1 de julio de 2019

MINILECTURA. "TINAJILLA", de LAURO OLMO (1921-1994).


Lauro Olmo Gallego (1921-1994), español

Cuando don Ramón entraba, todos nos levantábamos y decíamos:
—¡Buenos días, don Ramón!
Aquello era la Jaula. A ninguno de los de la panda nos divertía. Por eso, casi siempre hacíamos novillos.

De lo que os voy a contar tuvo la culpa Sabañón. Aquel día solamente él y yo nos enjaulamos. Los demás desaparecieron al grito de: ¡marica el último!
Y no es que Sabañón y yo fuésemos maricas. Es que él tenía que presentarle al maestro un hermanito suyo, y yo... Bueno yo tenía que contaros esto.
Al hermanito de Sabañón le llamábamos Tinajilla. Era también menudo, muy poquita cosa, y casi tan listo como Sabañón. Cuando éste se pegaba, acudía Tinajilla con un cascote dispuesto a machacarse todas las espinillas del barrio. Esto si la cosa iba mal para Sabañón. Si no, allí lo teníamos dando saltos y animando a la familia:
—¡Duro con él Saba!. ¡Muérdele un ojo, que es tuyo!
Del mote tuvo la culpa su madre. Y es que de pequeño, si ésta salía, lo dejaba en un rincón del patio metido en una tinaja que apenas le llegaba a las tetillas. Era gracioso verlo así. Pero a veces, si la madre se retrasaba, el niño sentía ganas de eso, de eso que un niño, por muy grande que llegue a ser, nunca se ve libre, y se hacía eso en la tinaja. Pronto el aire se tornaba rancio, no había quien lo respirase. Y los chicos de la casa, husmeándolo, se asomaban a las ventanas del patio y, a grito limpio, preguntaban:

          Tinajilla,
          mierdecilla,
          ¿te measte
          o te cagaste?

MINILECTURA. "SERVANDÍN", de FRANCISCO GARCÍA PAVÓN (1919-1989).


Francisco García Pavón (1919-1989), español

Cuando me pusieron en el colegio de segunda enseñanza, alguien me dijo señalándome a Servandín:
_El papá de este niño tiene un bulto muy gordo en el cuello.
Y Servandín bajó los ojos, como si a él mismo le pesase aquel bulto.
En el primer curso no se hablaba del papá de ningún niño. Sólo del de Servandín.
Después de conocer a Servandín, a uno le entraban ganas de conocer a su papá.
A algunos niños les costó mucho trabajo ver al señor que tenía el bulto gordo en el cuello. Y cuando lo conseguían, venían haciéndose lenguas de lo gordo que era aquello.
A mí también me dieron ganas muy grandes de verle el bulto al papá de Servandín, pero no me atrevía a decírselo a su hijo, no fuera a enfadarse.
Me contentaba con imaginario y preguntaba a otros. Pero por más que me decían, no acertaba a formarme una imagen cabal.
Le dije a papá que me dibujase hombres con bultos en el cuello. Y me pintó muchos en el margen de un periódico, pero ninguno me acababa de convence... Me resultaban unos bultos muy poco naturales.
Un día Servandín me dijo:
_¿Por qué no me invitas a jugar con tu balón nuevo en el patio de tu fábrica?
_¿Y tú qué me das?

MINILECTURA. "BÁRBARA CONTRA LA MUERTE", de ALMUDENA GRANDES


Almudena Grandes Hernández (1960--), española

El tarro tenía cuerpo de vidrio esmerilado, y una tapa hermética de metal pintada de blanco. Más allá de sus paredes, marcadas por la aspereza de una pelusa grisácea —herencia de sucesivos fracasos, los lavados que no habían conseguido desprender del todo las huellas de la etiqueta adhesiva que identificó una vez su contenido—, se distinguían aún algunos restos de mermelada de moras, pequeñas gotas brillantes de color púrpura, como dicen que es la sangre de los negros, hacia las que trepaban los diminutos gusanos de cuerpo translúcido que saben caminar sobre muros de cristal.
El abuelo, que llenaba su mochila de mimbre con mucha parsimonia, levantó una esquinita de un envoltorio de papel de plata para confirmar que, en lugar del filete de ternera que había pedido, la abuela le había vuelto a preparar un bocadillo de queso, y tras emitir un templado juramento, hizo ademán de coger el tarro y reunirlo con el resto de los objetos hasta entonces desperdigados por la mesa, pero yo detuve su brazo a tiempo.
—Oye, abuelo —dije, arrebatándole suavemente el recipiente de cristal donde se agitaban los viscosos hilos vivos—, ¿por qué no has dejado que la abuela lavara el tarro por dentro? Tiene mermelada, todavía...
Él se encogió de hombros y ni siquiera me miró, como preguntándose qué demonios me importaría a mí todo aquello. Yo, al contrario que mis hermanos varones, nunca me había interesado por la pesca.
—Pues no sé... —contestó después de un rato—. Parece que les gusta. Pobrecillos, para lo que van a vivir, mejor que disfruten un poco, ¿no?
—Porque se los van a comer los peces...
—Con un poco de suerte... Eso espero.
Me besó en la sien —ese lugar tan raro donde sólo me besa él—, y giró sobre sus talones sin decir una palabra más. Estaba ya en el umbral de la puerta cuando eché a correr para alcanzarle.

6 de mayo de 2019

600 FOBIAS, MIEDOS O RECHAZOS HUMANOS. DICCIONARIO DE FOBIAS.



Imagen de https://charhadas.com/bienestar-y-salud/el-miedo-en-ninos-y-adolescentes/
La construcción de la nominación de las siguientes fobias, miedos, ansiedades o rechazos que relacionamos en esta entrada, como puede observarse, se ha establecido científicamente bajo base léxica griega, generalmente, manteniendo como elemento constante el sufijo griego φοβία > fobia ("temor, miedo, aversión").

Este es, pues, un ejemplo útil para poder trabajar en clase las bases griegas en la construcción de las definiciones científicas, las raíces etimológicas y los sufijos.

Una fobia, según el DSM-IV es un trastorno de ansiedad caracterizado por un miedo intenso y desproporcionado ante objetos o situaciones concretas. Por tanto, en las fobias se da un miedo intenso y persistente, que tiene un origen irracional, y que es desencadenado por la presencia/anticipación de objetos o situaciones muy diversas (desde cualquier tipo de animal a fenómenos metereológicos, desde lugares, colores, objetos a acciones como volar, agacharse, conducir, desde distintas partes del cuerpo a la visión de la sangre y todo el conjunto de elementos que pueden acompañarla, desde cualquier tipo de transporte a cualquier estímulo o sentimiento, desde cualquier dolor a todo tipo de enfermedades o situaciones sociales concretas, etc...).

Por tanto, para los cursos de ESO y Bachillerato puede ser adecuado, también, conocer la nomenclatura de algunas de estas situaciones, pues suelen ser algunas de ellas comunes en la adolescencia.

He aquí los términos que hemos recopilado.

14 de abril de 2019

MÁS DE 100 PALABRAS "TRITÓNICAS". LA IMPORTANCIA DE LOS ACENTOS.


En español sólo existe un acento prosódico para cada clase de palabra (salvo en el caso de los adverbios originados por la terminación -mente, donde se dan dos acentos -el original de la palabra y el de "mente"). No tenemos, consecuentemente, más que estas dos posibilidades, por lo que no es correcto decir que tenemos palabras "tritónicas" (con tres acentos).

«A pesar de que -mente se suele considerar un sufijo con el significado 'de manera' (lealmente 'de manera leal'), mantiene algunas de las propiedades que tuvo como unidad léxica independiente, por lo que se asimila en parte a los elementos compositivos de la lengua actual. Así, la base léxica sobre la que -mente incide mantiene un acento secundario: l[é]ntam[é]nte, no *lentam[é]nte, frente a lentit[ú]d, no *l[é]ntit[ú]d.».
[ AALE. NGLE. Manual. Madrid: Espasa Libros, 2010, pág. 149, § 7.6.1. ] ».
De la importancia del acento prosódico (reflejado en la escritura por la presencia o no de tilde) dan buena cuenta estas palabras que impropiamente algunos llaman palabras tritónicas. Y es desacertado (así lo manifiesta también la FUNDEU,Fundación del Español Urgente) denominarlas de este modo porque en realidad son tres palabras de grafía diferente con significados distintos y variada categoría, que gracias al acento (agudo, llano o esdrújulo) dejan de parecernos homógrafas (escritas del mismo modo), puesto que el acento gráfico ya las distingue, y por la misma razón dejan de ser homófonas (tienen el mismo sonido), pudiendo, por ello considerarlas como palabras parónimas (se escriben y se pronuncian de forma parecida, pero sus significados son diferentes).

Este grupo de palabras, por regla general, suelen constar de un sustantivo o un adjetivo (al que preferentemente le corresponde el sonido esdrújulo -ánimo-) y un verbo conjugado (en primera persona singular del presente de indicativo -animo-, o primera y tercera persona singular del presente de subjuntivo -celebre-, o primera y tercera persona del singular del pretérito imperfecto de subjuntivo - cantara-, para la palabra llana; y en primera -celebré- o tercera persona singular del pretérito perfecto simple -animó- o tercera persona singular del futuro simple de indicativo cantará- para la palabra aguda).

Veamos algunos ejemplos de estas palabras que denominaremos "tridentes".

29 de marzo de 2019

"ARTE NUEVO DE HACER COMEDIAS", de Lope de Vega. TEXTO ÍNTEGRO.


[El estudio de este texto puede leerlo en nuestra entrada "Análisis del Arte Nuevo de hacer comedias en este tiempo" de Lope de Vega"]

Dirigido a la Academia de Madrid

Prólogo

Mándanme, ingenios nobles, flor de España
(que en esta junta y Academia insigne
en breve tiempo excederéis no solo
a las de Italia, que, envidiando a Grecia,
ilustró Cicerón del mismo nombre, 5
junto al Averno lago, sino a Atenas,
adonde en su platónico Liceo
se vio tan alta junta de filósofos),
que un arte de comedias os escriba,
que al estilo del vulgo se reciba.10

Fácil parece este sujeto, y fácil
fuera para cualquiera de vosotros,
que ha escrito menos de ellas y más sabe
del arte de escribirlas y de todo:
que lo que a mí me daña en esta parte 15
es haberlas escrito sin el arte.

No porque yo ignorase los preceptos,
gracias a Dios, que ya, tirón gramático,
pasé los libros que trataban de esto
antes que hubiese visto al sol diez veces 20
discurrir desde el Aries a los Peces.

Mas porque, en fin, hallé que las comedias
estaban en España en aquel tiempo
no como sus primeros inventores
pensaron que en el mundo se escribieran, 25
mas como las trataron muchos bárbaros
que enseñaron el vulgo a sus rudezas;
y así se introdujeron de tal modo,
que quien con arte agora las escribe
muere sin fama y galardón, que puede, 30
entre los que carecen de su lumbre,
más que razón y fuerza, la costumbre.

Verdad es que yo he escrito algunas veces
siguiendo el arte que conocen pocos;
mas luego que salir por otra parte 35
veo los monstruos de apariencias llenos,
adonde acude el vulgo y las mujeres,
que este triste ejercicio canonizan,
a aquel hábito bárbaro me vuelvo;
y cuando he de escribir una comedia, 40
encierro los preceptos con seis llaves,
saco a Terencio y Plauto de mi estudio,
para que no me den voces, que suele
dar gritos la verdad en libros mudos,
y escribo por el arte que inventaron 45
los que el vulgar aplauso pretendieron;
porque, como las paga el vulgo, es justo
hablarle en necio para darle gusto.

Ya tiene la comedia verdadera
su fin propuesto
, como todo género 50
de poema o poesis, y este ha sido
imitar las acciones de los hombres
y pintar de aquel siglo las costumbres.

También cualquiera imitación poética
se hace de tres cosas, que son plática, 55
verso dulce, armonía, o sea la música,
que en esto fue común con la tragedia;
solo diferenciándola en que trata
las acciones humildes y plebeyas,
y la tragedia las reales y altas.
60
¡Mirad si hay en las nuestras pocas faltas!

“Acto” fueron llamadas, porque imitan
las vulgares acciones y negocios.
Lope de Rueda fue en España ejemplo
de estos preceptos, y hoy se ven impresas 65
sus comedias de prosa, tan vulgares
que introduce mecánicos oficios
y el amor de una hija de un herrero;
de donde se ha quedado la costumbre
de llamar “entremeses” las comedias 70
antiguas donde está en su fuerza el arte,
siendo una acción y entre plebeya gente,
porque entremés de rey jamás se ha visto
.
Y aquí se ve que el arte, por bajeza
de estilo, vino a estar en tal desprecio, 75
y el rey en la comedia para el necio.

Aristóteles pinta en su "Poética",
puesto que escuramente, su principio,
la contienda de Atenas y Megara
sobre cuál de ellos fue inventor primero. 80
Los megarenses dicen que Epicarmo,
aunque Atenas quisiera que Magnetes.
Elio Donato dice que tuvieron
principio en los antiguos sacrificios,
da por autor de la tragedia a Tespis, 85
siguiendo a Horacio, que lo mismo afirma,
como de las comedias a Aristófanes.
Homero, a imitación de la comedia,
la "Odisea" compuso, mas la "Ilíada"
de la tragedia fue famoso ejemplo, 90
a cuya imitación llamé “epopeya”
a mi "Jerusalén", y añadí “trágica”;
y así a su "Infierno", "Purgatorio" y "Cielo"
del célebre poeta Dante Alígero
llaman "Comedia" todos comúnmente, 95
y el Maneti en su prólogo lo siente.

Ya todos saben que silencio tuvo,
por sospechosa, un tiempo la comedia,
y que de allí nació también la sátira,

que, siendo más cruel, cesó más presto, 100
y dio licencia a la comedia nueva.
Los coros fueron los primeros; luego
de las figuras se introdujo el número;
pero Menandro, a quien siguió Terencio,
por enfadosos despreció los coros. 105
Terencio fue más visto en los preceptos,
pues que jamás alzó el estilo cómico
a la grandeza trágica, que tantos
reprehendieron por vicioso en Plauto,
porque en esto Terencio fue más cauto. 110

Por argumento la tragedia tiene
la historia, y la comedia el fingimiento;

por eso fue llamada “planipedia”,
del argumento humilde, pues la hacía
sin coturno y teatro el recitante. 115

Hubo comedias paliatas, mimos,
togatas, atelanas, tabernarias
,
que también eran, como agora, varias.
Con ática elegancia los de Atenas
reprehendían vicios y costumbres
120
con las comedias, y a los dos autores,
del verso y de la acción, daban sus premios.
Por eso Tulio las llamaba “espejo
de las costumbres y una viva imagen
de la verdad”
, altísimo atributo, 125
en que corre parejas con la historia:
¡mirad si es digna de corona y gloria!

Pero ya me parece estáis diciendo
que es traducir los libros y cansaros
pintaros esta máquina confusa. 130
Creed que ha sido fuerza que os trujese
a la memoria algunas cosas de estas,
porque veáis que me pedís que escriba
Arte de hacer comedias en España,
donde cuanto se escribe es contra el arte; 135
y que decir cómo serán agora
contra el antiguo, y que en razón se funda,
es pedir parecer a mi experiencia,

no al arte, porque el arte verdad dice
que el ignorante vulgo contradice. 140

Si pedís arte, yo os suplico, ingenios,
que leáis al doctísimo utinense
Robortelio, y veréis, Sobre Aristóteles
y aparte, en lo que escribe De comedia,
cuanto por muchos libros hay difuso; 145
que todo lo de agora está confuso.

Si pedís parecer de las que agora
están en posesión, y que es forzoso
que el vulgo con sus leyes establezca
la vil quimera de este monstruo cómico, 150
diré el que tengo, y perdonad, pues debo
obedecer a quien mandarme puede,
que, dorando el error del vulgo, quiero
deciros de qué modo las querría,
ya que seguir el arte no hay remedio, 155
en estos dos extremos dando un medio.

Concepto de tragicomedia

Elíjase el sujeto, y no se mire
(perdonen los preceptos) si es de reyes,
aunque por esto entiendo que el prudente
Filipo, rey de España y señor nuestro, 160
en viendo un rey en ellos, se enfadaba:
o fuese el ver que al arte contradice,
o que la autoridad real no debe
andar fingida entre la humilde plebe.

Esto es volver a la comedia antigua, 165
donde vemos que Plauto puso dioses,
como en su Anfitrión lo muestra Júpiter.
Sabe Dios que me pesa de aprobarlo,
porque Plutarco, hablando de Menandro,
no siente bien de la comedia antigua; 170
mas pues del arte vamos tan remotos,
y en España le hacemos mil agravios,
cierren los doctos esta vez los labios.
Lo trágico y lo cómico mezclado,
y Terencio con Séneca, aunque sea 175
como otro Minotauro de Pasife,
harán grave una parte, otra ridícula;
que aquesta variedad deleita mucho:
buen ejemplo nos da naturaleza,
que por tal variedad tiene belleza.
180

Las tres unidades

Unidad de acción.

Adviértase que solo este sujeto
tenga una acción, mirando que la fábula
de ninguna manera sea episódica
;
quiero decir inserta de otras cosas
que del primero intento se desvíen; 185
ni que de ella se pueda quitar miembro
que del contexto no derribe el todo.

libertad en la unidad de tiempo.

No hay que advertir que pase en el período
de un sol, aunque es consejo de Aristóteles
,
porque ya le perdimos el respeto 190
cuando mezclamos la sentencia trágica
a la humildad de la bajeza cómica.

Pase en el menos tiempo que ser pueda,
si no es cuando el poeta escriba historia
en que hayan de pasar algunos años
, 195
que estos podrá poner en las distancias
de los dos actos, o si fuere fuerza
hacer algún camino una figura;
cosa que tanto ofende a quien lo entiende,
pero ¡no vaya a verlas quien se ofende! 200
¡Oh, cuántos de este tiempo se hacen cruces
de ver que han de pasar años en cosa
que un día artificial tuvo de término,
que aun no quisieron darle el matemático!
Porque, considerando que la cólera 205
de un español sentado no se templa
si no le representan en dos horas
hasta el final juicio desde el génesis,
yo hallo que si allí se ha de dar gusto,
con lo que se consigue es lo más justo. 210

División tripartita del drama

El sujeto elegido escriba en prosa,
y en tres actos de tiempo le reparta,
procurando, si puede, en cada uno
no interrumpir el término del día.
<
El capitán Virués, insigne ingenio, b>215
puso en tres actos la comedia, que antes
andaba en cuatro, como pies de niño,
que eran entonces niñas las comedias;
y yo las escribí, de once y doce años,
de a cuatro actos y de a cuatro pliegos, 220
porque cada acto un pliego contenía;
y era que entonces en las tres distancias
se hacían tres pequeños entremeses
y agora apenas uno, y luego un baile,

aunque el baile lo es tanto en la comedia, 225
que le aprueba Aristóteles, y tratan
Ateneo, Platón y Jenofonte,
puesto que reprehende el deshonesto,
y por esto se enfada de Calípides,
con que parece imita el coro antiguo. 230

Tensión dramática

Dividido en dos partes el asunto,
ponga la conexión desde el principio,
hasta que vaya declinando el paso;
pero la solución no la permita,
hasta que llegue a la postrera scena
; 235
porque en sabiendo el vulgo el fin que tiene,
vuelve el rostro a la puerta y las espaldas
al que esperó tres horas cara a cara:

que no hay más que saber que en lo que para.

Horror vacui

Quede muy pocas veces el teatro 240
sin persona que hable, porque el vulgo
en aquellas distancias se inquieta
y gran rato la fábula se alarga;
que, fuera de ser esto un grande vicio,
aumenta mayor gracia y artificio. 245

Lenguaje

Comience, pues, y con lenguaje casto
no gaste pensamientos ni conceptos
en las cosas domésticas,
que solo
ha de imitar de dos o tres la plática;
mas cuando la persona que introduce 250
persuade, aconseja o disuade,
allí ha de haber sentencias y conceptos
,
porque se imita la verdad sin duda,
pues habla un hombre en diferente estilo
del que tiene vulgar cuando aconseja, 255
persuade o aparta alguna cosa.

Dionos ejemplo Arístides retórico,
porque quiere que el cómico lenguaje
sea puro, claro, fácil, y aun añade
que se tome del uso de la gente,
260
haciendo diferencia al que es político;
porque serán entonces las dicciones
espléndidas, sonoras y adornadas.
No traya la Escritura, ni el lenguaje
ofenda con vocablos exquisitos, 265
porque si ha de imitar a los que hablan,
no ha de ser por Pancayas, por Metauros,
hipogrifos, semones y centauros.

Si hablare el rey, imite cuanto pueda
la gravedad real
; si el viejo hablare, 270
procure una modestia sentenciosa;
describa los amantes con afectos
que muevan con extremo a quien escucha.

Los soliloquios pinte de manera
que se transforme todo el recitante, 275
y con mudarse a sí, mude al oyente;
pregúntese y respóndase a sí mismo;
y si formare quejas, siempre guarde
el debido decoro a las mujeres.

Las damas no desdigan de su nombre; 280
y si mudaren traje, sea de modo
que pueda perdonarse, porque suele
el disfraz varonil agradar mucho
.

Verosimilitud

Guárdese de imposibles, porque es máxima
que solo ha de imitar lo verisímil
. 285

El lacayo no trate cosas altas,
ni diga los conceptos que hemos visto
en algunas comedias extranjeras.
Y de ninguna suerte la figura
se contradiga en lo que tiene dicho; 290
quiero decir, se olvide, como en Sófocles
se reprehende no acordarse Edipo
del haber muerto por su mano a Layo.

Buen final

Remátense las scenas con sentencia,
con donaire, con versos elegantes,
295
de suerte que, al entrarse el que recita,
no deje con disgusto el auditorio.

Elaboración de la trama

En el acto primero ponga el caso,
en el segundo enlace los sucesos,
de suerte que hasta el medio del tercero
300
apenas juzgue nadie en lo que para;
engañe siempre el gusto, y donde vea
que se deja entender alguna cosa,
dé muy lejos de aquello que promete.

Métrica

Acomode los versos con prudencia 305
a los sujetos de que va tratando:
las décimas son buenas para quejas;
el soneto está bien en los que aguardan;
las relaciones piden los romances,
aunque en otavas lucen por extremo; 310
son los tercetos para cosas graves,
y para las de amor las redondillas.

Figuras retóricas

Las figuras retóricas importan,
como repetición o anadiplosis;
y en el principio de los mismos versos 315
aquellas relaciones de la anáfora,
las ironías y adubitaciones,
apóstrofes también y exclamaciones.

El engañar con la verdad es cosa
que ha parecido bien, como lo usaba 320
en todas sus comedias Miguel Sánchez,
digno por la invención de esta memoria.
Siempre el hablar equívoco ha tenido,
y aquella incertidumbre anfibológica, <
gran lugar en el vulgo, porque piensa b>325
que él solo entiende lo que el otro dice.

Temática

Los casos de la honra son mejores,
porque mueven con fuerza a toda gente;

con ellos, las acciones virtüosas,
que la virtud es dondequiera amada, 330
pues que vemos, si acaso un recitante
hace un traidor, es tan odioso a todos
que lo que va a comprar no se lo venden,
y huye el vulgo de él cuando le encuentra;
y si es leal, le prestan y convidan, 335
y hasta los principales le honran y aman,
le buscan, le regalan y le aclaman.

Extensión del texto de la comedia

Tenga cada acto cuatro pliegos solos,
que doce están medidos con el tiempo

y la paciencia del que está escuchando. 340

La sátira

En la parte satírica no sea
claro ni descubierto, pues que sabe
que por ley se vedaron las comedias
por esta causa en Grecia y en Italia;
pique sin odio, que si acaso infama, 345
ni espere aplauso ni pretenda fama.

Estos podéis tener por aforismos
los que del arte no tratáis antiguo,
que no da más lugar agora el tiempo.

Decorados

Pues lo que les compete a los tres géneros 350
del aparato que Vitruvio dice,
toca al autor, como Valerio Máximo,
Pedro Crinito, Horacio en sus Epístolas,
y otros los pintan con sus lienzos y árboles,
cabañas, casas y fingidos mármoles.
355

Trajes

Los trajes nos dijera Julio Póllux,
si fuera necesario, que en España
es de las cosas bárbaras que tiene
la comedia presente recebidas:
sacar un turco un cuello de cristiano, 360
y calzas atacadas un romano.

Epílogo

Mas ninguno de todos llamar puedo
más bárbaro que yo, pues contra el arte
me atrevo a dar preceptos, y me dejo
llevar de la vulgar corriente
adonde 365
me llamen ignorante Italia y Francia.
Pero ¿qué puedo hacer, si tengo escritas,
con una que he acabado esta semana,
cuatrocientas y ochenta y tres comedias
? <
Porque, fuera de seis, las demás todas b>370
pecaron contra el arte gravemente.

Sustento, en fin, lo que escribí, y conozco
que, aunque fueran mejor de otra manera,
no tuvieran el gusto que han tenido,

porque a veces lo que es contra lo justo 375
por la misma razón deleita el gusto.

Humanæ cur sit speculum comoedia vitæ,
quæve ferat iuveni commoda, quæve seni,
quid præter lepidosque sales, excultaque verba,
et genus eloquii purius inde petas, 380
quæ gravia in mediis ocurrant lusibus, et quæ
iucundis passim seria mixta iocis,
quam sint fallaces servi, quam improba semper
fraudeque et omnigenis fœmina plena dolis;
quam miser, infelix, stultus et ineptus amator, 385
quam vix succedant, quæ bene cœpta putes.
«¿Por qué es espejo de la vida humana la comedia;
qué bienes hace al joven o al anciano;
qué otra cosa, además de la gracia de sus sales, y de sus cultas palabras,
y su purísima elocuencia traer puede -preguntas-?
En medio de sus chanzas, ¿qué cuestiones serias propone?,
o entre alegres bromas, ¿qué asuntos serios va mezclando?;
¿qué falaces son los criados?; ¿qué perversa siempre
y cuán llena de continuo de engaños y fraudes sin medida es la mujer?;
¿qué miserable, infeliz, necio y simple es el amante?;
y ¿de qué distinto modo acaba lo que tuvo buen principio?»
Oye atento, y del arte no disputes;
que en la comedia se hallará de modo,
que, oyéndola, se pueda saber todo. 399



BIBLIOGRAFÍA.

Pedraza Jiménez, F. B. (ed. crítica y anotada) et Conde Parrado, P. (fuentes y ecos latinos). F. Lope de Vega. Arte nuevo de hacer comedias. Tarancón: Universidad Castilla La Mancha, 2016.







14 de marzo de 2019

MODELO DE SEGMENTACIÓN MORFOLÓGICA DE LA CONJUGACIÓN VERBAL.

EL VERBO.

DEFINICIÓN. Verbo es aquella palabra (categoría gramatical) que nos informa de lo que hace o le sucede al Sujeto, esto es, nos informa de lo que hace, le sucede o piensa alguien.

Esta palabra, además, señala una acción o estado que sucede en un tiempo determinado.

El verbo es el núcleo (V) del Sintagma Verbal (SV)

COMPOSICIÓN. El verbo, además, se caracteriza por poseer flexión verbal, esto es, por poder producir morfológicamente diversas formas complejas.
Estas formas siempre se componen de LEXEMA (o raíz) + MORFEMAS (o desinencias).

El lexema aporta el contenido léxico (y no varía -salvo en los verbos irregulares-) y los morfemas el contenido gramatical (y es la parte variable).

Los morfemas variables son los morfemas flexivos de número y persona, y de tiempo, modo y aspecto. Los de número y persona (N/P) establecen la concordancia con el sujeto gramatical. Los de tiempo, modo y aspecto (T/M/A), que son exclusivos del verbo, contienen la información temporal (presente, pretéritos, futuro, condicional), modal (indicativo, subjuntivo o imperativo) y aspectual (perfectivo -haciendo ya realizada-, o imperfectivo -no concluida todavía-).

Además, hay un morfema, llamado vocal temática (VT), que aporta la información de indicar a qué tipo de paradigma de conjugación pertenece ese verbo (1ª conjugación -los acabados en infinitivo en AR-, 2ª conjugación -los acabados en infinitivo en -ER-, y 3ª conjugación -los acabados en infinitivo en IR-).

Todas las formas verbales, pues, se constituyen por:

► Una raíz o lexema, que aporta el significado léxico;
► una vocal temática (VT), que es el constituyente flexivo que distingue las conjugaciones:
■ al conjunto de la raíz o lexema + la vocal temática se denomina TEMA VERBAL.
► el segmento que conforma la información flexiva de tiempo, modo y aspecto (T/M/A);
► y el segmento que conforma los rasgos de número y persona (N/P), que concuerda con el sujeto gramatical.

25 de enero de 2019

ESTUDIO DE "LA CELESTINA" DE FERNANDO DE ROJAS


TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
1. Introducción.
2. Problemas textuales.
3. Problemas de autoría.
4. ¿Quién fue Fernando de Rojas?
5. Problemas en cuanto al género de 'La Celestina'.
6. Las diversas fuentes de 'La Celestina'.
7. Análisis interno de 'La Celestina'.
8. Temas presentes en 'La Celestina'.
9. Los personajes de 'La Celestina'.
10. El lenguaje en 'La Celestina'.
11. Técnicas dramáticas en 'La Celestina'.
12. Intencionalidad y sentido en 'La Celestina'.
13. Popularidad y transcendencia posterior de 'La Celestina'.
Anexos.
Recursos audiovisuales.
• Películas.
• Adaptaciones teatrales.
• Vídeos sobre la obra y estilo.
• Audios sobre el texto.
• Audios analizando la obra.
• Imágenes.
Bibliografía.

1. INTRODUCCIÓN.

Folio 1r de "Comedia de Calisto y Melibea",
edición de Burgos, 1499? (1500-1502) in
 http://www.cervantesvirtual.com/servlet/
SirveObras/12584960823477162109435/ima0000.htm 

“La Celestina” es una de las obras maestras de la literatura española, de gran influencia en la universal, siendo cantera de tipos, situaciones, motivos, y nuevas formas creativas. Curiosamente destaca esta obra por haber fijado definitivamente el prototipo de alcahueta, a través del personaje denominado 'Celestina', que se convierte en el personaje vertebrador de la obra.

Supone, además, la culminación de la dramaturgia medieval y pone en evidencia la crisis de los valores tradicionales que se acentuará al pasar de la Edad Media al Renacimiento. Todos los lugares comunes del pensamiento de este siglo encuentran cabida en la obra, heredados en su mayoría del aristotelismo, del pensamiento escolástico y de la experiencia de la vida de una época de transición. Más aún, todos los temas de la literatura profana medieval pueden hallarse de una forma u otra en la obra. Así, la crítica a la mujer vista con los ojos de toda la tradición misógina de la Biblia y el cristianismo medieval; el tema del paso del tiempo, la inutilidad de cualquier gozo o grandeza mundana, el pesimismo sobre el mundo terrenal (in hac lachrimarum valle, cita Pleberio), la pérdida de la juventud en una especie de "carpe diem" casi renacentista ("Gocemos y holguemos, que la vejez pocos la ven"), siendo los personajes arrastrados por la pasión, codicia y ambición hacia la perdición y muerte, (con el poder igualatorio de la muerte), todo ello bajo un marco estructural de relación causa-efecto (todo pecado debe ser pagado); el tratamiento literario de las clases sociales...

Portada, "Comedia de Calisto y Melibea",
edición de Toledo, 1500
De género “híbrido”,
como otras que le antecedieron (Libro de Buen Amor, El Corbacho…), es muestra innegable de una amplia variedad de técnicas dramáticas, no poniéndose la crítica de acuerdo en cuanto a su denominación: novela dialogada, novela dramática, comedia humanística, etc… (como del mismo modo ocurre con respecto a la autoría, al propio texto o a la intención de la obra, de ahí que se considere que es una obra compleja y llena de problemas).