9 de junio de 2026

EVAU. LITERATURA. TEMA 9. La narrativa española posterior a 1936: tendencias, rasgos principales, autores y obras más significativas.


Dependiendo de la comunidad autónoma, los temas se estructuran completos o en epígrafes.

Aquí te ofrecemos este tema bajo el formato de 3 epígrafes, como se hace en Castilla La Mancha, listo para que lo imprimas y puedas estudiártelo.

TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
9.1. La novela en los años cuarenta: novela nacionalista, existencial y tremendista.
9.2. La novela de los años cincuenta: el realismo social (Camilo José Cela y Rafael Sánchez Ferlosio).
9.3. La novela de los sesenta y principios de los setenta (Luis Martín-Santos y Miguel Delibes)


9.1. La novela en los años cuarenta: novela nacionalista, existencial y tremendista

La Guerra Civil (1936-1939) marcó una fractura traumática en la narrativa española. La desaparición de maestros como Unamuno o Valle-Inclán y el exilio de figuras como Sender o Max Aub condenaron al país a un "páramo literario" definido por la censura y el aislamiento. La producción de esta década bascula entre la propaganda del régimen y una respuesta subjetiva que retrata la miseria espiritual de la posguerra.

  1. La novela nacionalista y de la Falange

Surge para legitimar el nuevo orden mediante un maniqueísmo radical y una prosa que recupera el realismo decimonónico o la épica imperial.

  • Ideología: Exalta la guerra como "Cruzada" y defiende los valores del nacional-catolicismo. Es una narrativa de certezas y colectividad que ignora deliberadamente la realidad social.
  • Autores y obras: Destacan La fiel infantería de García Serrano (que combina la exaltación falangista de la guerra con un estilo fragmentario y vanguardista, en el que la violencia se presenta como experiencia heroica y fundacional) y Madrid, de corte a checa de Agustín de Foxá (que ofrece una crónica ideologizada del conflicto, en la que la caída del viejo Madrid aristocrático se narra con una prosa esteticista y un marcado maniqueísmo político). Cabe señalar que autores como Gonzalo Torrente Ballester (con Javier Mariño) intentaron inicialmente una épica falangista que pronto derivaría hacia el escepticismo ante el vacío creativo del entorno.
  1. Camilo José Cela y la estética del tremendismo

En 1942, la publicación de La familia de Pascual Duarte rompe la atonía literaria. Cela inaugura el tremendismo, una selección estética de la fealdad que entronca con la tradición más negra de España: desde la picaresca y las Pinturas Negras de Goya hasta el esperpento de Valle-Inclán.

  • Técnica y determinismo: Mediante el recurso del manuscrito hallado, el autor se distancia de la moral de su protagonista. Pascual, un campesino que narra su vida (en primera persona) desde la cárcel (bajo el marco de la memoria confesional), actúa bajo un determinismo biológico y social del que no puede escapar. El tremendismo hace una selección deliberada de lo más cruel y degradante de la realidad, encarnada en personajes gobernados por el instinto y el fatalismo, que revela una concepción pesimista de la condición humana.
  • Estilo: Su prosa destaca por una aspereza léxica rica en términos rurales, convirtiendo la violencia en una lupa microscópica sobre una realidad deformada.
  1. Carmen Laforet y la novela existencial

En 1944, Nada (Premio Nadal) desplaza el foco de la violencia externa a la angustia interior.