10 de diciembre de 2017

¿QUÉ ES UN CRIPTÓNIMO, Y ALGUNAS DEFINICIONES MÁS PARA LA FORMACIÓN DE PALABRAS EN ESPAÑOL?


En esta entrada vamos a definir y caracterizar el término "criptónimo", además de otros relacionados con el mismo y las abreviaciones o reducciones del cuerpo fónico de una palabra, y con la formación de palabras en español, como son: abreviatura, acrónimo, alfónimo, alónimo, anagrama,, antropónimo, apocónimo, autónimo, heterónimo, literación, onograma, ortónimo, seudónimo, sigla y siglonimia, en definitiva, una larga serie de ωνυμος («ónymos», nombre).


TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
Definición de criptónimo.
Qué tipo de abreviatura es un criptónimo.
Semejanzas y diferencias con las siglas.
Semejanzas y diferencias con las abreviaturas.
Otras características de los criptónimos.


DEFINICIÓN DE CRIPTÓNIMO.

El término criptónimo”, cuya etimología procede del griego “κλυπτω” (kryptō), ‘esconder’ y “ονυμα” (onyma), ‘nombre’, esto es “esconder el nombre”), es un término bastante nuevo. De hecho no figura en el Diccionario de la Lengua Española (en adelante DLE) de la Real Academia Española de la Lengua, aunque sí aparece en el "Diccionario de uso del español" de María Moliner (Madrid: Gredos, 2007: "nombre propio de persona escrito solo con las iniciales"), y tampoco en algunos de los diccionarios de Lingüística más empleados.

Un “criptónimo” es

«el conjunto de iniciales mayúsculas del nombre y apellido de una persona”, o en palabras de Martínez de Sousa, "un criptónimo es la abreviación del nombre de una persona empleando solamente las iniciales: C. J. C., C.J.C., C J C, CJC, 'Camilo José Cela' ».
[Martínez de Sousa, José . Manual básico de lexicografía,. Gijón: Trea, 2009, pág. 33].

En el lenguaje periodístico suele utilizarse en dos ocasiones, fundamentalmente: para los artículos firmados, en que se colocan las iniciales del autor, y para ocultar la identidad de “presuntos” sospechosos de haber cometido un delito (aunque en este último caso se hace seguido de punto de abreviación. Por ejemplo:

El inspector y jefe del Grupo de Estupefacientes de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Policía de Murcia, J.J.L., detenido el pasado martes por un supuesto desvío de droga para los confidentes, ingresó ayer en prisión tras haberlo decretado la titular del juzgado de Instrucción número 5 de Murcia, según anunciaron fuentes jurídicas en un comunicado.
La Opinión de Murcia, 21.12.2014. [en línea: http://www.laopiniondemurcia.es/comunidad/2014/12/21/ingresa-prision-jefe-antidrogas-detenido/613199.html ]

Un “criptónimo”, pues, es una abreviatura, caracterizada. además, por ser un mero recurso gráfico. Recordemos que el DLE define "abreviatura" como

«representación gráfica reducida de una palabra o de un grupo de palabras, obtenida mediante un procedimiento de abreviación en que se suprimen letras finales o centrales, cerrada generalmente con punto y raramente con barra. La abreviatura de afectísimo es afmo.; la de calle, c/; y la de sus majestades, SS. MM.».


QUÉ TIPO DE ABREVIATURA ES UN CRIPTÓNIMO.

Dentro de la tipología de abreviaturas, según su formación (regulares o por suspensión, convencionales -por siglas, por contracción, por signos, por signos especiales y por letras superpuestas-, y simples, dobles o compuestas), el “criptónimo” lo clasificamos como una abreviatura convencional simple o formada por una sola letra, la primera de cada una de las palabras, por tanto, por siglas.
[Vid. nuestra entrada en este blog: "Qué es una abreviatura y su tipología".
Almela Pérez, Ramón. Procedimientos de formación de palabras en español. Barcelona: Ariel, 1999, pp. 203-205.
Alvar Ezquerra, M. La formación de palabras en español. Madrid: ARrco/Libros, 1996, pp. 44-45.
Miranda, J. A. La formación de palabras en español. Salamanca: Colegio de España, 1994, pp. 167-168].


SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS CON LAS SIGLAS.

El “criptónimo”, a modo semejante del procedimiento que se emplea en las “siglas

«abreviación gráfica formada por el conjunto de letras iniciales de una expresión compleja; p. ej., ONU por 'Organización de las Naciones Unidas', OVNI por 'objeto volador no identificado', IPC por 'índice de precios al consumo'».

conforme a la definición del DLE, prescinde tanto de preposiciones como de artículos: p. ej., “Juan Carlos de la Ossa de los Santos” tendrá como criptónimo “JCOS”.

Se diferencia de las siglas en que el "criptónimo" es siempre un “antropónimo” (nombre propio de persona), por tanto, no toda sigla es un criptónimo.
[Para los conceptos de "sigla", "siglonimia" y "literación", cfr.: Alcaraz, E., et Martínez, M.ª A. Diccionario de Lingüística Moderna. Barcelona: Ariel, 1997, pp. 516-517].

Mas, a su vez, siendo una de las cualidades esenciales del criptónimo ser un antropónimo, nunca es un hipocorístico

«dicho de un nombre: que, en forma diminutiva, abreviada o infantil, se usa como designación cariñosa, familiar o eufemística».

tal y como lo define el DLE, como "Fer" de "Fer[nando]", "Mai" de "Mai[te]", "Marisa" de "Mari[a Lui]sa", "Tasio" de "[Anas]tasio", etc., pues el hipocorístico no surge de iniciales (salvo, quizá, algún caso especial, como pudiera ser Pepe (de Pater Putativo, aunque parece ser que pudiera derivar más bien de Josepe > Pepe)
[vid. nuestra entrada en este blog: "Los hipocorísticos o nombres de personas en sentido cariñoso y familiar"]

Otra de sus características es que no es obligatorio poner todas las iniciales de un nombre de pila compuesto, ni todos los apellidos (gentilicios), con tal de que se haya extendido su uso. Por ejemplo, en el caso del poeta “Juan Ramón Jiménez Mantecón”, su uso se ha divulgado poniendo siempre los dos nombres de pila y el primer apellido “Juan Ramón Jiménez”, por lo que para identificarlo siempre tendremos que poner “JRJ”. En el caso del novelista “Jorge Mario Pedro Vargas Llosa”, el uso generalizado es el empleo de sólo “Mario”, con respecto a los nombres de pila, y de los dos apellidos “Vargas Llosa” siempre, por lo que deberemos usar como criptónimo “MVLL”.

Por influencia anglosajona, los “criptónimos” no utilizan punto entre cada una de las iniciales (recordemos el manido “JFK” de “John Fitzgerald Kennedy”), lo mismo que ocurre con las siglas (ONU, OVNI, IPC, etc., según hemos visto), distinguiéndose en esto, también, de las abreviaturas, las cuales siempre llevan el denominado punto abreviativo ("a.d.n.e.", esto es, "antes de nuestra era") o la barra ("c/", esto es "calle", "c/c", es decir, "cuenta corriente"), el cual suele conllevar dejar un espacio tras el mismo ("Ayto. de Madrid" por "Ayuntamiento de Madrid").


SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS CON LAS ABREVIATURAS.

Además de lo dicho más arriba, podemos enumerar algunas distinciones más con las abreviaturas. Así, éstas, si están en plural con una sola letra la duplican ("EE. UU.", esto es, "Estados Unidos"), pero los criptónimos no duplican nunca por el hecho de estar en plural uno de sus componentes ("Juan Carlos de los Ríos", no debe ponerse *"JCRR", sino "JCR").
[Varela Ortega, S. Morfología léxica. La formación de palabras. Madrid: Gredos, 2005, pp. 93-94].

Igualmente debemos distinguirlo de las abreviaciones léxicas, mutilaciones o truncamientos (por aféresis, síncopa o apócope), a pesar de que puedan llegar a dar "lugar a formaciones híbridas en las que se combinan la 'literación' y el 'acrónimo', tal como ocurre en PSOE /pesóe/". Así, la forma "Fco. Fdez. Mtnez" es una abreviatura de "Francisco Fernández Martínez", pero no un criptónimo.
[Alcaraz, E., et Martínez, M.ª A. Diccionario de Lingüística Moderna. Barcelona: Ariel, 1997, pág. 3].

Sobre todo de los truncamientos extremos, puesto que en éstos últimos sí se emplea punto detrás de la inicial, manteniendo las preposiciones y artículos. Así, en "Juan Carlos de la Ossa de los Santos", tendríamos como truncamiento la fórmula “J. C. de la O. de los S.”, cuya lectura se realiza reponiendo el nombre completo “Juan Carlos de la Ossa de los Santos”, pero ya hemos referido que el criptónimo sería siempre "JCOS".


OTRAS CARACTERÍSTICAS DE LOS CRIPTÓNIMOS.

Su lectura se realiza deletreando cada unas de las letras, por lo que no debemos ponerles acento (al igual que le ocurre a las siglas), de manera que no escribiremos MÍA (Mercedes Ibáñez Antúnez), sino MIA, y lo deletrearemos como “emeia”, a diferencia de las abreviaturas, las cuales, si en la palabra de origen llevaban acento, se mantiene ("teléf.", por "teléfono", "pág." por "página"). Lo que sí se establece es la necesidad de ponerlos en “versalitas”.

Y si bien hemos dicho que una de sus cualidades esenciales es la de ser un antropónimos, no se prejuzga que un “criptónimo” llegue a ser "autónimo" (vocablo ausente del DLE), es decir que "el nombre sea verdadero", o "alónimo" [también ausente del DLE, formado del griego αλλος (allos, distinto) y “ονυμα” (ónyma, nombre), esto es que "sea el nombre de otra persona" (generalmente se refiere al autor de una publicación que ha vendido su trabajo para que lo dé por propio otra persona)], o que sea "seudónimo" o alias inventado

«dicho de un autor: Que oculta con un nombre falso el suyo verdadero».

como viene determinado por el DLE.

Como vemos, pues, otra cualidad esencial de los “criptónimos” es la de tener la finalidad de ocultar el nombre de un autor. Ahora bien, esta última característica también la poseen:

► Los anagramas, pero se diferencia de ellos en que estos conllevan un

«cambio en el orden de todas las letras de una palabra o frase que da lugar a otra palabra o frase distinta».

según precisa el DLE, mientras que los “criptónimos” mantienen el orden siempre, y se forman sólo con las letras iniciales. Así, anagramas famosos son los de Garcilaso de la Vega que llamó "Elisa" a su enamorada "Isabel Freyre" -pero no IF- y Lope de Vega llamó "Camila" a "Micaela Luján" -pero no ML-; y en que los “criptónimos” no pueden llegar a describir el carácter, imagen o legado del personaje (debiendo denominarlos, según Marius Serra, "onogramas", como cuando André Bretón creó de "Salvador Dalí" el anagrama-onograma "ávida dollars".

► Los "heterónimos",

«identidad literaria ficticia, creada por un autor, que le atribuye una biografía y un estilo particular»,

detalla el DLE, como ocurrió con "Cecilia Böhl de Faber", que creó "Fernán Caballero". Ahora bien, el heterónimo va más allá de ser un mero seudónimo o alias, es un "autor ficticio independiente del autor real", que llamaremos "ortónimo" (es el caso del autor real u ortónimo Antonio Machado, que creó los heterónimos Abel Martín y Juan de Mairena; Fernando Pessoa creó los heterónimos Alberto Caeiro, Álvaro de Campos, Bernardo Soares, Ricardo Reis... Como antropónimos que son (aunque ficticios -seudónimos, alias-) se comportarán como los “criptónimos”. Así, de "Fernán Caballero" tendremos el criptónimo FC, de "Abel Martín" el criptónimo AM y de "Juan de Mairena" el de JM.
[Bellón, Rafael. "Los apócrifos de Antonio Machado y los heterónimos de Fernando Pessoa frente a frente", in Antonio Machado hoy. Actas del Congreso Internacional Conmmeorativo del cincuentenario de la muerte de Antonio Machado. Vol. 1. 1990, pp. 257-266.
Gutiérrez, Adriana. "Continuidad y ruptura en los heterónimos apócrifos de Antonio Machado: Juan de Mairena antes y durante la guerra", in Sevilla Arroyo, Florencio el Alvar Ezquerra, Carlos (coords.). Actas del XIII Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas, Madrid 6-11 de julio de 1998. Vol. 2. Madrid: Castalia, 2000, pp. 637-642.
Souriau, Étienne. Diccionario Akal de Estética. Madrid: Akal, 2000, pág. 645 ].

► El "acrónimo" es un

«vocablo formado por la unión de elementos de dos o más palabras, constituido por el principio de la primera y el final de la última, p. ej., ofi(cina infor)mática → ofimática, trans(fer) (re)sistor → transistor, o, frecuentemente, por otras combinaciones, p. ej., so(und) n(avigation) a(nd) r(anging)" → sónar».

según fija el DLE. Además suelen considerarse acrónimos ciertas "formaciones en las que aparece reducida solo una de las dos palabras, como en el cervantino 'baciyelmo (< bací[a] + yelmo) o en el más reciente 'docudrama' (docu[mental] + drama), donde aparece solo una palabra y la otra se muestra en toda su extensión y con la forma original".
[Varela Ortega, S. Morfología léxica. La formación de palabras. Madrid: Gredos, 2005, pág. 95].

Se distingue el “criptónimo” de ellos también en que éstos se forman con la letra inicial y sobre un antropónimo, mientras que los acrónimos se originan de un "sintagma o denominación que forme sintagma",
[Martínez de Sousa, José . Manual básico de lexicografía,. Gijón: Trea, 2009, pág. 82];

y porque los acrónimos pueden llegar a tener "una intención humorística o burlesca, como en los nombres 'burrócrata (burro + [buró]crata) y 'analfabestia' (analfa[beto] + bestia)".
[Varela Ortega, S. Morfología léxica. La formación de palabras. Madrid: Gredos, 2005, pág. 95].

[ Para este término, cfr. además: Almela Pérez, Ramón. Procedimientos de formación de palabras en español. Barcelona: Ariel, 1999, pp. 202-222
Alvar Ezquerra, M. La formación de palabras en español. Madrid: ARrco/Libros, 1996, pág. 45.
Miranda, J. A. La formación de palabras en español. Salamanca: Colegio de España, 1994, pp. 161-167].

► Los "apocónimos" (vocablo que no figura en el DLE), que se forman por la supresión de algunas sílabas o letras finales del nombre. Por ejemplo, de "Pedro García Solera" obtendríamos como criptónimo "PGS" y como apocónimo podríamos alcanzar el de PEGASO.

Este proceso, además, puede derivar en una sustantivación común, en los procesos de siglación, en las modalidades de:
► Neologismos creados por “alfónimos” (o "literación" en palabras de Alcaraz y Martínez):

«se trata de una abreviación que se deletrea en el plano oral»,
[Alcaraz, E., et Martínez, M.ª A. Diccionario de Lingüística Moderna. Barcelona: Ariel, 1997, pág. 516],

término tampoco presente en el DLE, y que empleamos para significar "las palabras creadas al deletrear las siglas y acrónimos" Por ejemplo: TBO → tebeo; LP → elepé; O.N.G. → oenegé; IPC → ipecé, TDT, Televisión Digital Terrestre → tedeté; GPS , Sistema de Posicionamiento Global, en inglés Global Positioning System → gepeese. El "criptónimo" se parece a los "alfónimos" en que podemos decimos “ser un 'jotaerre'"” ―referido a JR (John Ross) de la serie “Dallas”―, esto es, “ser un ególatra prepotente y maquiavélico”).

► Las "siglonimias" (étimo que igualmente no figura en el DLE), y que empleamos para referirnos a las "siglas y acrónimos que, por contener vocales, pueden pronunciarse como sílabas" (SIDA → sida, "síndrome de inmunodeficiencia adquirida"; OPA → opa, "oferta pública de adquisición", RADAR → radar, "radio detecting and ranging", SONAR → sónar, "sound navigation and ranging)", etc…), se parecen a los "criptónimos" en situaciones como la de "Belén Elisa Sánchez de la Ossa", que nos genera "BESO" y provoca no el deletreo sino la pronunciación silábica.
[Martín Camacho, José Carlos. "Los siglónimos. Aportaciones al establecimiento de una tipología de las siglas", in Verba, 35 (20008), pp. 55-72].

► Las formas híbridas generadas porque deletreamos parte por estar formado por consonantes, y otra parte la silabeamos por contener vocales (como PSOE, Partido Socialista Obrero español → pesoe; CD-ROM → cederrón; etc.) pueden darse en los "criptónimos", como en "María Angustias Rodríguez García" → MARG.




BIBLIOGRAFÍA.-


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