1 de mayo de 2018

EL REALISMO Y NATURALISMO EN LA NOVELA ESPAÑOLA.


TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
0. Introducción.

a) Contexto histórico.

b) Contexto cultural.

b.1. ¿Quién y qué novelas se leían hasta 1868 en España?.

b.2. ¿Qué características generales del realismo podemos concluir de esto?

Diferencias entre el Romanticismo y el Realismo

1. El realismo en la novela europea.

1.1. En Francia.

A. Henry Beyle, “Stendhal” (1783-1842).

Honoré de Balzac (1799-1850).

Gustave Flaubert (1821-1880).

1.2. En Inglaterra.

William Thackeray (1811-1863).

Charles Dickens (1812-1870).

William Wilkie Collins (1824-1889).

Las hermanas Brönte.

1.3. En Rusia.

Nicolai Gogol (1809-1852)

Ivan Turgeniev (1818-1883).

Fedor Dostoievski (1821-1910)

Leon Tolstoi (1828-1910)

2. La novela realista en España.

2.1. Antecedentes.

2.2. Características generales del realismo en la novela.

2.3. Temporalización.

2.4. Autores prerrealistas.

Cecilia Böhl de Faber, “Fernán Caballero” (1796-1877).

Pedro Antonio de Alarcón (1833-1891).

2.5. Autores realistas.

Juan Valera (1824-1905).

José María de Pereda (1833-1906).

Benito Pérez Galdós (1834-1920).

El Padre Coloma (1851-1914).

Armando Palacio Valdés (1853-1938).

3. El naturalismo en la novela.

3.1. Origen.

3.2. El naturalismo en España.

3.2.1. El naturalismo radical.

Eduardo López Bago.

Alejandro Sawa Martínez.

3.3. Autores naturalistas españoles más significativos.

Emilia Pardo Bazán (1851-1921).

Leopoldo Alas Clarín (1852-1901).

Vicente Blasco Ibáñez (1867-1928).


[N.B. Esta entrada ha sido reactualizada con nuevas incorporaciones audiovisuales].


O. INTRODUCCIÓN.

El Realismo debemos considerarlo como una estética derivada parcialmente del Romanticismo, al que supera en sus propósitos, y con el que comparte espacio histórico, y que, aunque apareció en Francia hacia 1830 ("El rojo y el negro" de Stendhal es de 1839), alcanzará su plenitud en la década de 1850.

Recordemos que ya en 1826 "Le Mercure français" definía como "realismo", aplicado a la literatura, la imitación de la Naturaleza y el detalle descriptivo de algunos creadores románticos.
[Cfr.: Gutiérrez Carbajo, F. Movimientos y épocas literarias. Madrid: UNED. 2013, pág. 145].

Luego, en 1850 el término se aplicará al campo pictórico, por un tiempo con un matiz despectivo, desde que Courbet realizó una exposición titulada Le Réalisme, la cual provocó un amplio debate sobre el nuevo estilo, que quedó definido en la revista "Réalisme", dirigida por Duranthy, como un arte que pretende la reproducción exacta, completa y sincera, del ambiente social y de la época en que vivimos. Dicha reproducción debe ser lo más sencilla posible, para permitir al gran público su mejor comprensión. Además, se concreta que la única fuente de inspiración es la realidad objetiva (alejada del idealismo romántico), la cotidianidad, y con ella, sus gentes (no héroes ensalzados, divinizados, sino burgueses, proletarios, campesinos), inmersos en escenarios y paisajes contrastables (no idealizados, embellecidos), convirtiéndose el mismo arte en una confrontación con el convencionalismo social (al hacerlo patente y criticarlo).
[Cfr.: Watt, I. "Réalisme et forme romanesque", in Littérature et réalité. Paris: Seuil, 1982, pág. 13].

El Realismo surge, pues, cuando los escritores deciden retratar la realidad de la sociedad burguesa, de su momento presente, reflejarla objetivamente mediante la observación (sin deformación ni idealización), a través de descripciones minuciosas y exactas de ambientes y personajes (de su físico e interior, de sus conductas, motivaciones, etc.). Para ello, los escritores realistas se documentarán concienzudamente, pues pretenden ser cronistas, historiadores del presente. Y aunque pretenden distanciarse, esconderse de lo que cuentan, para mostrar objetividad, recurriendo a la focalización externa, no pocas veces dejan oír su voz exponiendo juicios y observaciones personales.

8 de abril de 2018

LA NOVELA SENTIMENTAL DE LOS SIGLOS DE ORO


TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
0. Introducción.
1. Características generales.
2. Orígenes.
3. Corpus de las obras y etapas más significativas.
4. Comentario de las obras más representativas.

Juan Rodríguez del Padrón.

Siervo libre de amor.

Diego de San Pedro.

Tratado de Amores de Arnalte y Lucenda.

Cárcel de amor.

Juan de Flores.

Historia de Grisel y Mirabella, con la disputa de Torrellas y Braçaida.

Breve tratado de Grimalte y Gradissa.

O. INTRODUCCIÓN.

La novela sentimental de los siglos XV y XVI o erótico-sentimental, en expresión de Marcelino Menéndez Pelayo es, junto con la novela pastoril, la que muestra una estructura más cerrada de nuestra literatura.
[Aunque hubo críticos que no estaban de acuerdo con la denominación de Menéndez Pelayo, como fue el caso de R. Schevill (1913), por ejemplo, que propuso la nomenclatura de "cuentos o novelas ovidianas", y que J. I. Ferreras puso sobre la mesa que podía esta nomenclatura dar a confusión con la novela sentimental del siglo XIX, o que Deyermond mediara denominándolas "ficción sentimental", seguimos manteniéndola por ser la más generalizada.
Cfr.: Blay Manzarena, Vicenta: «La conciencia genérica en la ficción sentimental (planteamiento de una problemática))),in ed. Beltrán, R., et Canet J. L., et Sirera, J. L. (coords.). Historias y ficciones: Coloquio sobre la literatura del siglo XV. Valencia: Universitat de Valencia, 1992, pp. 205-226.
Deyermond, A. D. "Estudio Preliminar", in Parrilla, C. (ed.). Diego de San Pedro. Cárcel de amor. Barcelona: Crítica, 1996.
Ferreras, J. I. La novela en el siglo XVI. Madrid: Taurus, 1987.
Rohland de Langbehn, Regula. La unidad genérica de la novela sentimental española de los siglos XV y XVI. London: Dept. of Hispanic Studies, Queen Mary and Westfield College, 1999].

Estas novelas pertenecen al género de literatura de evasión, idealista (pero también con una clara finalidad polémica y didáctica), que tuvo un gran éxito entre el público cortesano y, especialmente, entre las mujeres, fruto de una vuelta atrás a los viejos valores caballerescos en una sociedad que ve como se van desintegrando las estructuras medievales, y que está íntimamente relacionada con las novelas de caballerías, además de presentar conexiones con otros géneros, como veremos.
[Así, la "Sátira de felice e infelice vida" de don Pedro de Portugal se dedica a su hermana Isabel de Portugal; el "Tractado de Arnalte y Lucenda" de Diego de San Pedro se dirige a las damas de la reina Isabel la Católica; Juan de Flores dedica su "Historia de Grisel y Mirabella" a una "su amiga" y Jiménez de Urrea dedica la "Penitencia de amor" a la Condesa de Aranda, su madre; el "Tratado llamado Notable de Amor" de Juan de Cardona, se escribe para ser leído en la tertulia de la duquesa Doña Potenciana; Juan de Lucena también dedicará su "Repetición de amores", a "una su amiga".
Del gusto por estas novelas por parte del público femenino, quedan marcados muchos de los rasgos de este novelas, incorporando no sólo actividades propias de la corte (debates amorosos, justas poéticas, cacerías, torneos, fiestas, descripción de indumentaria —curiosamente las únicas descripciones a destacar de estas novelas—), sino también comentarios dirigidos a la buena educación de las mismas.
Cfr.: Martínez Latre, Mª Pilar. "Usos amorosos e indumentaria cortesana en la Ficción Sentimental (siglos XV y XVI)", in Toro Pascual, M. I. Actas del III Congreso de la Asociación Hispánica de Literatura Medieval, Salamanca, 3 al 6 de octubre de 1989, pp. 569-579].

Muestran

«como principal argu­mento una historia de amor cuyo desenlace será siempre funesto por ser resultado de un conflicto en el que se en­frentan dos fuerzas: de un lado, la pasión amorosa y, de otro, una sociedad represora condicionada por el código del honor que condena a los enamorados con la muerte. Ésta será la situación dramática que, invariablemente, se re­petirá en todas las novelas. Allí donde nace el amor no hay posible escapatoria, a los enamorados sólo les caben dos op­ciones: entregarse a la pasión (al furor amoris) y rebelarse contra las normas establecidas de su sociedad, que no dudará en castigarlos; o acatar las reglas de la moral y el honor, que, en cualquier caso, también les condenan, porque el alejamiento del amado supondrá, en unos casos, el suicidio, en otros, la frustración».
[Ariza, Manuel et Criado, Ninfa. Antología de la prosa medieval. Madrid: Biblioteca Nueva, 1998 ].

22 de febrero de 2018

EL MOTIVO LITERARIO DE "LAS NUBES", ANTES Y DESPUÉS DE AZORÍN.


"LAS NUBES", DE AZORÍN.

El texto que es objeto de nuestro comentario, y del cual partimos para analizar el motivo literario de las nubes, pertenece al libro "CASTILLA", publicado en 1912, correspondiéndose con la parte en la que Azorín toma varios personajes de la literatura española y les da nueva vida, a lo largo de cuatro capítulos, que son:

① “Las nubes”, donde taracea una nueva ficción sobre el recuerdo de La Celestina [de Fernando de Rojas];
② “Lo fatal”, donde lo hace con [el tratado tercero de] el Lazarillo [de Tormes];
③ “La fragancia del vaso”, que opera sobre “La ilustre fregona” [una de las Novelas ejemplares cervantinas,
④ y “Cerrera, cerrera…”, que lo es de La tía fingida, una novela corta difícilmente atribuible a Cervantes],

-y que se hace tema de un libro íntegro en "El licenciado Vidriera visto por Azorín" (1915, luego titulado "Tomás Rueda"), para entrar [más tarde] en el terreno de la franca creación novelesca con "Don Juan" (1922) y "Doña Inés" (1925).
[Mainer, José Carlos. "Tres lecturas de los clásicos españoles (Unamuno, Azorín y Machado"), in Mélanges de la Casa de Velázquez, XXXI, 2 (1995), pág. 182].


10 de enero de 2018

LITERATURA. TEMA 30. LAS NUEVAS FORMAS DEL TEATRO ESPAÑOL DE LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX. ÍNDICE


TEMA 30. LAS NUEVAS FORMAS DEL TEATRO ESPAÑOL EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX.

1.- Esquema del teatro español de la primera mitad del siglo XX.


BLOQUE 1.

2.- Crisis de la alta comedia de Echega­ray.

2.1. B. Pérez Gal­dós.

2.2. Joaquín Dicen­ta.

3.- La comedia burguesa y de evasión: Jacinto Benavente.

3.1. Introduc­ción.

3.2. Clasificación de su obra tea­tral.

3.3. Obras de interiores burgueses ciudadanos.

3.3.1. El nido aje­no.

3.3.2. Gente conoci­da.

14 de diciembre de 2017

DIRECTORIO Y ENLACES DE GRAMÁTICAS DEL CASTELLANO DESDE EL SIGLO XV HASTA AHORA.


SIGLO XV.

Último tercio siglo XV. Anónimo. Gramática de Palacio. Ms.

1485. Gutiérrez de Cerezo, Andrés. Arte de gramática. Burgos, 1485.

1492. Nebrija, Elio Antonio de. Gramática de la Lengua Castellana. Salamanca, 1492.

SIGLO XVI.

1533. Busto, Bernabé de. Introductiones grammaticas: breves et compendiosas. Salamanca.

1535. Valdés, Juan. Diálogo de la lengua. Madrid.

1555. Anónimo. Útil y breve institución para aprender los principios y fundamentos de la lengua Hespañola. Institution tres brieve et tres utile, pour aprendre les premiers fondements, de la Langue Espagnole. Institutio brevissima et utilissima, ad discenda prima rudimenta Linguae HispanicaeLovaina. Lovaina: Bartolomé Gravio, 1555.

1558. Villalón, Critóbal. Gramática castellana. Arte breve y compendiosa para saber hablar y escrevir en la lengua castellana congrua y deçentemente. Amberes: Guillermo Simón, 1558.

10 de diciembre de 2017

ESQUEMA DE LOS SUBGÉNEROS DE LA LÍRICA.








¿QUÉ ES UN CRIPTÓNIMO, Y ALGUNAS DEFINICIONES MÁS PARA LA FORMACIÓN DE PALABRAS EN ESPAÑOL?


En esta entrada vamos a definir y caracterizar el término "criptónimo", además de otros relacionados con el mismo y las abreviaciones o reducciones del cuerpo fónico de una palabra, y con la formación de palabras en español, como son: abreviatura, acrónimo, alfónimo, alónimo, anagrama,, antropónimo, apocónimo, autónimo, heterónimo, literación, onograma, ortónimo, seudónimo, sigla y siglonimia, en definitiva, una larga serie de ωνυμος («ónymos», nombre).


TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
Definición de criptónimo.
Qué tipo de abreviatura es un criptónimo.
Semejanzas y diferencias con las siglas.
Semejanzas y diferencias con las abreviaturas.
Otras características de los criptónimos.


DEFINICIÓN DE CRIPTÓNIMO.

El término criptónimo”, cuya etimología procede del griego “κλυπτω” (kryptō), ‘esconder’ y “ονυμα” (onyma), ‘nombre’, esto es “esconder el nombre”), es un término bastante nuevo. De hecho no figura en el Diccionario de la Lengua Española (en adelante DLE) de la Real Academia Española de la Lengua, aunque sí aparece en el "Diccionario de uso del español" de María Moliner (Madrid: Gredos, 2007: "nombre propio de persona escrito solo con las iniciales"), y tampoco en algunos de los diccionarios de Lingüística más empleados.

Un “criptónimo” es

«el conjunto de iniciales mayúsculas del nombre y apellido de una persona”, o en palabras de Martínez de Sousa, "un criptónimo es la abreviación del nombre de una persona empleando solamente las iniciales: C. J. C., C.J.C., C J C, CJC, 'Camilo José Cela' ».
[Martínez de Sousa, José . Manual básico de lexicografía,. Gijón: Trea, 2009, pág. 33].

En el lenguaje periodístico suele utilizarse en dos ocasiones, fundamentalmente: para los artículos firmados, en que se colocan las iniciales del autor, y para ocultar la identidad de “presuntos” sospechosos de haber cometido un delito (aunque en este último caso se hace seguido de punto de abreviación. Por ejemplo:

4 de diciembre de 2017

ANÁSTROFE.


Anástrofe (del griego, ἀναστροφή, “invertir”).
Inicialmente, para su concreción final, partiremos de la siguiente definición:
« la anástrofe (o protisterón o histerología -transposición de una palabra- o 'histeron-proteron' -de varias palabras- en griego; o en latín 'inversio', 'reversio' (en Quintiliano) o 'perversio' (que significa trueque) se da al introducir en el discurso, entre elementos 'en contacto', un orden lógico o temporal artificial, anteponiendo la expresión final (de mayor impacto afectivo) a la inicial, como en el caso de la anteposición del adnominal al nombre:
que del arte ↷ ostentando los primores (Sor Juana Inés de la Cruz)
o de los complementos al verbo:
Métricas armonías
los Querúbicos coros alternaban (Sigüenza y Góngora)
El metro es, con frecuencia, causa de esta figura, dice Lausberg.
La anástrofe es una metátesis de palabras o frases contiguas, pues la permutación se da en contacto, por lo que en los ejemplos anteriores se combina con el hipérbaton estricto, que es a distancia y que se produce al intercalar entre otros un elemento gramatical que no pertenece a ese lugar (paréntesis)».

[Beristáin, Helena. Diccionario de Retórica y Poética. México: Porrúa, 1995, pág. 250 ].
Es, pues, una figura gramatical, licencia gramatical, por inversión o permutación de constituyentes.

Para algunos autores (A. Azaustre, Juan Casas, H. Beristáin, F. Lázaro Carreter, F. Sáinz de Robres, etc.) la anástrofe no se distingue del hipérbaton (vid.), de manera que para ellos, en realidad, no sería erróneo considerar la anástrofe como una mera variedad del hipérbaton, de hecho, así es definida también por el DRAE :

Anástrofe.
1. f. Gram. Hipérbaton consistente en la inversión del orden natural de palabras inmediatamente sucesivas, como en lo que oído habéis
Más aún, Dámaso Alonso considera que todos los casos de inversión o separación son exclusivamente ejemplos de hipérbatos.

Y siendo más restrictivos aún para este término, compartiendo el ejemplo latino, algunos críticos considerarán la anástrofe sólo como una variedad del hipérbaton muy concreta, definiéndola como un:

«hipérbaton que consiste en posponer la preposición al sustantivo cuyo caso rige: "aequam memento rebus in arduis servare mentem"».
[Lázaro Carreter, Fernando. Diccionario de Términos Filológicos. Madrid: Gredos, 1998].
Esto es lo que ya señaló Gonzalo Correas a principios del s. XVII, quien añadió:
«en castellano no tenemos ejemplos de preposiciones pospuestas, y ansí habernos de tomarla en general, diciendo la Anástrofe es trueco de dos palabras entre sí, cuando la que ha de estar antes se pone después de la otra».
[Correas, Gonzalo. Arte de la lengua española castellana. Madrid: Selecciones gráficas, 1954, pp. 394-395].