Charles Sanders Peirce en su "La ciencia de la semiótica" clasifica los signos según la relación que establece con su objeto (aquello a lo que aluden), en índice, icono y símbolo.
1. El índice (o signo indicial). Es un signo que mantiene con su objeto una relación causal, física, existencial o de contigüidad.
No se parece al objeto, sino que apunta directamente a él o dirige la atención hacia su presencia por una "compulsión ciega". Si el objeto desaparece o no ocurrió, el índice pierde entonces su razón de ser.
Ejemplos:2. El ícono (o icono). Es un signo que representa a su objeto por semejanza, analogía o similitud.Por rastros o consecuencias físicas: el humo es índice de que hay fuego; las huellas dactilares o pisadas en la tierra indican el paso de alguien, etc.
Por mecanismos e indicadores: una veleta que señala la dirección del viento, la columna de mercurio de un termómetro que indica la temperatura o la sombra de un reloj de sol que marca la hora...
Por síntomas médicos: la temperatura es síntoma de fiebre, la tos o una erupción cutánea como indicación de una infección o alteración en el cuerpo...
Por señalamientos y deícticos: cuando se apunta con el dedo hacia algo, unos golpeteos en la puerta son indicio de que alguien quiere pasar, o el empleo de pronombres demostrativos como "este", "ese" o "aquel", etc.
Posee propiedades o cualidades perceptibles que se parecen a las del objeto que sustituye, independientemente de si dicho objeto existe o no en la realidad.
Ejemplos:3. El símbolo. Es un signo que representa a su objeto mediante una ley, acuerdo social, convención o hábito reglado.Las imágenes y representaciones visuales: una fotografía, un retrato al óleo, una caricatura, un dibujo figurativo de una persona, una esratua...
Los diagramas y esquemas: un plano arquitectónico, un mapa geográfico, un gráfico estadístico ("torta") u organigrama, etc.
Auditivos: una onomatopeya (como el "guau guau" para un perro) o los efectos de sonido de choque o lluvia en un radiodrama.
Su relación es arbitraria (inmotivada); no hay parecido ni conexión física directa con el objeto, por lo que su significado requiere ser aprendido por los miembros de una comunidad.
Ejemplos:El lenguaje oral y escrito: las palabras de cualquier idioma (por ejemplo, los términos escritos o pronunciados "árbol", "perro" o "paz").
Los símbolos sociales e institucionales: la bandera nacional, las señales de tránsito (como el disco de "PARE"o "STOP", la luz roja del semáforo) o un logotipo corporativo.
Los sistemas formales y notaciones: fórmulas químicas (H 20), signos matemáticos, notas musicales en un pentagrama, el código Morse o el sistema Braille, etc.
¡CUIDADO! Un mismo signo puede funcionar en varios modos a la vez. Por ejemplo, un mapa es un icono (guarda relación proporcional con el terreno), un índice (indica la ubicación relativa de las ciudades) y un símbolo (requiere conocer las convenciones de su leyenda y coordenadas).
BIBLIOGRAFÍA.-
Peirce, Charles Sanders. La ciencia de la semiótica. Buenos Aires: Nueva visión, 1986, pp. 45 a 62.