el receptor y cómo se dirige a él (cómo lo cita, lo interpela, hay complicidad con él, le pregunta, le increpa, distancia, proximidad…).?
f) ¿Es adecuado el nivel de lenguaje empleado (vulgar, informal, culto) y el registro o variedad lingüística (idiolecto, geolecto, sociolecto, fasolecto)?
g) ¿Qué tema se trata?
h) ¿Qué canal se utiliza (oral o escrito)?

h1) Si oral: ¿El tono, volumen, gesticulación, velocidad, etc... son correctos?
h2) Si escrito: hay que fijarse en la tipografía (comillas, negritas, mayúsculas, versalitas, cursivas...), ortografía, disposición (márgenes, columnas, espaciados...)) imágenes y signos especiales (exclamaciones e interrogaciones, siglas, extranjerismos, numeración, símbolos, emoticones, etc.). Distinguir el tipo de canal escrito: libro, periódico, whassap, correo electrónico, chat, etc.

i) ¿Es apropiado el tipo de texto empleado (lenguaje literario, periodístico, publicitario, técnico-científico, jurídico-administrativo, humanístico-académico; Texto expositivo, argumentativo, narrativo, descriptivo, instructivo, predictivo, retórico, conversacional)?

2. COHERENCIA.

La coherencia es una propiedad del texto que se relaciona con la organización de la información y con el conocimiento que comparten el emisor y el receptor sobre el contexto. Para que haya coherencia debe haber una relación lógica entre los significados del texto.

Un texto será coherente cuando toda la información que contiene está relacionada con el tema, esto es, todas las ideas están relacionadas entre sí y referidas a un mismo tema. Si alguna idea no lo está, entrando en contradicción, entonces se produce incoherencia.

Así, a cada párrafo le corresponderá una idea.

En un texto coherente se da una progresión temática consecutiva, una progresión de la información ( de ahí que hablemos de idea principal y secundarias), siguiendo un orden lógico y estructurado (según el tipo de secuencia textual que se de en en cada caso: secuencia narrativa, secuencia descriptiva, secuencia argumentativa, secuencia expositiva, secuencia dialogal, instructivo-prescriptiva, predictiva y retórica o poética).

Estas secuencias generarán una estructura homogénea (cuando todas las secuencias son iguales) o hetereogénea (cuando hay mezcla de tipos de secuencias).

Todo texto consta de tres apartados: introducción, desarrollo y conclusión.

3. COHESIÓN.

La cohesión es una propiedad de todo texto bien construido en el que cada enunciado se relaciona con los demás mediante procedimientos léxico-semánticos, gramaticales y lógico-sintácticos.

Un texto está cohesionado, tiene cohesión, cuando el léxico que contiene está formado por palabras relacionadas entre sí (generalmente por reiteración semántica: bien por sinonimia, antonimia, hiperonimia o hiponimia; o por procedimientos de sustitución, a través de los pronombres), y por párrafos y enunciados conectados lógicamente mediante nexos adecuados (los llamados conectores: que son conjunciones o locuciones conjuntivas).
Para esta cuestión hay que fijarse en cuál es la palabra clave que sintetiza el tema del texto. Por regla general es el término que más se repite.
Además, hemos deciho que debemos prestar especial atención a las palabras o grupos de palabras que sirven para unir ideas expresando claramente el modo en que se relacionan entre sí, y que denominamos "conectores". Existen diversos tipos de conectores, según sea el texto oral o escrito. Aquí nos centramos, inicialmente en el texto escrito:

de adición, que son aquellos que permiten añadir información, seguir hablando sobre un tema o presentar elementos adicionales: además, asimismo, del mismo modo, de la misma manera, igualmente, no sólo... sino también..., también.

de causa, que expresan la causa o la razón de ser de algo: a causa de, como, dado que, debido a, gracias a, por culpa de, porque, pues, puesto que, visto que, ya que.

de condición, que presentan acciones o hechos cuya realización (o no realización) es necesaria para que se cumpla otra acción o hecho: a menos que, con la condición de que, con tal que, con tal de que, si, siempre que, suponiendo que.

de consecuencia, que introducen acciones o hechos que son consecuencia o resultado de otras acciones o hechos: a consecuencia de, así, así que, de ahí, en consecuencia, entonces, es por eso que, por consiguiente, por esa razón, por eso, por lo tanto.

de finalidad, que expresan la finalidad, el objetivo, el propósito, el fin, etc., de una acción: a fin de, a fin de que, con el fin de, con el fin de que, con el objetivo de, con el propósito de, con la intención de, con el objeto de, de manera que, de modo que, de tal manera que, de tal modo que, para, para que.

de ilustración o aclaratorios, que permiten desarrollar de modo más preciso una idea mediante aclaraciones, reformulaciones, precisiones, ejemplos, etc.: a saber, así, en efecto, en otras palabras, es decir, o sea, esto es, por ejemplo.

de oposición o adversativos, que introducen ideas opuestas, contradictorias o incompatibles. Sirven para formular una oposición, una restricción o una objeción: a pesar de, al contrario, aunque, comparado con, de lo contrario, en cambio, en comparación con, mientras que, no obstante, pero, si no, sin embargo.

de orden, jerarquía o cronológicos, que se usan para introducir un tema o para situarse en él haciendo referencia a acciones o hechos que ya se han mencionado o que son conocidos por los intrelocutores: ante todo, antes de nada, antes que nada, después, después de lo cual, después de lo dicho, en primer (segundo, tercero) lugar, en principio, en último lugar, finalmente, luego, para copncluir, para empezar, para concluir, por otra parte, por otro lado, por último, por una parte... por otra..., por un lado... por otro..., primero (segundo, tercero, cuarto...)=, sobre todo, y así sucesivamente, y además.

de referencia, que pueden utilizarse para exponer de modo ordenado una serie de ideas o argumentos, ya sea simplemente estableciendo una secuencia o bien jerarquizando las ideas de acuerdo con su importancia: a propósito de, al respecto, con respecto a, con respecto de, como he(mos) dicho, como se mencionó anteriormente (más arriba, en el anterior párrafo, en el anterior capítulo...), con relación a, con respecto a, con respecto de, de esta manera, en cuanto a, en este caso, en lo que respecta a, en lo relativo a, según.

de resumen, que se utilizan para cerrar o acabar un razonamiento, ya sea resumiendo los puntos principales o presentando una conclusión que se desprenda de lo dicho: como he(mos) mostrado, en conclusión, en definitiva, en pocas palabras, en resumen, en síntesis, en suma, para resumir.

de temporalidad, que permiten situar acciones o hechos en el tiempo, bien respecto a otras acciones o hechos, bien respecto al momento en el que el locutor habla: a partir de ahí (de aquí), actualmente, ahora, ahora que, al final, al principio, antes, apenas, cuando, desde, desde entonces, después, durante, en nuestra época (nuestro tiempo, nuestros días), en otra época (tiempo, días), enseguida, entonces, hasta, hoy en día, luego, más tarde, mientras, mientras que, mientras tanto, una vez que.

RECORDEMOS:

SINONIMIA: cuya etimología griega es σύν (syn, "con -el mismo-"), y el sustantivo ὄνομα (ónoma, "nombre").
Son palabras que tienen un significado muy parecido (nunca suele ser exacto).
En ocasiones, los sinónimos son contextuales, esto es, sólo se dan en un texto y contexto determinado, pero no en el resto.
Ejemplo: ajuar, atavío, atuendo, equipo, indumentaria, muda, prendas, ropa, trajes, vestidos.
Los sinónimos (e hiperónimos) se utilizan para no repetir una misma palabra en un texto.

ANTONIMIA: cuya etimología griega es ἀντι- (anti-, "contrario, opuesto") y el sustantivo ὄνομα (ónoma, "nombre").
Palabra cuyo significado es opuesto, esto es, significa lo contrario de otra.
Esta oposición, según su significado, puede ser:

gradual, cuando podemos graduar la oposición, pudiendo decir que es más o menos *. Así, entre frío y caliente, tenemos situaciones intermedias, como tibio, templado, helado, pudiendo decir que es más o menos frío o caliente; entre hermoso y feo tenemos situaciones intermedias como bonito, lindo..., pudiendo decir que es más o menos hermoso o feo; entre blanco y negro tenemos situaciones intermedias como gris..., pudiendo decir que es más o menos blanco o negro;
recíproca: porque la oposición en realidad es implicativa (no puede exitir el uno sin el otro), como vemos en la oposición antonímica suegro-yerno, que implica que si uno es el suegro el otro necesariamente es el yerno, y al revés; o en la oposición médico-paciente, que implica que si uno es el paciente el otro es el médico; o en comprar-vender, que implica que para vender algo alguien tiene que comprar; o en enseñar-aprender, recibir-tomar, etc.
► y excluyente: donde se excluyen, anulan, necesariamente los dos términos, sin posibilidad de gradación, como vemos en las antonimias muerto-vivo, soltero-casado, inocente-culpable, sano-enfermo, etc., en los que si se da uno no se puede dar el otro.
Si nos fijamos en su forma, podrán ser:
morfológicos o gramaticales o de negación, porque están creados con prefijos, generalmente de negación, (como a-, anti-, contra-, des-, i-, in-, im-, sin-...), como en el grupo de antónimos normal - anormal, colocar - descolocar, cansar - descansar, paciente - impaciente, completo - incompleto, tratable - intratable, vidente-invidente, léxicos, cuando se construyen con formas léxicas diferentes como en vidente - ciego, divertir - aburrir, hola - adiós, paz - guerra, vivir - morir, dulce - salado, cielo - infierno, etc.

HIPERONIMIA: cuya etimología griega es ὑπέρ (hypér, "sobre") y el sustantivo ὄνομα (ónoma, "nombre").
Es una palabra con una significación tan amplia que incluye los significados de otras más precisas o específicas (a las que llamamos hipónimas), de modo que podría sustituirse por cualquiera de ellas.
Así, "mes" sería hiperónimo de cualquier mes más específico, como es enero, febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre y diciembre.
Ejemplo:
► el hiperónimo vestuario engloba a palabras (hipónimos) como pantalón, camisa, suéter, falda, vestido...;
► el hiperónimo cereal engloba a palabras como arroz, avena, cebada, centeno, escanda, espelta, fonio, maíz, mijo, quinua, sorgo, trigo, triticale...;
► el hiperónimo planetas engloba a palabras como Júpiter, Marte, Mercurio, Neptuno, Saturno, Tierra, Urano y Venus.

HIPONIMIA: cuya etimología griega es ὑπό (hipó, "bajo, debajo") y el sustantivo ὄνομα (ónoma, "nombre").
Es una palabra cuyo significado es más específico que el de otra en la que está englobada. Las palabras hipónimas poseen todos los rasgos semánticos de su hiperónimo correspondiente.
Así, "minuto", "segundo" y "hora", "día", "mes", "año", "lustro", "siglo" y "década" son hipónimos de la palabra "tiempo".
En ocasiones, una palabra hipónima, a su vez, puede ser hiperónima de otros hipónimos. Por ejemplo, en la imagen que hemos puesto más arriba, el hiperónimo alimento tiene como hipónimos palabras como carne, pescado, fruta . A su vez, "fruta" es hiperónimo de los hipónimos "naranja, manzana, fresa". E, igualmente, naranja es hiperónimo de los hipónimos "valencia, navelina y salustiana".

4. CORRECCIÓN.


Un texto tendrá corrección cuando respete las normas académicas que rigen el uso correcto de la lengua. sin errores ortográficos, morfosintácticos, uso adecuado del léxico, etc.





15 de julio de 2018

DIFERENCIAS ENTRE EL LENGUAJE ORAL Y ESCRITO.


Lenguaje es la capacidad que posee el ser humano para comunicarse por medio de signos”. Esta definición de Ducrot y Todorov, a pesar de las numerosas que se han dado , pretendemos que nos sirva de referencia. La lengua es un código formal, integrado por signos lingüísticos que se combinan entre sí conforme a unas reglas gramaticales. Ésta se realiza de una manera concreta en una comunidad hablante concreta (es lo que conocemos como lengua española, inglesa, francesa, etc.). El uso de esa realización concreta puede ser oral o escrito.

Podemos afirmar, siguiendo a Saussure que ni la lengua que se emplea cuando se habla y se escribe es la misma, ni su uso es el mismo:

« lengua y escritura son dos sistemas de signos distintos; la única razón de ser del segundo es la de representar al primero; el objeto lingüístico no queda definido por la combinación de la palabra escrita y la palabra hablada; esta última es la que constituye por sí sola el objeto de la lingüística».
[Saussure, Ferdinand de. Curso de Lingüística General. Buenos Aires: Losada, 1945, Cap. VI: "Representación de la lengua por la escritura", pág. 51].
No obstante, hay que considerar que el código escrito no es una simple transcripción del código oral, ya que la expresión oral o la escrita tienen sus propias reglas.

Tradicionalmente se viene indicando que las diferencias sustanciales entre el uso oral y escrito radica en que:

La lengua oral es la forma más natural que el hombre emplea para comunicarse con los demás individuos: el hombre habla desde hace millones de años (y la escritura es de hace poco más de unos seis mil años), el niño habla antes de escribir, de manera espontánea (frente a la intencionalidad y planificación del aprendizaje de la escritura)... —más aún, hay personas que no saben escribir y leer, pero sí hablar (a la inversa es imposible), de hechos, existen todavía pueblos primitivos y antiguos que poseen su propia lengua, pero carecen de escritura—; que ésta se manifiesta a través de sonidos articulados fonéticamente (fonemas), siendo por ello necesario que los interlocutores de cualquier acto comunicativo oral estén presentes, convirtiéndose en un acto de inmediatez, de carácter efímero, y de espontaneidad , permitiendo manifestar más libremente nuestras emociones , y primando en él la claridad, concisión, sencillez y naturalidad.

La lengua escrita, en cambio, se realiza a través de signos gráficos (grafemas), por lo que no es necesario que los interlocutores compartan la simultaneidad del espacio y tiempo, de ahí las características de ser un acto diferido y de perdurabilidad, tener mayor elaboración, esfuerzo y cuidado (pues es una forma sustitutiva de la oral, aunque no sólo; es artificial, requiriendo una instrucción especial, y se elabora de manera consciente) por ajustarse a las normas...

No obstante, lo cierto es que los códigos oral y escrito se diferencian en bastantes más características de tipo contextual y textual. Por eso vamos a seguir en esta cuestión a Daniel Cassany, quien nos señaló algunas de las diferencias más importantes entre el uso oral y el escrito de la lengua.
[Cassany, Daniel. Describir el escribir. Cómo se aprende a escribir. Barcelona: Paidós, 1987, pp. 34-40].


DIFERENCIAS CONTEXTUALES.

Se refieren al contexto de la comunicación: espacio, tiempo y relación entre los interlocutores.

LENGUAJE ORAL. LENGUAJE ESCRITO.
 Grado de planificación: Comunicación espontánea.
Se produce en un contexto inmediato que no da cabida a la planificación.
El hablante (emisor) puede rectificar, pero no borrar lo que ya ha dicho.
El oyente (receptor) está obligado a comprender el texto en el momento de la emisión y tal como se emite.
 Grado de planificación: Comunicación elaborada.
Es una comunicación diseñada y planificada.
El emisor puede corregir y rehacer el texto sin dejar rastros.
El lector (receptor) puede escoger cómo y dónde quiere leer el texto (en qué orden, la velocidad, etc.).
Comunicación inmediata.
Tanto en el tiempo como en el espacio.
Comunicación diferida.
Tanto en el tiempo como en el espacio
Comunicación efímera.
Los sonidos son perceptibles solamente durante el tiempo que permanecen en el aire.
Comunicación duradera.
Las letras se graban en un soporte estable y perduran. El escrito adquiere valor social de testigo y registro de los hechos.
Utiliza mucho los códigos no verbales.
La fisonomía, vestidos, movimientos, paralenguaje (cualidades de la voz y vocalizaciones: risa, llanto), etc.
 Utiliza poco los códigos no verbales.
En cambio, se apoya en la disposición del espacio y del texto, la textura del soporte, etc.
 El contexto extralingüístico posee un papel muy importante.  El contexto extralingüístico es poco importante.
El escritor crea el contexto a medida que escribe.
Canal auditivo-visual.
La comunicación sólo es posible a través de los canales auditivos-visuales.
Canal visual.
La escritura sólo tiene esta posibilidad (a pesar del código morse para los ciegos)
Receptores limitados.
Siempre debe haber interlocutores presentes (aunque no siempre están presentes físicamente en la inmediatez, pues las nuevas tecnologías lo permiten.
Por otro lado, los receptores de un diálogo, conversación, charla, conferencia, etc., son limitados siempre.
Receptores innumerables.
Los receptores de un texto escrito son innumerables e inacabables.
Y el emisor siempre está ausente, distante no sólo físicamente, sino también en el tiempo.
 Hay interacción durante la emisión del texto.
Mientras habla, el hablante (emisor) ve la reacción del oyente y puede modificar su discurso.
No hay interacción durante la composición.
El escritor no puede conocer la reacción del lector.
 Hay posibilidad de retroalimentación inmediata durante la emisión del texto.
El receptor es capaz de poder responder inmediatamente a lo que el hablante comunica.
Las emisiones se solapan, interrumpen, cortan, etc.
No hay posibilidad de retroalimentación inmediata.
El lector no puede contestar inmediatamente a lo que ha comunicado el escritor.
(Hoy, con las nuevas tecnologías, existe una posibilidad "factible", vía correo electrónico, chats, redes sociales, etc.

EJERCICIOS INTERACTIVOS. DIFERENCIAS ENTRE EL LENGUAJE ORAL Y ESCRITO

Daniel Cassany (in Describir el escribir. Cómo se aprende a escribir. Barcelona: Paidós, 1989) estableció unas serie de diferencias contextuales (esto es, referidas al contexto de la comunicación: espacio, tiempo y relación entre los interlocutores), entre el lenguaje oral y la el lenguaje escrito. Le proponemos diversos ejercicios.

1. Disfrute de este VÍDEO DE YOUTUBE, realizado con fines didácticos para el programa Sec'21, de la Universidad Pedagógica Nacional de México, del año 2000, bajo el guión de Mabel Encinas y Maria Cora Sánchez, y donde se explican muchos de los elementos que queremos que logre a comprender y asimilar, de 12'59'' de duración: https://www.youtube.com/watch?v=7lsaA1aQBu0




2. Lea la parte teórica que le ofrecemos en nuestra entrada:
"Diferencias entre el lenguaje oral y escrito".

3. FICHAS PARA ESTUDIAR:
las diferencias contextuales (que previamente le hemos mostrado como documento teórico anterior.

30 de mayo de 2018

EJERCICIOS INTERACTIVOS SOBRE EL "CANTAR DE MÍO CID".


TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
texto aquí

Los ejercicios interactivos que te vamos a ir proponiendo sirven para que recuerdes tus conocimientos previos sobre el "Cantar de Mío Cid", afiances nuevos conocimientos, y para facilitarte tu labor investigadora y capacidad de interés.


1. Introducción teórica. Repaso de conocimientos previos de otros cursos.



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2. Continuamos con la introducción teórica. Repaso de los conocimientos previos de otros cursos.



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3. Señalamos ahora algunos de los conceptos clave que van a ser necesraios que sepamos discernir claramente.


Cantar de Mío Cid -III- Introd


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1 de mayo de 2018

EL REALISMO Y NATURALISMO EN LA NOVELA ESPAÑOLA.


TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
0. Introducción.

a) Contexto histórico.

b) Contexto cultural.

1. El realismo en la novela europea.

1.1. En Francia.

A. Henry Beyle, “Stendhal” (1783-1842).

Honoré de Balzac (1799-1850).

Gustave Flaubert (1821-1880).

1.2. En Inglaterra.

William Thackeray (1811-1863).

Charles Dickens (1812-1870).

William Wilkie Collins (1824-1889).

Las hermanas Brönte.

1.3. En Rusia.

Nicolai Gogol (1809-1852)

Ivan Turgeniev (1818-1883).

Fedor Dostoievski (1821-1910)

Leon Tolstoi (1828-1910)

2. La novela realista en España.

2.1. Antecedentes.

2.2. Características generales del realismo en la novela.

2.3. Temporalización.

2.4. Autores prerrealistas.

Cecilia Böhl de Faber, “Fernán Caballero” (1796-1877).

Pedro Antonio de Alarcón (1833-1891).

2.5. Autores realistas.

Juan Valera (1824-1905).

José María de Pereda (1833-1906).

Benito Pérez Galdós (1834-1920).

El Padre Coloma (1851-1914).

Armando Palacio Valdés (1853-1938).

3. El naturalismo en la novela.

3.1. Origen.

3.2. El naturalismo en España.

3.2.1. El naturalismo radical.

Eduardo López Bago.

Alejandro Sawa Martínez.

3.3. Autores naturalistas españoles más significativos.

Emilia Pardo Bazán (1851-1921).

Leopoldo Alas Clarín (1852-1901).

Vicente Blasco Ibáñez (1867-1928).


O. INTRODUCCIÓN.

El Realismo debemos considerarlo como una estética derivada parcialmente del Romanticismo, al que supera en sus propósitos, y con el que comparte espacio histórico, y que, aunque apareció en Francia hacia 1830 ("El rojo y el negro" de Stendhal es de 1839), alcanzará su plenitud en la década de 1850.

Recordemos que ya en 1826 "Le Mercure français" definía como "realismo", aplicado a la literatura, la imitación de la Naturaleza y el detalle descriptivo de algunos creadores románticos.
[Cfr.: Gutiérrez Carbajo, F. Movimientos y épocas literarias. Madrid: UNED. 2013, pág. 145].

Luego, en 1850 el término se aplicará al campo pictórico, por un tiempo con un matiz despectivo, cuando Courbet realizó una exposición titulada Le Réalisme, y que provocó un amplio debate sobre el nuevo estilo, que quedó definido en la revista "Réalisme", dirigida por Duranthy, como un arte que pretende la reproducción exacta, completa y sincera, del ambiente social y de la época en que vivimos. Dicha reproducción debe ser lo más sencilla posible, para permitir al gran público su mejor comprensión.. Se concreta que la única fuente de inspiración es la realidad objetiva (alejada del idealismo romántico), la cotidianidad, y con ella, sus gentes (no héroes ensalzados, divinizados, sino burgueses, proletarios, campesinos), inmersos en escenarios y paisajes contrastables (no idealizados, embellecidos), convirtiéndose el mismo arte en una confrontación con el convencionalismo social (al hacerlo patente y criticarlo).
[Cfr.: Watt, I. "Réalisme et forme romanesque", in Littérature et réalité. Paris: Seuil, 1982, pág. 13].

El Realismo surge, pues, cuando los escritores deciden retratar la realidad de la sociedad burguesa, de su momento presente, reflejarla objetivamente mediante la observación (sin deformación ni idealización), a través de descripciones minuciosas y exactas de ambientes y personajes (de su físico e interior, de sus conductas, motivaciones, etc.). Para ello, los escritores realistas se documentarán concienzudamente, pues pretenden ser cronistas, historiadores del presente. Y aunque pretenden distanciarse, esconderse de lo que cuentan, para mostrar objetividad, recurriendo a la focalización externa, no pocas veces dejan oír su voz exponiendo juicios y observaciones personales.

En las década de los 70 y 80, en Francia, la intensificación del Realismo conducirá al Naturalismo, que es la estética del realismo llevada a sus últimas consecuencias. La consideración del hombre como mero organismo (materia) que puede ser explicado científicamente (positivismo) por la herencia biológica y su entorno social, bajo un determinismo que aleja cualquier posibilidad al hombre para la libertad, desembocará en un pesimismo vital tremendo. Ahora se retrata al proletariado, y su indigna situación.

Un siglo XIX, pues, en el que el cultivo de la novela será el elemento catalizador de este nuevo arte, que dará razón de las estructuras socio-políticas y económicas, y que, a través de la literatura, querrá cambiarlas.


a) CONTEXTO HISTÓRICO.

El Realismo surgió cuando la burguesía alcanzó el poder político en casi toda Europa. A pesar del fracaso de la Revolución de 1848, que durante un breve período puso fin en Francia al Antiguo régimen, ésta dio paso a una situación política de tipo conservador, pero dominio de la burguesía, que acabó con las ilusiones románticas y facilitó la aparición de la conciencia social y el interés por lo inmediato y cotidiano que se refleja en la narrativa realista.

Se caracteriza esta época por un rápido crecimiento demográfico en un momento de eclosión industrial y expansión económica, con el nacimiento del proletariado y el apogeo de la clase burguesa dominante, la intensificación del comercio y progreso técnico.

La tensión social explica la aparición de esos gobiernos autoritarios, al servicio de la burguesía: Napoleón III en Francia (1852-1870); en Prusia, el gobierno fuerte de Bismark (1871-1890), artífice de la unificación alemana; en Inglaterra, el largo período de la reina Victoria (1837-1891).

En España, la segunda mitad del siglo XIX es época de graves conflictos sociales y políticos. Durante el reinado de Isabel II (1843-1868) se abrió una gran distancia entre la oligarquía capitalista y la pequeña burguesía, provocando ésta última la Revolución de 1868, conocida como La Gloriosa, que destrona a Isabel II, y supone la victoria de la burguesía progresista, y la proclamación de la constitución del 69, la cual instaura amplias libertades (sufragio universal masculino, libertad de expresión, enseñanza, cultos, etc.). Pero acabó generando otro período de crisis económica e inestabilidad política durante el “sexenio liberal” (con Amadeo I, rey de España de 1870 a 1873; y la I República, de 1873 a 1875), que no supo consolidar el proyecto de democracia liberal. Consecuencia de ello será la Restauración borbónica a finales de 1874, con Alfonso XII, hijo de la depuesta Isabel II, y el sistema de turnismo político (conservadores, liberales) para dar estabilidad gubernamental, con una clara manipulación electoral.

8 de abril de 2018

LA NOVELA SENTIMENTAL DE LOS SIGLOS DE ORO


TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
0. Introducción.
1. Características generales.
2. Orígenes.
3. Corpus de las obras y etapas más significativas.
4. Comentario de las obras más representativas.

Juan Rodríguez del Padrón.

Siervo libre de amor.

Diego de San Pedro.

Tratado de Amores de Arnalte y Lucenda.

Cárcel de amor.

Juan de Flores.

Historia de Grisel y Mirabella, con la disputa de Torrellas y Braçaida.

Breve tratado de Grimalte y Gradissa.

O. INTRODUCCIÓN.

La novela sentimental de los siglos XV y XVI o erótico-sentimental, en expresión de Marcelino Menéndez Pelayo es, junto con la novela pastoril, la que muestra una estructura más cerrada de nuestra literatura.
[Aunque hubo críticos que no estaban de acuerdo con la denominación de Menéndez Pelayo, como fue el caso de R. Schevill (1913), por ejemplo, que propuso la nomenclatura de "cuentos o novelas ovidianas", y que J. I. Ferreras puso sobre la mesa que podía esta nomenclatura dar a confusión con la novela sentimental del siglo XIX, o que Deyermond mediara denominándolas "ficción sentimental", seguimos manteniéndola por ser la más generalizada.
Cfr.: Blay Manzarena, Vicenta: «La conciencia genérica en la ficción sentimental (planteamiento de una problemática))),in ed. Beltrán, R., et Canet J. L., et Sirera, J. L. (coords.). Historias y ficciones: Coloquio sobre la literatura del siglo XV. Valencia: Universitat de Valencia, 1992, pp. 205-226.
Deyermond, A. D. "Estudio Preliminar", in Parrilla, C. (ed.). Diego de San Pedro. Cárcel de amor. Barcelona: Crítica, 1996.
Ferreras, J. I. La novela en el siglo XVI. Madrid: Taurus, 1987.
Rohland de Langbehn, Regula. La unidad genérica de la novela sentimental española de los siglos XV y XVI. London: Dept. of Hispanic Studies, Queen Mary and Westfield College, 1999].

Estas novelas pertenecen al género de literatura de evasión, idealista (pero también con una clara finalidad polémica y didáctica), que tuvo un gran éxito entre el público cortesano y, especialmente, entre las mujeres, fruto de una vuelta atrás a los viejos valores caballerescos en una sociedad que ve como se van desintegrando las estructuras medievales, y que está íntimamente relacionada con las novelas de caballerías, además de presentar conexiones con otros géneros, como veremos.
[Así, la "Sátira de felice e infelice vida" de don Pedro de Portugal se dedica a su hermana Isabel de Portugal; el "Tractado de Arnalte y Lucenda" de Diego de San Pedro se dirige a las damas de la reina Isabel la Católica; Juan de Flores dedica su "Historia de Grisel y Mirabella" a una "su amiga" y Jiménez de Urrea dedica la "Penitencia de amor" a la Condesa de Aranda, su madre; el "Tratado llamado Notable de Amor" de Juan de Cardona, se escribe para ser leído en la tertulia de la duquesa Doña Potenciana; Juan de Lucena también dedicará su "Repetición de amores", a "una su amiga".
Del gusto por estas novelas por parte del público femenino, quedan marcados muchos de los rasgos de este novelas, incorporando no sólo actividades propias de la corte (debates amorosos, justas poéticas, cacerías, torneos, fiestas, descripción de indumentaria —curiosamente las únicas descripciones a destacar de estas novelas—), sino también comentarios dirigidos a la buena educación de las mismas.
Cfr.: Martínez Latre, Mª Pilar. "Usos amorosos e indumentaria cortesana en la Ficción Sentimental (siglos XV y XVI)", in Toro Pascual, M. I. Actas del III Congreso de la Asociación Hispánica de Literatura Medieval, Salamanca, 3 al 6 de octubre de 1989, pp. 569-579].

Muestran

«como principal argu­mento una historia de amor cuyo desenlace será siempre funesto por ser resultado de un conflicto en el que se en­frentan dos fuerzas: de un lado, la pasión amorosa y, de otro, una sociedad represora condicionada por el código del honor que condena a los enamorados con la muerte. Ésta será la situación dramática que, invariablemente, se re­petirá en todas las novelas. Allí donde nace el amor no hay posible escapatoria, a los enamorados sólo les caben dos op­ciones: entregarse a la pasión (al furor amoris) y rebelarse contra las normas establecidas de su sociedad, que no dudará en castigarlos; o acatar las reglas de la moral y el honor, que, en cualquier caso, también les condenan, porque el alejamiento del amado supondrá, en unos casos, el suicidio, en otros, la frustración».
[Ariza, Manuel et Criado, Ninfa. Antología de la prosa medieval. Madrid: Biblioteca Nueva, 1998 ].

22 de febrero de 2018

EL MOTIVO LITERARIO DE "LAS NUBES", ANTES Y DESPUÉS DE AZORÍN.


"LAS NUBES", DE AZORÍN.

El texto que es objeto de nuestro comentario, y del cual partimos para analizar el motivo literario de las nubes, pertenece al libro "CASTILLA", publicado en 1912, correspondiéndose con la parte en la que Azorín toma varios personajes de la literatura española y les da nueva vida, a lo largo de cuatro capítulos, que son:

① “Las nubes”, donde taracea una nueva ficción sobre el recuerdo de La Celestina [de Fernando de Rojas];
② “Lo fatal”, donde lo hace con [el tratado tercero de] el Lazarillo [de Tormes];
③ “La fragancia del vaso”, que opera sobre “La ilustre fregona” [una de las Novelas ejemplares cervantinas,
④ y “Cerrera, cerrera…”, que lo es de La tía fingida, una novela corta difícilmente atribuible a Cervantes],

-y que se hace tema de un libro íntegro en "El licenciado Vidriera visto por Azorín" (1915, luego titulado "Tomás Rueda"), para entrar [más tarde] en el terreno de la franca creación novelesca con "Don Juan" (1922) y "Doña Inés" (1925).
[Mainer, José Carlos. "Tres lecturas de los clásicos españoles (Unamuno, Azorín y Machado"), in Mélanges de la Casa de Velázquez, XXXI, 2 (1995), pág. 182].


10 de enero de 2018

ÍNDICE DE LAS NUEVAS FORMAS DEL TEATRO ESPAÑOL DE LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX.


TEMA 30. LAS NUEVAS FORMAS DEL TEATRO ESPAÑOL EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX.

1.- Esquema del teatro español de la primera mitad del siglo XX.


BLOQUE 1.

2.- Crisis de la alta comedia de Echega­ray.

2.1. B. Pérez Gal­dós.

2.2. Joaquín Dicen­ta.

3.- La comedia burguesa y de evasión: Jacinto Benavente.

3.1. Introduc­ción.

3.2. Clasificación de su obra tea­tral.

3.3. Obras de interiores burgueses ciudadanos.

3.3.1. El nido aje­no.

3.3.2. Gente conoci­da.

14 de diciembre de 2017

DIRECTORIO Y ENLACES DE GRAMÁTICAS DEL CASTELLANO DESDE EL SIGLO XV HASTA AHORA.


SIGLO XV.

Último tercio siglo XV. Anónimo. Gramática de Palacio. Ms.

1485. Gutiérrez de Cerezo, Andrés. Arte de gramática. Burgos, 1485.

1492. Nebrija, Elio Antonio de. Gramática de la Lengua Castellana. Salamanca, 1492.

SIGLO XVI.

1533. Busto, Bernabé de. Introductiones grammaticas: breves et compendiosas. Salamanca.

1535. Valdés, Juan. Diálogo de la lengua. Madrid.

1555. Anónimo. Útil y breve institución para aprender los principios y fundamentos de la lengua Hespañola. Institution tres brieve et tres utile, pour aprendre les premiers fondements, de la Langue Espagnole. Institutio brevissima et utilissima, ad discenda prima rudimenta Linguae HispanicaeLovaina. Lovaina: Bartolomé Gravio, 1555.

1558. Villalón, Critóbal. Gramática castellana. Arte breve y compendiosa para saber hablar y escrevir en la lengua castellana congrua y deçentemente. Amberes: Guillermo Simón, 1558.

10 de diciembre de 2017

¿QUÉ ES UN CRIPTÓNIMO, Y ALGUNAS DEFINICIONES MÁS PARA LA FORMACIÓN DE PALABRAS EN ESPAÑOL?


En esta entrada vamos a definir y caracterizar el término "criptónimo", además de otros relacionados con el mismo y las abreviaciones o reducciones del cuerpo fónico de una palabra, y con la formación de palabras en español, como son: abreviatura, acrónimo, alfónimo, alónimo, anagrama,, antropónimo, apocónimo, autónimo, heterónimo, literación, onograma, ortónimo, seudónimo, sigla y siglonimia, en definitiva, una larga serie de ωνυμος («ónymos», nombre).


TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
Definición de criptónimo.
Qué tipo de abreviatura es un criptónimo.
Semejanzas y diferencias con las siglas.
Semejanzas y diferencias con las abreviaturas.
Otras características de los criptónimos.


DEFINICIÓN DE CRIPTÓNIMO.

El término criptónimo”, cuya etimología procede del griego “κλυπτω” (kryptō), ‘esconder’ y “ονυμα” (onyma), ‘nombre’, esto es “esconder el nombre”), es un término bastante nuevo. De hecho no figura en el Diccionario de la Lengua Española (en adelante DLE) de la Real Academia Española de la Lengua, aunque sí aparece en el "Diccionario de uso del español" de María Moliner (Madrid: Gredos, 2007: "nombre propio de persona escrito solo con las iniciales"), y tampoco en algunos de los diccionarios de Lingüística más empleados.

Un “criptónimo” es

«el conjunto de iniciales mayúsculas del nombre y apellido de una persona”, o en palabras de Martínez de Sousa, "un criptónimo es la abreviación del nombre de una persona empleando solamente las iniciales: C. J. C., C.J.C., C J C, CJC, 'Camilo José Cela' ».
[Martínez de Sousa, José . Manual básico de lexicografía,. Gijón: Trea, 2009, pág. 33].

En el lenguaje periodístico suele utilizarse en dos ocasiones, fundamentalmente: para los artículos firmados, en que se colocan las iniciales del autor, y para ocultar la identidad de “presuntos” sospechosos de haber cometido un delito (aunque en este último caso se hace seguido de punto de abreviación. Por ejemplo:

4 de diciembre de 2017

ANÁSTROFE.


Anástrofe (del griego, ἀναστροφή, “invertir”).
Inicialmente, para su concreción final, partiremos de la siguiente definición:
« la anástrofe (o protisterón o histerología -transposición de una palabra- o 'histeron-proteron' -de varias palabras- en griego; o en latín 'inversio', 'reversio' (en Quintiliano) o 'perversio' (que significa trueque) se da al introducir en el discurso, entre elementos 'en contacto', un orden lógico o temporal artificial, anteponiendo la expresión final (de mayor impacto afectivo) a la inicial, como en el caso de la anteposición del adnominal al nombre:
que del arte ↷ ostentando los primores (Sor Juana Inés de la Cruz)
o de los complementos al verbo:
Métricas armonías
los Querúbicos coros alternaban (Sigüenza y Góngora)
El metro es, con frecuencia, causa de esta figura, dice Lausberg.
La anástrofe es una metátesis de palabras o frases contiguas, pues la permutación se da en contacto, por lo que en los ejemplos anteriores se combina con el hipérbaton estricto, que es a distancia y que se produce al intercalar entre otros un elemento gramatical que no pertenece a ese lugar (paréntesis)».

[Beristáin, Helena. Diccionario de Retórica y Poética. México: Porrúa, 1995, pág. 250 ].
Es, pues, una figura gramatical, licencia gramatical, por inversión o permutación de constituyentes.

Para algunos autores (A. Azaustre, Juan Casas, H. Beristáin, F. Lázaro Carreter, F. Sáinz de Robres, etc.) la anástrofe no se distingue del hipérbaton (vid.), de manera que para ellos, en realidad, no sería erróneo considerar la anástrofe como una mera variedad del hipérbaton, de hecho, así es definida también por el DRAE :

Anástrofe.
1. f. Gram. Hipérbaton consistente en la inversión del orden natural de palabras inmediatamente sucesivas, como en lo que oído habéis
Más aún, Dámaso Alonso considera que todos los casos de inversión o separación son exclusivamente ejemplos de hipérbatos.

Y siendo más restrictivos aún para este término, compartiendo el ejemplo latino, algunos críticos considerarán la anástrofe sólo como una variedad del hipérbaton muy concreta, definiéndola como un:

«hipérbaton que consiste en posponer la preposición al sustantivo cuyo caso rige: "aequam memento rebus in arduis servare mentem"».
[Lázaro Carreter, Fernando. Diccionario de Términos Filológicos. Madrid: Gredos, 1998].
Esto es lo que ya señaló Gonzalo Correas a principios del s. XVII, quien añadió:
«en castellano no tenemos ejemplos de preposiciones pospuestas, y ansí habernos de tomarla en general, diciendo la Anástrofe es trueco de dos palabras entre sí, cuando la que ha de estar antes se pone después de la otra».
[Correas, Gonzalo. Arte de la lengua española castellana. Madrid: Selecciones gráficas, 1954, pp. 394-395].

24 de noviembre de 2017

¿QUÉ ES UN ANTROPÓNIMO Y TIPOLOGÍA?


TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
1. Definición de nombre propio.
2. Clasificación tradicional de los nombres propios.
3. Rasgos generales del nombre propio.
4. Ámbito de estudio de nuestra entrada: los antropónimos. 5. Caracterización externa (ortográfica) del nombre propio antropónimo.
6. Caracterización morfosintáctica del nombre propio antropónimo.
6.1. Género de los antropónimos.
6.2. Número de los antropónimos.
6.3. Ausencia de determinantes en los nombres propios antropónimos.
7.Definición semántica del nombre propio.
8. Clasificación de los nombres propios antroponímicos.
Nombres de pila.
Apellidos.
9. Los nombres de pila más frecuentes en España.



1. DEFINICIÓN DE NOMBRE PROPIO.

La definición de nombre propio, dada las características que posee, comunes con otros tipos de nombres, es harto compleja.

Según la RAE,

12.1.2a. (...) «frente al nombre común, el nombre propio identifica un ser entre los demás sin informar de sus rasgos o sus propiedades constitutivas. Estos sustantivos no expresan qué son las personas o las cosas (como hacen los nombres comunes: mujer, montaña, país), sino cómo se llaman individualmente esas entidades (Paula, Everest, Colombia). Gozan, pues, por sí mismos de capacidad referidora. Los nombres propios no participan en relaciones léxicas (sinonimia, antonimia, etc.) y, aunque establecen correspondencia con los nombres similares de otras lenguas, no tienen propiamente traducción».
[RAE et ASALE. Nueva Gramática de la Lengua Española. Madrid: Espasa, 2010, pp. 209-210].

Por tanto, podemos decir que el nombre propio es un sustantivo que se usa para designar a personas, lugares o cosas, sin rasgos semánticos inherentes y que designa un único ser.​



2. CLASIFICACIÓN TRADICIONAL DE LOS NOMBRES PROPIOS.

Nuevamente partimos de la explicación dada por la RAE:

« § 12.5.1a Los nombres propios de persona se llaman antropónimos (Clara, Luis). Los nombres de animales (llamados zoónimos) pueden ser también propios (Babieca, Micifuz, Pegaso). Son asimismo nombres propios los que designan las divinidades y figuras religiosas (Alá, Apolo, Buda, Cristo, Dios), así como los seres mitológicos, legendarios o fantásticos (Hércules, Papá Noel, Pulgarcito). Entre los antropónimos se suelen distinguir los nombres de pila, los apellidos y los sobrenombres. Constituyen un tipo especial de nombres de pila los hipocorísticos. Se trata de formas abreviadas que se usan en la lengua familiar como designaciones afectivas: Lola, Lupe, Nacho, Paco, Pepe, Pili, Tere. Muchos apellidos son en español nombres patronímicos, es decir, derivados morfológicos de los nombres de pila: Fernández, de Fernando; Martínez, de Martín; Pérez, de Pero. Entre los sobrenombres están los seudónimos, nombres que emplean los autores o artistas para ocultar el propio: Azorín, el Brocense, Cantinflas; los apodos o motes, que son designaciones irónicas, descalificadoras o cariñosas: la Beba, el Bizco, la Chata, el Negro —o, en plural, más propio de España, la Ojos, la Pecas, el Piernas—; y los alias, que se emplean como nombre artístico o profesional (la Chunga, el Cordobés), pero también como apodo, con intención no necesariamente descalifciadora, entre individuos que viven al margen de la ley.

§ 12.5.1b Los nombres propios de lugar se denominan topónimos. Designan continentes (América), países (Costa Rica), estados (Jalisco), provincias (Entre Ríos), departamentos (Florida), ciudades (Santiago), pueblos (Casupá), calles (Corrientes), barrios (Chacarita), montañas o picos (Aconcagua), volcanes (Chimborazo), cabos (San Lucas), islas (Menorca), istmos (Panamá), etc. Se emplean muy a menudo en construcciones apositivas, con la preposición "de" (la ciudad de Buenos Aires, la isla de Jamaica) o sin ella (la calle Zamora). Forman un grupo particular de topónimos los hidrónimos, es decir, los nombres propios que designan ríos (Lempa), canales (Yucatán), arroyos (Miguelete), mares (Negro), océanos (Atlántico), etc. También se construyen frecuentemente en aposición: el río Duero, el mar Mediterráneo, el océano Atlántico, si bien pueden dejar implícito el nombre común: el Duero.

§ 12.5.1c Se ajustan en mayor o menor medida a las características de los nombres propios los que denotan festividades o conmemoraciones (la Ascensión, el Ramadán); astros (Ganímedes, Marte, Orión); representaciones alegóricas (la Muerte); títulos de obras (Simón Bocanegra); fundaciones (Lolita Rubial); órdenes religiosas (Santa Clara); empresas (El Mercurio de Antofagasta); clubes (Club Deportivo Istmeño); corporaciones (Real Academia Española), y otras muchas asociaciones, agrupaciones o instituciones de diversa naturaleza».


[RAE et ASALE. Nueva Gramática de la Lengua Española. Madrid: Espasa, 2010, pp. 218-219].

Siguiendo la anterior exposición, la clasificación tradicional de los nombres propios parte de la distinción entre los que designan a seres vivos y los que se refieren a objetos inanimados y diversos fenómenos.

Nosotros establecemos el siguiente esquema:

Que queda explicado a continuación:

ÍNDICE DEL TEMA 17. EL TEATRO EN EL BARROCO. TIRSO DE MOLINA Y CALDERÓN DE LA BARCA.

11 de noviembre de 2017

COMENTARIO Y ANÁLISIS del poema "Mientras por competir con tu cabello", de LUIS DE GÓNGORA Y ARGOTE.


TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
El texto.

Carácter del texto.

→tipo de texto: literario o no; en prosa o en verso;

→ género: épico, lírico, narrativo (épico en prosa), dramático, didáctico...;

→ subgénero (himno, canción, égloga, elegía, oda, romance, letrilla...);

→ tipo de poema: estrófico o no estrófico;

→ breve definición del tipo;

→ reseña histórica y características del tipo.

Datación del texto.

→ fecha de composición,

→ momento de la obra en la producción del autor, etc.,

→ concretado por características lingüísticas.

Autoría.

→ breve biografía;

→ período y/o movimiento literario al que pertenece;

→ características generales de la escuela, movimiento, generación;

→ singularidades del autor;

→ encuadre del texto dentro de la producción del autor;

→ características propias del momento de la obra;

→ características propias de la obra en la que se encuadra el texto;

→ fuentes e influencias;

→ todo ello derivadas del estilo y la forma.

Resumen del texto.

Tema principal.

→ tema o idea central;

→ características del tema (innovador o tradicional, moral-social...);

→ tópicos literarios.

Fuentes literarias.

→ antecedentes y fuentes literarias;

→ frecuencia del tema en el autor y en la corriente literaria a la que pertenece.

Estructura.

→ estructura externa;

→ estructura interna.

Forma.

→ Nivel pragmático textual.

- elementos de la comunicación del texto;

- funciones del lenguaje;

- adecuación, coherencia, cohesión.

→ Nivel fonológico.

- esquema rítmico (cantidad métrica, intensidad, timbre, tono,pausas, entonación...;

- figuras literarias del nivel fónico.

→ Nivel morfosintáctico.

- morfología nominal/adjetival/verbal, etc;

- tipos de oraciones;

- orden de los elementos oracionales;

- figuras literarias del nivel morfosintáctico.

→ Nivel léxico-semántico

- tipología de palabras (compuestas, derivadas, parasintéticas...);

- riqueza léxica;

- variedades diastráticas, diafásicas...;

- sinónimos contextuales, homonimia, polisemia, antonimia...;

- causas del cambio semántico;

- figuras literarias.

Difusión posterior.

Valoración personal.

Biblio/web-grafía empleada.

6 de noviembre de 2017

MÁS DE 300 RECURSOS RETÓRICOS: FIGURAS LITERARIAS Y TROPOS. ÍNDICE.


INDICE TEMÁTICO.

I. FIGURAS PRAGMÁTICAS.

1. Referenciales.
      1.1. Evidencia o demostración o hipotiposis..
      1.2. Definición.
      1.3. Descripción o écfrasis. [vid. nuestra entrada: "27 y alguna más... formas de describir"]
           1.3.1. Modalidades descriptivas de la Retórica clásica.
                 1.3.1.1. Prósoma o descripción de personas.
                 1.3.1.2. Prágmata o descripción de circunstancias, hechos o acciones.
                 1.3.1.3. Tópoi o descripción de lugares.
                 1.3.1.4. Crónoi o descripción de períodos de tiempo.
                 1.3.1.5. Descripción de modos o costumbres.
                 1.3.1.6. Descripción de animales.
                 1.3.1.7. Descripción de plantas.
                 1.3.1.8. Descripción de festivales.
                 1.3.1.9. Descripción de obras de arte.
           1.3.2. Modalidades descriptivas actuales.
                 1.3.2.1. Referidas a realidades físicas.
                      1.3.2.1.1. Sobre el hombre.
                           1.3.2.1.1.1. Etopeya.
                           1.3.2.1.1.2. Prosopografía.
                           1.3.2.1.1.3. Eficción.
                           1.3.2.1.1.4. Retrato.
                           1.3.2.1.1.5. Autorretrato.
                           1.3.2.1.1.6. Genealogía.
                           1.3.2.1.1.7. Semblanza.
                           1.3.2.1.1.8. Caricatura.
                           1.3.2.1.1.9. Esperpento.
                           1.3.2.1.1.10. Animalización.
                           1.3.2.1.1.11. Vegetalización.
                           1.3.2.1.1.12. Mineralización.
                           1.3.2.1.1.13. Muñequización.
                           1.3.2.1.1.14. Cosificación o reificación.

15 de octubre de 2017

RESUMEN de "LA GAVIOTA" de FERNÁN CABALLERO (Cecilia Böhl de Faber).


[RESUMEN 1:Arquero, Fernando. “La Gaviota”, in Armiño, Mauro (dir.). Parnaso. Diccionario Sopena de Literatura. Tomo I. Autores españoles e hispanoamericanos. Barcelona: Sopena, 1972, pág. 275.
N.B.: entre corchetes introduzco algunos comentarios propios para un mejor seguimiento de la trama de la novela].

«La primera, y la mejor de cuantas novelas escribió Fernán Caballero es “La gaviota”, publicada en 1849, donde la novelista intenta desarrollar el concepto agustiniano-paulino de la perversión natural del hombre, cuyos malos instintos debe superar la educación, El asunto, de gran sencillez, está expuesto en un diálogo vivo y gracioso que refleja exactamente las costumbres andaluzas. Fritz Stein, cirujano alemán que asistió a la guerra del Norte, es recogido gravemente enfermo en Villamar, por los guardianes de un convento abandonado [siendo curado por fray Gabriel y la anciana Tía María]. Cerca de él, vive en una choza el pescador Pedro Santaló con su hija Marisalada, arisca y huraña, a quien llama ‘la gaviota’ por la facilidad con que imita el canto de los pájaros con su hermosa voz. Stein cura[rá] la enfermedad [de ésta, a petición de la Tía María, que es quien estaba atendiéndola. Viendo el arte y facilidad que ésta tenía para la música, le dará clases, por lo que, tras tres años de magisterio, la relación del maestro con la alumna se convertirá en atracción], se enamora de ella y se casan.

14 de octubre de 2017

CONTEXTO HISTÓRICO DEL RENACIMIENTO ESPAÑOL (SIGLO XVI).


TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
1. Reinado de los Reyes Católicos.
1.1. El mercantilismo.
1.2. El restablecimiento de la autoridad real en las coronas de Castilla y Aragón.
1.3. Los hitos de la política de los Reyes Católicos.
2. Reinado de Carlos I.
2.1. Una mala entrada en los reinos peninsulares.
2.2. La herencia territorial de Carlos I.
2.3. Las guerras en el exterior.
a) Guerras contra Francia.
b) Guerras religiosas en Alemania: la cuestión luterana.
c) Guerras contra el turco.
2.4. Las guerras en el interior de España.
a) La guerra de los comuneros.
b) La guerra de las germanías.
2.5. Los hitos de la política de Carlos I.
a) Una nueva mirada hacia España.
b) Una nueva visión europeísta.
2.6. ¿Cómo goberno Carlos I su imperio?
2.7. Diversas etapas en el reinado del emperador Carlos I.
3. Reinado de Felipe II.
3.1. Las diversas guerras durante el reinado de Felipe II.
3.2. Estructura social y económica en el reinado de Felipe II.
3.3. Cambios fundamentales en el reinado de Felipe II respecto al de Carlos I.
3.4. Etapas en el reinado de Felipe II.

1. REINADO DE LOS REYES CATÓLICOS.

La Historia Moderna comienza en la segunda mitad del siglo XV. En el caso de la Península Ibérica, los hechos más destacados que marcan esa transición son el reinado de los Reyes Católicos, el Descubrimiento de América (1492) y la llegada de los portugueses a la India (1498).
A finales del siglo XV, las largas décadas de revueltas y guerra civil dieron paso a un deseo generalizado de paz. Las controversias políticas bajo el rey Enrique IV de Castilla, el Impotente, giraron en torno a la legitimidad de su hija y heredera Juana. Los oponentes deJ uana, apoyaban los derechos de Isabel, la hermana del rey, que en 1469 había contraído matrimonio con Fernando, heredero al trono de Aragón.
La consiguiente guerra civil puso fin a la disputa y el trono fue afianzado en Isabel en 1479. Desde entonces las décadas anteriores de conflictos dinásticos llegaron a su fin. El impulso de la reconquista castellana y el vigor expansionista mediterráneo de Cataluña se unieron para formar una política nacional común. De esta manera el reinado de Fernando e Isabel marcará el principio de la historia moderna de España.

24 de septiembre de 2017

ORTOGRAFÍA DE LOS NOMBRES PROPIOS.


Se escriben con mayúscula:

a) Nombres de persona, animal o cosa singularizada: Sócrates, Alfonso, Beatriz, Blanca, Dulcinea, Bucéfalo, Rocinante, Platero, Colada, Olifante.
Cuando el nombre de persona se use como común, pasando a designar un género o una clase de personas, se escribe con minúscula: ser un hércules, una venus.

b) Apellidos: Rodríguez, Fernández, Sanjuán.
En el caso de que un apellido comience por preposición, por artículo o por ambos, estos se escribirán con mayúscula solo cuando encabecen la denominación: señor De la Ossa, pero Juan Carlos de la Ossa.
Se escribe también con mayúscula los nombres de las dinastías derivados de un apellido: los Borbones, los Austrias, los Trastamara.

c) Los sobrenombres, pseudónimos y apodos con que se designa a determinadas personas: el Santo, el Sabio, el Inca Garcilaso, Clarín, Azorín.
Cuando por antonomasia se emplean apelativos usados en lugar del nombre propio: el Mantuano (por Virgilio).

19 de septiembre de 2017

INTRODUCCIÓN GENERAL A LAS CARACTERÍSTICAS DE LA LÍRICA TRADICIONAL DE LA EDAD MEDIA EN ESPAÑA.


En todos los pueblos ha existido una literatura tradicional oral de tipo lírico, integrada por composiciones anónimas que han ido conformando un patrimonio común recreado durante siglos por sus sucesivas generaciones, con temas muy variados de fiestas, trabajos, cambios estacionales, canciones de cuna, de boda, plantos, de vela, de ronda, etc. Esa anonimia y oralidad propició, además, que fueran re-credas por cada uno de sus cantores, añadiendo y quitando palabras, versos, de modo tal que el texto nunca permanece inalterable (hasta ser fijado por escrito, cosa que ha sucedido muy recientemente, pues al tener un origen popular y un destino "vulgar y vasallo" fueron "despreciados" por los letrados o poetas cultos).

Ahora bien, esta lírica tradicional, siguiendo a Ramón Menéndez Pidal, debe ser claramente diferenciada de la lírica popular y la lírica juglaresca.

La lírica tradicional está anclada en una tradición que la gente hace suya y se mantiene durante generaciones, variando permanentemente. Es lírica popular, en tanto en cuando es creada y re-creada por el pueblo; pero no necesariamente es popular en el sentido de muy conocida (así, decimos que hay obras líricas cultas muy populares ("conocidas"), como pueden ser los poemas de Bécquer, Espronceda, etc..., y, a la inversa, que hay obras líricas tradicionales muy poco populares ("conocidas"). De este modo podemos afirmar que en las canciones que denominamos de lírica tradicional, el estribillo es de carácter tradicional, mientras que las estrofas que lo glosan son populares, improvisadas y efímeras.
[Menéndez Pidal, Ramón. «La primitiva poesía lírica española», in Estudios literarios. Madrid: Espasa Calpe, 1973, pp. 159-212].

Respecto a la distinción con la lírica juglaresca, en la entrada que hablamos de ella, señalamos que ésta ha sido compuesta por un autor culto (clérigo, en el sentido de "letrado", o trovador), que entrega sus obras a los mismos para que las canten de pueblo en pueblo, de castillo en castillo, como herederos que eran de los mimos y jaculatores de la Roma clásica y pagana, mitad poetas mitad “saltimbanquis”, que mezclaban en sus actuaciones la declamación y el malabarismo, la música y la sátira, la lírica trovadoresca y las gestas épicas. [cfr. nuestra entrada sobre los juglares: https://lenguayliteraturap.blogspot.com.es/2015/06/pervivencia-de-los-generos-menores-los.html .
[Menéndez Pidal, ramón. Poesía juglaresca y orígenes de las literaturas románicas (1957),
Riquer, Martín de. «El trovador y su mundo», in Historia y Vida (Barcelona), n.º 103, octubre de 1976, pp. 21-31].

17 de septiembre de 2017

CARACTERÍSTICAS LINGÜÍSTICAS Y TIPOLOGÍA TEMÁTICA DE LA LÍRICA TRADICIONAL CASTELLANA MEDIEVAL.


DOCUMENTOS QUE PRUEBAN LA EXISTENCIA DE LA LÍRICA TRADICIONAL CASTELLANA MEDIEVAL.

Al hablar de los mozárabes (cristianos en territorio árabe) hemos mencionado que éstos cantaban en su lengua ya en los siglos X y XI cancioncillas populares, que fueron recogidas por poetas árabes y hebreos, con grafía árabe.

Estas cancioncillas, halladas en 1948, y que denominamos jarchas, confirmaron la teoría tradicionalista expuesta por Menéndez Pidal en 1919 sobre la existencia de una lírica primitiva en Castilla, muy anterior a los textos que fueron recogidos por los poetas cultos y letrados del siglo XV y ss., y muy anterior, por supuesto, a la épica castellana.
[Menéndez Pidal, R. Discurso acerca de la primitiva poesía lírica española. Madrid: Ateneo Científico, Literario y Artístico, 1919, reimpreso in Estudios Literarios. Madrid: Espasa-Calpe, 1946, pp. 197-269.
_______ . «Sobre primitiva lírica española», in De primitiva lírica española y antigua épica. Madrid: Espasa-Calpe, Colección Austral, 1968, pp. 107-128.
_______ . «Poesía popular y poesía tradicional en la poesía española», in Estudios sobre el Romancero. Madrid: Espasa-Calpe, 1973, pp. 325-356.].

Eran estos textos, que recogió Menéndez Pidal, en palabras de Rafael Lapesa:

«poemas anónimos sumamente breves destinados a servir de cabeza o estribillo a canciones que los glosaban, repitiéndolos enteros o en parte al final de cada estrofa; cancioncillas que hablaban de un vivir primario, sencillo y fundamental, auroral y eterno: naturaIeza, amor, pastoreo, labranza y montería, encuentros de viajeros y serranas, fiestas y romerías. Tales estribillos y sus glosas formaban parte de la poesía que el Marqués de Santillana estimaba de "ínfimo grado", hecha "syn ningund orden, regla nin cuento", a diferencia de la cortesana, sometida a preceptiva rigurosa; eran, según él, cantares que, junto con los romances, alegraban a las gentes "de baxa e servil condición". Sin embargo, el gran señor no era ajeno al atractivo de aquella lirica desdeñada: en ella se había inspirado para labrar sus refinadas serranillas; y él mismo (si es cierta la atribución no controvertida hasta mediar nuestro siglo) o un trovador más joven, Suero de Ribera (según tesis respetable), acudieron a estribillos de tradición popular para cifrar en ellos los sentimientos de tres gentiles damas que dialogan cantando de amores, y la decepción del autor que las ha escuchado escondiéndose tras los arbustos del vergel:
I. "Aguardan a mi:
nunca tales guardas vi.

II. La niña que amores ha,
sola ¿cómo dormirá?

III. Dexalde al villano, y pene;
véngueme Dios delle.

IV. Sospirando yva la niña
y non por mi,
que yo bien ge lo entendi.

Al llamado "villancico" del Marqués o de Suero de Ribera siguieron algunas composiciones que en la segunda mitad del siglo XV fueron recogidas por cancioneros áulicos y que también están inspiradas en la lírica tradicional anónima. Pero el acceso de esta a los ambientes señoriales no se consumó hasta la época de los Reyes Católicos: el Cancionero musical de Palacio reunido entonces prueba que damas y galanes se deleitaban aplicando exquisitos artificios polifónicos a una producción lirica que parecía haber nacido espontáneamente de entre los trigos, como Lope de Vega habia de decir de los romances un siglo mis tarde. Las auras del Renacimiento les hacían sentirla como obra de la Naturaleza todoparidora, y se les ofrecía tan perfecta en su simplicidad como las flores silvestres. Tras el Cancionero musical de Palacio registraron abundantes muestras de lírica tradicional otros cancioneros cortesanos y pliegos sueltos de difusion popular, acompañándolas muchas veces por glosas debidas a poetas de diverso nivel. El aprovechamiento de este caudal poético se acrecienta a lo largo de todo el siglo XVI y continua en el XVII: líricos, novelistas y dramaturgos -algunos tan eximios como Gil Vicente, Cervantes, Góngora, Lope de Vega, Tirso de Molina, Quevedo y Calderón- intercalan, retocan, refunden e imitan cantares de la herencia tradicional. Igual entusiasmo habían de sentir por ella los poetas de nuestro siglo».
[Lapesa, Rafael. "El mundo de la antigua lírica popular hispánica", in Saber Leer, 19 (1988)]