1 de noviembre de 2020

MINILECTURA. "EL CUERVO", de EDGAR ALLAN POE (EE.UU., 1809-1849).

Puede escuchar el poema narrativo "El cuervo" recitado por Pepe Mediavilla aquí:



siguiendo la traducción que realizó Julio Cortázar:

I. Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
inclinado sobre un viejo y raro libro de olvidada ciencia,
cabeceando, casi dormido,
oyóse de súbito un leve golpe,
como si suavemente tocaran,
tocaran a la puerta de mi cuarto.
“Es -dije musitando- un visitante
tocando quedo a la puerta de mi cuarto.
Eso es todo, y nada más.”

II. ¡Ah! aquel lúcido recuerdo
de un gélido diciembre;
espectros de brasas moribundas
reflejadas en el suelo;
angustia del deseo del nuevo día;
en vano encareciendo a mis libros
dieran tregua a mi dolor.
Dolor por la pérdida de Leonora, la única,
virgen radiante, Leonora por los ángeles llamada.
Aquí ya sin nombre, para siempre.

III. Y el crujir triste, vago, escalofriante
de la seda de las cortinas rojas
llenábame de fantásticos terrores
jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,
acallando el latido de mi corazón,
vuelvo a repetir:
“Es un visitante a la puerta de mi cuarto
queriendo entrar. Algún visitante
que a deshora a mi cuarto quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.”

IV. Ahora, mi ánimo cobraba bríos,
y ya sin titubeos:
“Señor -dije- o señora, en verdad vuestro perdón imploro,
mas el caso es que, adormilado
cuando vinisteis a tocar quedamente,
tan quedo vinisteis a llamar,
a llamar a la puerta de mi cuarto,
que apenas pude creer que os oía.”
Y entonces abrí de par en par la puerta:
Oscuridad, y nada más.

V. Escrutando hondo en aquella negrura
permanecí largo rato, atónito, temeroso,
dudando, soñando sueños que ningún mortal
se haya atrevido jamás a soñar.
Mas en el silencio insondable la quietud callaba,
y la única palabra ahí proferida
era el balbuceo de un nombre: “¿Leonora?”
Lo pronuncié en un susurro, y el eco
lo devolvió en un murmullo: “¡Leonora!”
Apenas esto fue, y nada más.

VI. Vuelto a mi cuarto, mi alma toda,
toda mi alma abrasándose dentro de mí,
no tardé en oír de nuevo tocar con mayor fuerza.
“Ciertamente -me dije-, ciertamente
algo sucede en la reja de mi ventana.
Dejad, pues, que vea lo que sucede allí,
y así penetrar pueda en el misterio.
Dejad que a mi corazón llegue un momento el silencio,
y así penetrar pueda en el misterio.”
¡Es el viento, y nada más!

VII. De un golpe abrí la puerta,
y con suave batir de alas, entró
un majestuoso cuervo
de los santos días idos.
Sin asomos de reverencia,
ni un instante quedo;
y con aires de gran señor o de gran dama
fue a posarse en el busto de Palas,
sobre el dintel de mi puerta.
Posado, inmóvil, y nada más.

VIII. Entonces, este pájaro de ébano
cambió mis tristes fantasías en una sonrisa
con el grave y severo decoro
del aspecto de que se revestía.
“Aun con tu cresta cercenada y mocha -le dije-.
no serás un cobarde.
hórrido cuervo vetusto y amenazador.
Evadido de la ribera nocturna.
¡Dime cuál es tu nombre en la ribera de la Noche Plutónica!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

IX. Cuánto me asombró que pájaro tan desgarbado
pudiera hablar tan claramente;
aunque poco significaba su respuesta.
Poco pertinente era. Pues no podemos
sino concordar en que ningún ser humano
ha sido antes bendecido con la visión de un pájaro
posado sobre el dintel de su puerta,
pájaro o bestia, posado en el busto esculpido
de Palas en el dintel de su puerta
con semejante nombre: “Nunca más.”

X. Mas el Cuervo, posado solitario en el sereno busto.
las palabras pronunció, como virtiendo
su alma sólo en esas palabras.
Nada más dijo entonces;
no movió ni una pluma.
Y entonces yo me dije, apenas murmurando:
“Otros amigos se han ido antes;
mañana él también me dejará,
como me abandonaron mis esperanzas.”
Y entonces dijo el pájaro: “Nunca más.”

XI. Sobrecogido al romper el silencio
tan idóneas palabras,
“sin duda -pensé-, sin duda lo que dice
es todo lo que sabe, su solo repertorio, aprendido
de un amo infortunado a quien desastre impío
persiguió, acosó sin dar tregua
hasta que su cantinela sólo tuvo un sentido,
hasta que las endechas de su esperanza
llevaron sólo esa carga melancólica
de “Nunca, nunca más.”

Mas el Cuervo arrancó todavía
de mis tristes fantasías una sonrisa;
acerqué un mullido asiento
frente al pájaro, el busto y la puerta;
y entonces, hundiéndome en el terciopelo,
empecé a enlazar una fantasía con otra,
pensando en lo que este ominoso pájaro de antaño,
lo que este torvo, desgarbado, hórrido,
flaco y ominoso pájaro de antaño
quería decir graznando: “Nunca más,”

XII. En esto cavilaba, sentado, sin pronunciar palabra,
frente al ave cuyos ojos, como-tizones encendidos,
quemaban hasta el fondo de mi pecho.
Esto y más, sentado, adivinaba,
con la cabeza reclinada
en el aterciopelado forro del cojín
acariciado por la luz de la lámpara;
en el forro de terciopelo violeta
acariciado por la luz de la lámpara
¡que ella no oprimiría, ¡ay!, nunca más!

XIII. Entonces me pareció que el aire
se tornaba más denso, perfumado
por invisible incensario mecido por serafines
cuyas pisadas tintineaban en el piso alfombrado.
“¡Miserable -dije-, tu Dios te ha concedido,
por estos ángeles te ha otorgado una tregua,
tregua de nepente de tus recuerdos de Leonora!
¡Apura, oh, apura este dulce nepente
y olvida a tu ausente Leonora!”
Y el Cuervo dijo: “Nunca más.”

XIV. “¡Profeta! exclamé-, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio
enviado por el Tentador, o arrojado
por la tempestad a este refugio desolado e impávido,
a esta desértica tierra encantada,
a este hogar hechizado por el horror!
Profeta, dime, en verdad te lo imploro,
¿hay, dime, hay bálsamo en Galaad?
¡Dime, dime, te imploro!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

XV. “¡Profeta! exclamé-, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!”
Y el cuervo dijo: “Nunca más.”

XVI. “¡Sea esa palabra nuestra señal de partida
pájaro o espíritu maligno! -le grité presuntuoso.
¡Vuelve a la tempestad, a la ribera de la Noche Plutónica.
No dejes pluma negra alguna, prenda de la mentira
que profirió tu espíritu!
Deja mi soledad intacta.
Abandona el busto del dintel de mi puerta.
Aparta tu pico de mi corazón
y tu figura del dintel de mi puerta.
Y el Cuervo dijo: Nunca más.”

XVII. Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo.
Aún sigue posado, aún sigue posado
en el pálido busto de Palas.
en el dintel de la puerta de mi cuarto.
Y sus ojos tienen la apariencia
de los de un demonio que está soñando.
Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama
tiende en el suelo su sombra. Y mi alma,
del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo,
no podrá liberarse. ¡Nunca más!

Y casi siguiendo literalmente la anterior traducción puede escuchar esta parodia del poema, perteneciente al capítulo 3 de la temporada 2ª (1990) de "Los Simpson":



No obstante, nosotros preferimos la traducción de Efraim Otero, por intentar ser más fiel a la musicalidad y rimas internas que tiene el poema en inglés, y que es la siguiente:




EL CUERVO,

publicado el 29 de enero de 1845 en el diario New York Evening Mirror.

(versión de Efraim Otero Ruiz)
[https://www.escritoresyperiodistas.com/NUMERO27/efraim.htm].



I.- De una media noche al filo, yendo débil, intranquilo,
sobre infolios olvidados de leyenda popular,
de repente, adormilado, sentí así como un llamado,
como de alguien que, porfiado, repicase en mi portal.
Es, me dije, un visitante que a mi alcoba quiere entrar.
Eso es todo, y nada más.
"

19 de octubre de 2020

EJERCICIOS. TEXTOS EXPOSITIVOS


Conocidas las caracetrísticas de los textos expositivos, realice el siguiente test.




BIBLIOGRAFÍA.

Acosta Cabello, Antonio. Cómo analizar los tipos de discurso: estudio teórico y aplicación práctica. Sevilla: Fundación Ecoem, 2007.
Bassols, M. y Torrent, A. M. Modelos textuales. Teoría y práctica. Barcelona: Octaedro, 2012.
Marcos Marín, Francisco. El comentario libgüístico. Metodología y práctica. Madrid: Cátedra, 1988.
Vera Luján, A., el al. El comentario de texto. Teoría y práctica. Madrid: Centro de Estudios Ramón Areces S.A., 2014.







5 de octubre de 2020

EJERCICIOS. TIPOS DE DESCRIPCIÓN. (2).


Después de haber estudiado los tipos de descripción y sus nomenclaturas, realice los siguientes ejercicios.

Recuerde que puede servirle la parte teórica, para realizar este ejercicio, que figura en la entrada "27 y alguna más... formas de describir. Tipos de descripción. El texto descriptivo. (III)." .

Realice los siguientes ejercicios, señalando el tipo de descripción.






Si quiere puede hacer los ejercicios de la entrada: "Ejercicios. La descripción" .


También puede realizar los de esta otra: "Ejercicios. Tipos de descripción" .







1 de octubre de 2020

EJERCICIO. TIPOS DE SIGNOS


Realice el siguiente ejercicio, determinando qué tipos de signos son cada uno de los que se muestran.




BIBLIOGRAFÍA.-

Vitale, Alejandra. El estudio de los signos. Peirce y Saussure. Buenos Aires: Eudeba-Universidad de Buenos Aires, 2004, pp. 33 a 44.







MINILECTURA. "¿Por qué se escribe?", de MARÍA ZAMBRANO ALARCÓN (1904-1991).


"POR QUÉ SE ESCRIBE"

in Revista de Occidente, tomo XLIV, núm 132 (junio 1934)


«Escribir es defender la soledad en que se está; es una acción que sólo brota desde un aislamiento efectivo, pero desde un aislamiento comunicable, en que, precisamente, por la lejanía de toda cosa concreta se hace posible un descubrimiento de relaciones entre ellas.

Pero es una soledad que necesita ser defendida, que es lo mismo que necesitar de una justificación. El escritor defiende su soledad, mostrando lo que en ella y únicamente en ella, encuentra.

Habiendo un hablar, ¿por qué el escribir? Pero lo inmediato, lo que brota de nuestra espontaneidad, es algo de lo que íntegramente no nos hacemos responsables, porque no brota de la totalidad íntegra de nuestra persona; es una reacción siempre urgente, apremiante. Hablamos porque algo nos apremia y el apremio llega de fuera, de una trampa en que las circunstancias pretenden cazarnos, y la palabra nos libra de ella. Por la palabra nos hacemos libres, libres del momento, de la circunstancia apremiante e instantánea. Pero la palabra no nos recoge, ni por tanto, nos crea y, por el contrario, el mucho uso de ella produce siempre una disgregación; vencemos por la palabra al momento y luego somos vencidos por él, por la sucesión de ellos que van llevándose nuestro ataque sin dejarnos responder. Es una continua victoria que al fin se transmuta en derrota.

Y de esta derrota, derrota íntima, humana, no de un hombre particular, sino del ser humano, nace la exigencia de escribir. Se escribe para reconquistar la derrota sufrida siempre que hemos hablado largamente.

Y la victoria sólo puede darse allí donde ha sido sufrida la derrota, en las mismas palabras. Estas mismas palabras tendrán ahora en el escribir distinta función; no estarán al servicio del momento opresor; ya no servirán para justificarnos ante el ataque de lo momentáneo, sino que, partiendo del centro de nuestro ser en recogimiento, irán a defendernos ante la totalidad de los momentos, ante la totalidad de las circunstancias, ante la vida íntegra.

Hay en el escribir siempre un retener las palabras, como en el hablar hay un soltarlas, un desprenderse de ellas, que puede ser un ir desprendiéndose ellas de nosotros. Al escribir se retienen las palabras, se hacen propias, sujetas a ritmo, selladas por el dominio humano de quien así las maneja. Y esto, independientemente de que el escritor se preocupe de las palabras y con plena conciencia las elija y coloque en un orden racional, esto es, sabido. Lejos de ello, basta con ser escritor, con escribir por esta íntima necesidad de librarse de las palabras, de vencer en su totalidad la derrota sufrida, para que esta retención de las palabras se verifique. Esta voluntad de retención se encuentra ya al principio, en la raíz del acto mismo de escribir y permanentemente le acompaña. Las palabras van así cayendo, precisas, en un proceso de reconciliación del hombre que las suelta reteniéndolas, de quien las dice en comedida generosidad.

Toda victoria humana ha de ser reconciliación, reencuentro de una perdida amistad, reafirmación después de un desastre en que el hombre ha sido la víctima; victoria en que no podría existir humillación del contrario, porque ya no sería victoria, esto es, gloria para el hombre.

26 de septiembre de 2020

TEXTO EXPOSITIVO. LA INSTANCIA


Una solicitud o instancia es un texto expositivo que sirve para hacer una petición a una Administración Pública -sea estatal, comunitaria o local- (o en el ámito privado para solicitar alguna cuestión a un superior jerárquico).

Mediante este tipo de texto, podemos solicitar, por ejemplo, la concesión de becas o ayudas, certificados, licencias de obras, la participación en una convocatoria pública de empleo...

El modelo más común es el siguiente:



24 de septiembre de 2020

PALABRAS AGUDAS

Todas las palabras se pueden dividir en sílabas. Una sílaba es un sonido (solo puede ser una vocal: a, e, i, o, u) o conjunto de sonidos articulados (vocal + vocal, consonante + vocal -o al revés-, grupo consonántico + vocal -o al revés-) que se producen entre dos breves y casi imperceptibles interrupciones de la salida de aire de los pulmones en la emisión de voz.
[Cfr. nuestra entrada "¿Qué es una sílaba? Diptongos y triptongos"]

DRAE: Las palabras agudas son aquellas cuya última sílaba es tónica.

Entenderemos por "última sílaba" a la que concluye una palabra, de tal manera que en el lenguaje escrito nos fijaremos en la sílaba que esté más a la derecha de la palabra, como podemos observar en el siguiente ejemplo:

 

monosílabas:
vi











bisílabas:
co ral










trisílabas:
or ques ta









tetrasílabas:
a ma po la








pentasílabas:
ba chi lle ra to







hexasílabas:
ex tra or di na rio






heptasílabas:
a con di cio na mien to





octosílabas:
vi de o a fi cio na do




nonasílabas:
an ti cons ti tu cio na li dad



decasílabas:
o to rri no la rin go lo a


endecasílabas:
tri me til cio clo ke xa no la xa to

dodecasílabas:
e lec tro en ce fa lo grá fi ca men te
tridecasílabas
hi po po to mons tro ses qui pe da lio fo bia

15 de septiembre de 2020

MINILECTURA. SITUACIONES DE COMUNICACIÓN. (I).


« Por la mañana, cuando el señor A. llega a su oficina, lee su correspondencia. Al clasificarla encuentra cierto número de folletos destinados a describir los méritos de varias máquinas industriales. Por la ventana abierta se oye el tenue sonido de una radio y la voz de un locutor que, con frases claras, exalta la calidad de una marca de pasta dentífrica.

Al entrar su secretaria en la habitación lo saluda con un alegre «buenos días», que él contesta haciendo un gesto amistoso con la cabeza, mientras prosigue con su conversación telefónica con un socio. Más tarde dicta a su secretaria un número de cartas; luego asiste a una reunión de directorio durante la cual recoge la opinión de sus socios. En el transcurso de esta reunión se discuten cierto número de nuevas disposiciones gubernamentales y su efecto sobre el plan de acción de la firma [...].

19 de agosto de 2020

ANGLICISMOS. EJERCICIOS.


Los anglicismos son palabras, expresiones o giros procedentes de la lengua inglesa. Muchas veces éstas tienen un correlato en español, por lo que son consideradas innecesarias, intrusas al idioma, un extranjerismo innecesario; otras, deben ser adaptadas, por ser creadas sobre nuevos inventos, tecnología, ciencia, etc., constituyéndose en un préstamo lingüístico, un neologismo, adaptándose entonces a nuestra pronunciación (es el caso de "by-pass" → baipás; "boycott" → boicot; "gangster" → gánster; "meeting" → mitin; "scooter" → escúter...).

Por ello, en esta entrada vamos a centrarnos en los anglicismos intrusos e innecesarios, pues tienen su correspondiente palabra castellana por la que no deberían ser empleadas, y que por moda y sometimiento mercantil, se ven sustituidas por la palabra inglesa.

En este enlace podrá encontrar algunas de estas palabras que deberíamos evitar: https://web.archive.org/web/20090906091817/http://www.anglodir.com/

Y en https://twitter.com/hashtag/extranjerismosinnecesarios, que la propia FUNDÉU promociona en twitter con la «etiqueta» («hastag») #extranjerismosinnecesarios, podrá estar al día de numerosos anglicismos.

Visualice (4 m 33 s) en primer lugar este comentario realizado en la Cadena 100, que nos servirá de introducción a este tema:

En este vídeo de (6 m 20 s), además, podemos comprobar cómo en los paises americanos de habla castellana se filtran con más comodidad las palabras inglesas: