9 de marzo de 2025

SEMÁNTICA: DISTINCIÓN ENTRE METÁFORA Y METONIMIA


Un gran número de cambios semánticos viene motivado por causas psicológicas, es decir, asociaciones de ideas que hacen los hablantes entre dos términos que poseen alguna similitud o rasgos comunes entre sí.

Entre ellas están las metáforas, que consisten en la sustitución de un nombre por otro, en virtud de una relación de semejanza entre ellos:
CABELLO DORADO > cabello del color del oro
ARAÑA > lámpara de techo, con muchos brazos que parecen patas de una araña.

Y las metonimias, que son la sustitución de un nombre por otro, en virtud de una relación de proximidad, contigüidad u origen de uno respecto al otro:
BANCO: institución bancaria: los primeros prestamistas se sentaban en bancos especiales en las plazas públicas, de donde la gente comenzó a comentar voy al banco.
COÑAC, JEREZ, RIOJA, CHAMPÁN (o champaña o champagne): vinos o licores procedentes de esas regiones. CAVA: vino espumoso criado en cavas o bodegas.

Según los diferentes modos de contigüidad, se producen diversos tipos de metonimia:

I. Cuando se designa una causa por medio de su efecto: “Ana fue la alegría de la fiesta” (fue la causa de la alegría de la fiesta).

II. Cuando se alude al efecto por medio de la causa: “Le hizo daño el sol” (le hizo daño el calor producido por el calor del sol).

III. Cuando se denomina un objeto por medio del lugar donde produce o de donde procede, esto es, el lugar de producción por lo producido en ese lugar: “Me tomaria ahora un rioja, un jerez, un ribeiro” (una botella de vino de Rioja, de Jerez, de Ribeiro). 

IV. Cuando se designa a un pintor, escritor, soldado, torero, etc., por medio del instrumento que maneja, esto es, el instrumento por el agente: “Es un gran pincel” (un gran pintor); “tiene una pluma incisiva” (es escritor agudo); “es un buen espada” (un buen torero).

V. Cuando se menciona una obra por el autor de la misma: “En el Museo del Prado hay varios Rubens” (varios cuadros de Rubens).

VI. Cuando se designa una característica moral por medio de una realidad física: “No tiene corazón” (es una persona sin sentimientos).

VII. Cuando se emplea el signo o símbolo para designar la cosa significada o simbolizada: “La media luna dominó España durante muchos siglos” (la bandera de la media luna era portada por los musulmanes). 

VIII. Cuando se utilizan los nombres de las marcas por los objetos o productos fabricados: "Dame una coca-cola" (dame un refresco de la marca de Coca-Cola).

IX. Cuando se nombra el continente o contenedor por el contenido: "Me he comido dos platos de tortilla" (la tortilla que había en los dos platos); "El Senado no aprobó el Decreto" (los senadores).

X. Cuando se sustituye la materia por el objeto fabricado con esa materia: "La reina vistió de seda" (vistió un traje de seda).

XI. Cuando se sustituye lo abstracto por lo concreto: "Ha perdido la cabeza" (la cordura).

XII. Cuando se sustituye el todo por la parte o la parte por el todo: "Con su juerte, ha dejado dos bocas que alimentar" (a dos personas que alimentar).

En virtud de lo expuesto, realice el siguiente ejercicio:







27 de febrero de 2025

14 de febrero de 2025

RESUMEN de "RINCONETE Y CORTADILLO", de MIGUEL DE CERVANTES


Dos muchachos de catorce a quince años, aprendices de pícaros, procedentes de las viejas tierras castellanas (Rincón de Fuenfrida -Segovia- y Cortado de Mollorido, una localidad entre Salamanca y Medina del Campo -Valladolid-), salen en busca de aventuras y libertad (como luego hará don Quijote).

Estamos en principio, pues, ante una novela picaresca, de aventuras e itinerante (los protagonistas viajarán desde sus lugares de origen hasta Sevilla). Pero la novela picaresca tiene unas características definidas que aquí no encontramos: están relatadas en primera persona de forma retrospectiva, cuando el protagonista tiene ya desde una edad avanzada, recordándonos sus orígenes familiares, poco honestos, y sus peripecias al servicio de uno o varios amos, en un ambiente de miseria, hambre y necesidad. Y en esta obra no todos estos rasgos se cumplen.

En primer lugar, porque no es uno el protagonista (son dos), y porque la narración no se hace de manera retrospectiva en primera persona, sino en tercera persona y mayoritariamente en sucesión lineal, siendo muy importantes los diálogos.

Es cierto que ambos escaparon de hogares disfuncionales, según se nos cuenta en una breve exposición de analepsis relatada por cada uno de ellos, y que su aspecto es el propio de unos muchachos pícaros “muy descosidos, rotos y maltratados”, pues tienen los calzones, las medias, los zapatos, la capa, el sombrero y demás prendas, raídas y desgastadas, hasta un cuello “tan deshilado de roto, que todo parecía hilachas”. Esta prosopografía inicial realizada por un narrador omnisciente, será reforzada por una etopeya rápida realizada por el diálogo que mantienen los dos chiquillos: Rincón es hábil con los naipes y Cortado robando en las faldriqueras. Pero no subyace en ningún momento que pasen hambre.

El mayor, Pedro del Rincón, ha robado a su padre, que es bulero/buldero (“mi padre es persona de qualidad, porque es ministro de la Santa Cruzada, quiero decir que es bulero, como los llama el vulgo (aunque otros los llaman echacuervos“; luego tiene un oficio con el que ganarse la subsistencia, pues es una especie de funcionario comisionado para distribuir las bulas y recaudar el dinero de ellas. Recordemos que el Lazarillo tuvo por amo a un buldero también). Huirá para evitar el castigo, pues es dinero que pertenece a la Iglesia, hacia Madrid, pero finalmente “vino el tesorero tras mí, prendiéronme, tuve poco favor, y no se me guardó justicia”, por lo que fue azotado y desterrado de Madrid por 4 años. Tras esto, se gana la vida “por los mesones y ventas que hay de Madrid aquí, jugando a la veinte y una“. Su onomástica nos adelantará su condición de marginado, arrinconado por su propia familia y luego por la sociedad.

El más pequeño, Diego Cortado, huye también de su núcleo familiar “pues no tengo en ella más de un padre que no me tiene por hijo y una madrastra que me trata como alnado” (hijastro). Su padre era sastre y calcetero, y parece que ha aprendido bien el oficio, pues también tiene que emprender la huida de Toledo al ser perseguido por el Corregidor de esta localidad por su habilidad para llegar al fondo de las faldriqueras ajenas (“no hay faldriquera tan retraída y guardada a que no visiten mis dedos, que son más agudos que navajas”. Su onomástica está relacionada, tanto con el oficio del padre, cortar, como con la idea de fractura.

29 de septiembre de 2024

LOS 10 ELEMENTOS DE LA COMUNICACIÓN


TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
El emisor.
El mensaje.
El receptor.
El canal.
El código.
El referente.
El contexto o situación.
El ruido.
La redundancia.
La retroalimentación o feed-back

La comunicación puede definirse como transmisión de información de manera intencionada entre un emisor y un receptor que utilizan un código común. En la comunicación humana, es a través de este proceso como el hombre se interrelaciona con sus semejantes y es posible el proceso de socialización.

Hay que tener en cuenta que informar supone comunicar conocimientos nuevos, de tal modo que un mensaje que no aporte conocimientos nuevos tiene un contenido informativo muy bajo: cuanto más previsible sea un mensaje menor será su contenido informativo.

En todo acto de comunicación pueden surgir perturbaciones que pueden dificultar la perfecta transmisión del lenguaje, provocando la pérdida de contenido informativo. Tales perturbaciones se conocen con el nombre de ruido (distracciones, erratas, etc.) Para contrarrestar los efectos del ruido, el emisor repite contenidos, es decir, introduce cierto grado de redundancia que asegure la comunicación.

En todo acto comunicativo intervienen necesariamente una serie de elementos, llamados factores de la comunicación:

7 de agosto de 2024

MESTER DE JUGLARÍA. 10 CARACTERÍSTICAS INEQUÍVOCAS DE LOS CANTARES DE GESTA CASTELLANOS.


TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
1. Definición y tipo de narración.
2. Carácter distintivo de los cantares de gesta castellanos.
3. Tipo de versificación.
4. Transmisión de los textos.
5. Hetereogeneidad y variedad de un mismo texto.
6. Autoría.
7. Fecha de composición.
8. Lenguaje.
9. Finalidad y propósito de estas obras.
10. Influencia de los cantares de gesta en otros géneros o escuelas literarias.

Manuscrito del "Cantar de mío Cid"

1. Definición y tipo de narración. Los cantares de gesta son poemas épicos medievales (por tanto no son textos históricos, sino literarios) que narran hechos magnificados, proezas, hazañas heroicas y extraordinarias, conquistas o derrotas (preservando de este modo la memoria histórica de algún suceso), de un héroe, generalmente de existencia real, que habiendo sufrido alguna injusticia o traición o cualquier otro conflicto los supera gracias a sus excelentes valores éticos, sus cualidades individuales y su comportamiento ejemplar (que servirá de prototipo y modelo de los valores feudales que se desean arraigar en la sociedad, además de conformar una identidad nacional y cultural) de honor y honra, lealtad y fidelidad al rey, valentía, justicia, generosidad, astucia, nobleza y religiosidad cristiana.

Florinda (La Cava),
de Franz Xaver Winterhalter (1853)
 
2. Carácter distintivo de los cantares de gesta castellanos. Aunque suelen contener elementos fantásticos, legendarios y folklóricos, la característica esencial de los cantares de gesta castellanos es que son verosímiles y realistas (a diferencia de los franceses que suelen ser más fantasiosos, con inclusión de seres sobrenaturales y hechos imposibles), relatando sucesos realizados por algún personaje histórico (que es idealizado, ensalzado y recreado literariamente) cuyas hazañas o desgracias tienen base histórica (incluso con personajes secundarios también documentables, referencias toponímicas precisas y reconocibles y contexto histórico fundamentado que sirve de marco al relato), como ocurre, entre otros, con:

🡲 El rey godo don Rodrigo -"Cantar del rey Rodrigo y la pérdida de España"-,
🡲 Fernán González, el primer conde castellano -"Cantar de Fernán González"-,
🡲 Los siete hijos de Gonzalo Gustioz y Mudarra -"Cantar de los siete infantes de Lara"-,
🡲 Roldán, caballero de Carlomagno -"Cantar de Roldán"-,
🡲 Bernardo del Carpio -"Cantar de Bernardo del Carpio"-,
🡲 El infante García, último conde castellano -"Cantar del infante García"-,
🡲 Sancho II y Urraca -"Cantar de Sancho II y el cerco de Zamora"-,
🡲 Rodrigo Díaz de Vivar -"Cantar de mío Cid"-...
Su temática principal, pues, está centrada a la época de la conquista de España por los árabes (entorno al rey Rodrigo), el freno de su expansión en Roncesvalles (con el cantar de Roncesvalles, de Roldán y el de Bernardo del Carpio) y la posterior reconquista cristiana, destacando la creación del condado de Castilla y su evolución a reino (Fernán González, la familia Lara, el infant García), concluyendo con el ensalzamiento de un personaje castellano frente a la aristocracia leonesa: el Cid (con Sancho II y el cerco de Zamora, y el Cid y su conquista de Valencia). Añádense los motivos relacionados con un período de expansión territorial, de guerras y luchas, donde las intrigas, discordias y venganzas eran comunes (la condesa traidora, la campana de Huesca...).

25 de marzo de 2024

Descripción del ambiente de un corral de comedias en el siglo XVII, por Arturo Pérez Reverte (Cap. X de "El capitán Alatriste").



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"(...) Desde el monarca hasta el último villano, la España del Cuarto Felipe amó con locura el teatro. Las comedias tenían tres jornadas o actos, y eran todas en verso, con diferentes metros y rimas. Sus autores consagrados, como hemos visto al referirme a Lope, eran queridos y respetados por la gente; y la popularidad de actores y actrices era inmensa. Cada estreno o reposición de una obra famosa congregaba al pueblo y la corte, teniéndolos en suspenso, admirados, las casi tres horas que duraba cada representación; que en aquel tiempo solía desarrollarse a la luz del día, por la tarde después de comer, en locales al aire libre conocidos como corrales. Dos había en Madrid: el del Príncipe, también llamado de La Pacheca, y el de la Cruz. Lope gustaba de estrenar en este último, que era también el favorito del Rey nuestro señor, amante del teatro como su esposa, la reina doña Isabel de Borbón. Por más que el amor teatral de nuestro monarca, aficionado a lances juveniles, se extendiese también, clandestinamente, a las más bellas actrices del momento, como fue el caso de María Calderón, la Calderona, que llegó a darle un hijo, el segundo Don Juan de Austria.

El caso es que aquella jornada se reponía en el Príncipe una celebrada comedia de Lope, El Arenal de Sevilla, y la expectación era enorme. Desde muy temprana hora caminaban hacia allí animados grupos de gente, y al mediodía se habían formado los primeros tumultos en la estrecha calle donde estaba la entrada del corral, frontera entonces al convento de Santa Ana. Cuando llegamos el capitán y yo, se nos habían unido ya por el camino Juan Vicuña y el Licenciado Calzas, también harto aficionados a Lope, y en la misma calle del Príncipe sumóse Don Francisco de Quevedo. De ese modo anduvimos a la puerta del corral de comedias, donde resultaba difícil moverse entre el gentío. Todos los estamentos de la Villa y Corte estaban representados: desde la gente de calidad en los aposentos laterales con ventanas abiertas al recinto, hasta el público llano que atestaba las gradas laterales y el patio con filas de bancos de madera, la cazuela o gradas para las mujeres -ambos sexos estaban separados tanto en los corrales de comedias como en las iglesias-, y el espacio libre tras el degolladero, reservado a quienes seguían en pie la representación: los famosos mosqueteros, que por allí andaban con su jefe espiritual, el zapatero Tabarca, quien al cruzarse con nuestro grupo saludó grave, solemne, muy poseído de la importancia de su papel. A las dos de la tarde, la calle del Príncipe y las entradas al corral eran un hervidero de comerciantes, artesanos, pajes, estudiantes, clérigos, escribanos, soldados, lacayos, escuderos y rufianes que para la ocasión se vestían con capa, espada y puñal, llamándose todos caballeros y dispuestos a reñir por un lugar desde el que asistir a la representación. A ese ambiente bullicioso y fascinante se sumaban las mujeres que con revuelo de faldas, mantos y abanicos entraban a la cazuela, y eran allí asaeteadas por los ojos de cuanto galán se retorcía los bigotes en los aposentos y en el patio del recinto. También ellas reñían por los asientos, y a veces hubo de intervenir la autoridad para poner paz en el espacio que les era reservado. En suma, las pendencias por conseguir sitio o entrar sin previo pago, las discusiones entre quien había alquilado un asiento y quien se lo disputaba eran tan frecuentes, que llegábase a meter mano a los aceros por un quítame allá esas pajas, y las representaciones tenían que contar con la presencia de un alcalde de Casa y Corte asistido por alguaciles. Ni siquiera los nobles eran ajenos a ello: los duques de Feria y Rioseco, enfrentados por los favores de una actriz, habíanse acuchillado una vez en mitad de una comedia, so pretexto de unos asientos. El licenciado Luis Quiñones de Benavente, un toledano tímido y buena gente que fue conocido del capitán Alatriste y mío, describió en una de sus jácaras ese ambiente espeso donde menudeaban las estocadas:

En el corral de comedias
lloviendo a la puerta están
mojadas y más mojadas
por colarse sin pagar
.

Singular carácter, el nuestro. Como alguien escribiría más tarde, afrontar peligros, batirse, desafiar a la autoridad, exponer la vida o la libertad, son cosas que se hicieron siempre en cualquier rincón del mundo por hambre, ambición, odio, lujuria, honor o patriotismo. Pero meter mano a la blanca y darse de cuchilladas por asistir a una representación teatral era algo reservado a aquella España de los Austrias que para lo bueno, que fue algo, y lo malo, que fue más, viví en mi juventud: la de las hazañas quijotescas y estériles, que cifró siempre su razón y su derecho en la orgullosa punta de una espada.

29 de agosto de 2023

MINILECTURA. LOS CUENTOS DE CANTERBURY: "EL CUENTO DE LA COMADRE DE BATH".


En los viejos tiempos del rey Arturo, cuya fama todavía pervive entre los naturales de Gran Bretaña, todo el reino andaba lleno de grupos de hadas. La reina de los Elfos y su alegre cortejo danzaba frecuentemente por los prados verdes. Según he leído, ésta es la vieja creencia; hablo de hace muchos centenares de años; pero ahora ya no se ven hadas, pues actualmente las oraciones y la rebosante caridad cristiana de los buenos frailes llenan todos los rincones y recovecos del país como las motas de polvo centellean en un rayo de sol, bendiciendo salones, aposentos, cocinas y dormitorios; ciudades, burgos, castillos, torres y pueblos; graneros, alquerías y establos; esto ha ocasionado la desaparición de las hadas. En los lugares que frecuentaban los elfos, ahora andan los frailes mañana y tarde, musitando sus maitines y santos oficios mientras rondan por el distrito. Por lo que, actualmente, las mujeres pueden pasear tranquilamente junto a arbustos y árboles; un fraile es al único sátiro que encuentran, y todo lo que éste hace es quitarles la honra.
Pues bien, sucedió que en la corte del rey Arturo había un caballero joven y alegre. Un día que, montado en su caballo, se dirigía a su casa después de haber estado dedicándose a la cetrería junto al río, se topó casualmente con una doncella que iba sin compañía y, a pesar de que ella se defendió como pudo, le arrebató la doncellez a viva fuerza.
Esta violación causó un gran revuelo. Hubo muchas peticiones de justicia al rey Arturo, hasta que, por el curso de la ley, el caballero en cuestión fue condenado a muerte. Y hubiese sido decapitado (tal era, al parecer, la ley en aquellos tiempos) si la reina y muchas otras damas no hubieran estado importunando al rey solicitando su gracia, hasta que al fin él le perdonó la vida y lo puso a merced de la reina para que fuese ella a su libre albedrío la que decidiese si debía ser ejecutado o perdonado.
La reina expresó al rey su profundo agradecimiento y, al cabo de uno o dos días, encontró la oportunidad de hablar con el caballero, al que dijo:
-Os encontráis todavía en una situación muy difícil, pues vuestra vida no está aún a salvo; pero os concederé la vida si me decís qué es lo que las mujeres desean con mayor vehemencia. Pero, ¡ojo! Tened mucho cuidado. Procurad salvar vuestra cerviz del acero del hacha. No obstante, si no podéis dar la respuesta inmediatamente, os concederé el permiso de ausentaros durante un año y un día para encontrar una solución satisfactoria a este problema. Antes de que os pongáis en marcha, debo tener la certeza de que os presentaréis voluntariamente a este tribunal.

1 de junio de 2023

8 de enero de 2023

MINILECTURA: "HERMES Y APOLO", de ROGER LANCELYN GREEN


2. HERMES Y APOLO,
in "Relatos de los héroes griegos", de 1958.

Allí, junto a los rocíos a mi vera,
contempla el paso gallardo de un joven,
con tocado de plumas en la frente,
que empuña un báculo dorado.
  
Con labios donde baila la risa
pero que ni una vez responden,
y pies que vuelan alados,
y vara de serpientes rodeada.
         A. E. HOUSMAN, El guía risueño.
  

Ya antes de la gran guerra contra los Titanes vagaban los hombres por la faz de la tierra, y esa época fue la Edad de Oro, cuando el trigo crecía sin necesidad de siembra o de arado, y todos los animales vivían de la fruta o del pasto. La Edad de Oro vino y se fue, pues hombres y mujeres no hacían sino comer y beber, holgando por el maravilloso jardín del mundo y muriendo sin que nacieran niños.

Luego vinieron los hombres de la Edad de Plata, y con ellos el mal y la perfidia por culpa de Crono y los Titanes. Estos hombres también fueron barridos de la superficie del mundo y aprisionados en el Tártaro con sus malvados hacedores.

Cuando por fin Zeus estableció su trono en el Olimpo, con lo que concluyó la gran guerra entre dioses y Titanes, hizo venir a su presencia a Prometeo, el Titán bueno.

—Ve —le ordenó— y con arcilla moldea al hombre. Dale la figura misma y la apariencia de los Inmortales, que yo le insuflaré la vida. Luego le enseñarás todas las cosas que necesite conocer, para que pueda rendir pleitesía a los Inmortales y erigir templos en su honor. Mas tendrá una vida breve, tras la cual descenderá al reino de Hades, mi hermano, para someterse a él.

Prometeo cumplió lo que se le había encomendado. Fue hasta un lugar de Grecia llamado Panopeo, no muy lejos de Delfos, al nordeste, y con arcilla roja dio forma al hombre. A continuación Zeus insufló su hálito vital en estos hombres de arcilla, y dejó que Prometeo les enseñara cuanto precisaran para su existencia.

—Les proporcionarás todo cuanto te parezca procedente —le advirtió Zeus—, mas no debes entregarles el fuego, pues la llama sagrada está reservada para los Inmortales. ¡Si me desobedeces, tu destino será más terrible que el de los demás Titanes del Tártaro!

23 de diciembre de 2022

INTRODUCCIÓN AL TEATRO MEDIEVAL EN LENGUA CASTELLANA.


TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
1.1. Al abordar el estudio del teatro medieval hay que emplear un concepto amplio de teatralidad.
1.2. Elementos mínimos para que un texto tenga carácter teatral, según D. A. Deyermond.
1.3. Características del teatro medieval, según Miguel Ángel Pérez Priego.
1.4. Distinción entre texto literario y texto espectacular, de María del Carmen Bobes.
1.5. El espectáculo teatral gira en torno a dos extremos, polo cinético y polo narrativo,según Javier Fábregas.
1.6. Distinción entre teatro, rito y ceremonia, según Fº. Fernández Ferreiro.
1.7. El teatro medieval aparece ligado a las prácticas litúrgicas de la Iglesia.
1.8. Dos teorías sobre el origen del teatro medieval.
1.9. La multiplicidad de elementos que influyen en el origen del teatro medieval: tesis de Ferrer Vals y García Santosjuanes.
1.10. Son pocos los textos medievales existentes en Castilla que avalen el origen litúrgico.
1.11. Razonamientos de Donovan de por qué no hallamos textos en Castilla.
1.12. La historia del teatro en lengua española durante la Edad Media es la historia de una ausencia.
1.13. Relación de obras medievales consideradas como teatrales, según la crítica.
1.14. El teatro litúrgico.
1.15. Fuentes documentales que prueban la existencia de un teatro medieval en Castilla.

§ 1.1. AL ABORDAR EL ESTUDIO DEL TEATRO MEDIEVAL HAY QUE EMPLEAR UN CONCEPTO AMPLIO DE TEATRALIDAD.

Hablar de teatralidad en la Edad Media es complicado si no ampliamos el concepto, pues como

indica Ana Mª Álvarez Pellitero[1] el término “teatro” aplicado a la Edad Media para la crítica no es unívoco:

«cada vez se abre más paso, sin embargo, la tendencia a distinguir entre lo que Allegri[2] llama concepto fuerte y restrictivo de teatro y un concepto amplio que lo acerca al área muy variada del espectáculo, lo que Kernodle[3] denomina de manera sugerente los “teatros medievales”: dramatizaciones paralitúrgicas, momos, justas y torneos, fiestas palaciegas y entradas regias, etc.».

Súmase a este planteamiento el profesor Miguel Ángel Pérez Priego, quien explica que

«al abordar, pues, el estudio del teatro medieval, habrá que partir de un concepto amplio de teatralidad, concepto que abarque tanto los puros textos dramáticos como los distintos espectáculos y ceremonias que son portadores de un cierto índice de teatralidad y de los cuales tenemos noticia a través de documentación diversa».[4]

20 de noviembre de 2022

MINILECTURA: "EL ENCAJE ROTO", DE EMILIA PARDO BAZÁN


El encaje roto
de Emilia Pardo Bazán
«El Liberal», 19 septiembre 1897


Puede escucharlo en la voz de Manuel López Castilleja aquí:

Convidada a la boda de Micaelita Aránguiz con Bernardo de Meneses, y no habiendo podido asistir, grande fue mi sorpresa cuando supe al día siguiente -la ceremonia debía verificarse a las diez de la noche en casa de la novia- que ésta, al pie mismo del altar, al preguntarle el obispo de San Juan de Acre si recibía a Bernardo por esposo, soltó un «no» claro y enérgico; y como reiterada con extrañeza la pregunta, se repitiese la negativa, el novio, después de arrostrar un cuarto de hora la situación más ridícula del mundo, tuvo que retirarse, deshaciéndose la reunión y el enlace a la vez.

17 de noviembre de 2022

GUÍA DE MÉTRICA. EL RITMO DE CANTIDAD.


SONETO

Rosa divina que en gentil cultura
eres con tu fragante sutileza
magisterio purpúreo en la belleza,
enseñanza nevada en la hermosura;

amago de la humana arquitectura,
ejemplo de la vana gentileza
en cuyo ser unió naturaleza
la cuna alegre y triste sepultura:

¡cuán altiva en tu pompa, presumida,
soberbia, el riesgo de morir desdeñas;
y luego, desmayada y encogida,

de tu caduco ser das mustias señas!
¡Con qué, con docta muerte y necia vida,
viviendo engañas y muriendo enseñas!


1. RITMO DE CANTIDAD.

La repetición periódica de versos con el mismo número de sílabas produce el ritmo de cantidad.
Para determinarlo vamos a seguir los siguientes pasos.

❶ En primer lugar silabeamos (separamos en sílabas cada palabra) todos los versos; es decir, separamos todas las sílabas fonológicas o gramaticales de las palabras que componen los versos.

Recuerde que según el DRAE una sílaba es un "sonido o sonidos articulados que constituyen un solo núcleo fónico entre dos depresiones sucesivas de la emisión de voz". Por tanto, la sílaba es "una "unidad fonética de la lengua compuesta por uno o más sonidos articulados que se agrupan en torno al de mayor sonoridad, que es siempre una vocal". De esta manera podemos decir que el núcleo de este grupo siempre será una vocal (V), y alrededor de ella se generarán diversas estructuras silábicas, añadiendo otras vocales (V) o consonantes (C):
V ( a, e, i, o, u),
CV ( baraja, casa, dado, farola, gato, jarrón, rate, ladrón, mañana, nariz, ñaque , panera, queso, ratón, sacerdote, tabique, vaso, kiwi, xenófobo, yate, zapato),
VC ( abdomen, acceso, adverso, afgano, agnóstico, almacén, amnesia, ángel, apnea, armario, asqueroso, atleta, ay azcona),
CVV ( fui, ciudad, alubia, cielo, calcio, duelo, arduo),
CCV ( blasón, cráneo, flato, glacial, llama, plano),
VCC ( abstención),
CVC ( conquista),
CVVC ( abierto, cierta, diente, fuerte, guante, juerga, lienzo, miasma, Emanuel, pienso, riente, siesta, tueste, viernes, flexión),
CVCC ( construir),
CCVC ( cataclismo, dron, mezclas, plástico, siglas),
CCVCC ( transporte),
CVVVC ( viviáis)...

Si quiere profundizar más sobre esta cuestión, acceda a nuestra entrada de este blog titulada "¿Qué es una sílaba? Diptongos y triptongos".

11 de noviembre de 2022

EL MAL EMPLEO DE ANGLICISMO EN EL LENGUAJE COTIDIANO: "MODERNOS Y ELEGANTES", de JULIO LLAMAZARES


MODERNOS Y ELEGANTES
de Julio Llamazares.
Publicado en el diario EL PAÍS (13 de mayo de 1993).


Desde que las insignias se llaman pins; los homosexuales, gays; las comidas frías, lunchs, y los repartos de cine, castings, este país no es el mismo. Ahora es mucho más moderno. Durante muchos años, los españoles estuvimos hablando en prosa sin enterarnos. Y, lo que es todavía peor, sin darnos cuenta siquiera de lo atrasados que estábamos. Los niños leían tebeos en vez de comics, los jóvenes hacían fiestas en vez de parties, los estudiantes pegaban posters creyendo que eran carteles, los empresarios hacían negocios en vez de business, las secretarias usaban medias en vez de panties, y los obreros, tan ordinarios, sacaban la fiambrera al mediodía en vez del catering. Yo mismo, en el colegio, hice aerobic muchas veces, pero como no lo sabía -ni usaba, por supuesto, las mallas adecuadas-, no me sirvió de nada. En mi ignorancia, creía que hacía gimnasia.

Afórtunadamente, todo esto ya ha cambiado. Hoy, España es un país rico a punto de entrar en Maastricht, y a los españoles se nos nota el cambio simplemente cuando hablamos, lo cual es muy importante. El lenguaje, ya se sabe, es como la prueba del algodón: no engaña. No es lo mismo decir bacon que tocino -aunque tenga igual de grasa-, ni vestíbulo que hall, ni inconveniente que handicap. Las cosas, en otro idioma, mejoran mucho y tienen mayor prestancia. Sobre todo en inglés, que es el idioma que manda.

Desde que Nueva York es la capital del mundo, nadie es realmente moderno mientras no diga en inglés un mínimo de cien palabras. Desde ese punto de vista, los españoles estamos ya completamente modernizados. Es más, creo que hoy en el mundo no hay nadie que nos iguale. Porque, mientras en otros países toman sólo del inglés las palabras que no tienen -bien porque sus idiomas son pobres, cosa que no es nuestro caso, o bien porque pertenecen a lenguajes de reciente creación, como el de la economía o el de la informática- nosotros más generosos, hemos ido más allá y hemos adoptado incluso las que no nos hacían falta. Lo cual demuestra nuestra apertura y nuestra capacidad para superarnos.

Así, ahora, por ejemplo, ya no decimos bizcocho, sino plum-cake, que queda mucho más fino, ni tenemos sentimientos, sino feelings, que es mucho más elegante. Y de la misma manera, sacamos tickets, compramos compacts, usamos kleenex, comemos sandwichs, vamos al pub, quedamos groggies, hacemos rappel y, los domingos, cuando salimos al campo -que algunos, los más modernos, lo llaman country-, en lugar de acampar como hasta ahora, vivaqueamos o hacemos camping. Y todo ello, ya digo, con la mayor naturalidad y sin damos apenas importancia.

Obviamente, esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres y han cambiado nuestro aspecto, que ahora es mucho más moderno y elegante. Por ejemplo, los españoles ya no usamos calzoncillos, sino slips, lo que nos permite marcar paquete con más soltura que a nuestros padres; ya no nos ponemos ropa, sino marcas; ya no tomamos café, sino coffee, que es infinitamente mejor, sobre todo si va mojado, en lugar de tantas galletas, que es una vulgaridad, con cereales tostados. Y cuando nos afeitamos, nos ponemos after-shave, que aunque parezca lo mismo, deja más fresca la cara.

29 de octubre de 2022

MINILECTURA: "APRENDE", DE ESPIDO FREIRE


A mí nunca me compraron un perro.
Si tuviera uno, ahora me defendería.
Durante mucho tiempo fue lo único que les pedí. No quería regalos, ni la bici, que tenía que compartir con Tania, ni tampoco me interesaban los parques de atracciones, en los que me aburría. Regresábamos a casa con las mejillas quemadas por el sol y con dolor de cabeza, un globo desinflado, y algún peluche tonto de recuerdo. Tengo trece años. Hace mucho que dejaron de interesarme los peluches.
Ellos me contaban excusas cada vez más nuevas y sofisticadas. Primero intentaron convencerme de que un perro no sería feliz en nuestro piso. Necesitaban espacio, aire, luz. Entonces reduje el tamaño del perro hasta el límite, pequeño, muy pequeño. Un yorkshire, un bichón maltes. Luego me hablaron de la responsabilidad, de la esclavitud que suponían los paseos. Aguardé con paciencia hasta cumplir los diez años y a que me dieran la llave de casa, y me dejaran ir y regresar sola del colegio. Ya era responsable. Pero en ese momento, mamá se quedó callada, y dijo que Tania era alérgica a los animales. Siempre Tania.
Papá regresó de trabajar al día siguiente con una pecera en una bolsa y un pececito rojo en otra. Estaba muy contento, como iluminado por dentro, pero creo que en esta ocasión no había bebido. Cuando volcamos el pez y el agua en el globo de cristal, el pez era diminuto. No medía más que mi dedo meñique. Tania agitó el agua con una cuchara, y yo la pellizqué. Me miró, sorprendida, y yo me sentí un poco mejor cuando vi que se frotaba el brazo dolorido.
Me sentí mucho mejor.
El pez no nos duró demasiado tiempo. Apareció muerto, flotando de costado, sobre las vasijas romanas de plástico que adornaban el fondo de la pecera. No llegaron a saberlo, pero eché una pizca de azúcar al agua. No me gustaba aquel pez, con sus bobos ojos atónitos. Tania se echó a llorar, y estuvo triste toda la semana, hasta que mamá retiró la pecera vacía de la cocina, y decidió que, dado el disgusto que nos causaba, no habría más peces.
A mamá nunca le han gustado los animales.
Ah, las plantas sí. En casa hay plantas en todas las habitaciones, incluso en la nuestra; las sacamos durante la noche, porque nos roban el oxígeno. Tenemos geranios con flores rojas, plantas de interior con hojas gruesas y que parecen empapadas en aceite, tanto brillan, enredaderas y potos que se columpian sobre las estanterías. El orgullo de mamá es una palmera enana que custodia el salón. Comenzó siendo de la estatura de Tania, y ahora casi roza el techo. Ah, sí, de plantas háblale todo lo que quieras. Pero a mí me niega un perrito pequeño, casi invisible, que me haría tan feliz.
A veces, por la noche, aprieto los dientes y escucho la respiración de Tania. Siento tanta cólera hacia el mundo, me pongo tan furiosa por cualquier razón que, si nadie lo supiera, si no me sorprendieran, sería capaz de hacer cosas terribles. Me miro al espejo y no me gusta lo que veo. Soy demasiado alta, demasiado grande. Estoy gorda, no tengo cintura ni pecho. Si me cortara el pelo, parecería un chico. Me parezco a papá, no a mamá: espero no parecerme en todo a él.