En el estudio de la lengua, no solo analizamos la creación de términos mediante la combinación de morfemas (derivación y composición). Existe un conjunto de mecanismos, motivados principalmente por la economía del lenguaje o por el contacto entre culturas, que enriquecen nuestro léxico de forma constante: las siglas, los acrónimos, los acortamientos, las abreviaturas, los préstamos y las locuciones.
ÍNDICE DEL CONTENIDO |
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1. Siglas 2, Acrónimos. 3. Acortamiento. 4. Abreviatura. 5. Préstamo linguïstico. 6. Locuciones |
La economía gráfica y fónica
Las siglas
Las siglas se utilizan para referirse de forma abreviada a organismos, instituciones, empresas, objetos, sistemas, asociaciones, etc. Se crean con los primeros caracteres o letras de varias palabras, organizadas en origen como un sintagma, y cuyo conjunto sirve para denominar abreviadamente una realidad: DGT (Dirección general de tráfico), PYME (Pequeñas y medianas empresas).
Pueden a veces incorporar números, que se leen tal y como suenan. 11-M (/once eme/).
Las letras que forman siglas se escriben con mayúscula y sin puntos.
Se pronuncian deletreándolas ((ONG sonaría /o-ene-gé/) .
Nunca toman en cuenta los acentos de las letras iniciales de las palabras, ni añaden tildes a la sílaba tónica correspondiente cuando se las pronuncia. Así, por ejemplo, las siglas CIA (Central de Inteligencia Americana) se pronuncian /cía,/ pero no se escriben con tilde.
[Para más detalles sobre las siglas, puede leer nuestra entrada: "Algunas de las siglas más empleadas en España"].
Los acrónimos.
Se puede dar el caso de que unas siglas tengan varias letras de las palabras del elemento que se está abreviando, en este caso a esto se le denomina acrónimo: UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas).
También se consideran acrónimos las palabras que se han formado a partir de siglas y que pueden pronunciarse: RENFE (Red Nacional de Ferrocarriles Españoles), UNED (Universidad nacional de educación a distancia), ESO (Enseñanza Secundaria Obligatoria).
La generalización de los acrónimos puede incluso permitir escribirlos con minúscula, total o parcialmente (uvi, láser, ovni, Talgo, Ave, sida, Unesco).
Son acrónimos las voces nuevas formadas mediante unión del comienzo y el final de de dos términos de una palabra compuesta; o mediante una palabra entera y un segmento de otra: ofimática (oficina + informática), bonobús (abono + autobús), frontenis (frontón + tenis), eurodiputado (Europa + diputado), autobús (automóvil + omnibus), motel (motor + hotel), informática (información + automática)…
Los acortamientos.
Llamamos acortamiento a la reducción de una palabra, bien por la eliminación de fonemas finales (apócope), bien de los iniciales (aféresis): foto(grafía), bici(cleta), finde(semana), insti(tuto), tele(visión), profe(sor), (mu)chacha, (Fern)Nando, (chi)quillo.
Las abreviaturas.
Las abreviaturas se producen, bien por simplificación de una única palabra (alteza: A.) o de varias (antes del mediodía, a.m.; que en paz descanse: q.e.p.d.).
Siempre llevan punto.
Se pueden realizar a partir de la letra inicial de palabra (a Dios gracias: a.D.g.), con parte del inicio de palabra (biblioteca: bibl.; diccionario: dicc.) con letra inicial y final de palabra (doctor: Dr.; mártir: mr.), con letra inicial y parte del final de palabra (licenciado: Ldo; firmado: Fdo.; teniente: Tte; cuenta corriente: cta. cte.), con parte de inicio y final de palabra a la vez (afectísimo: afmo.; Ilustre: Iltre.), con letra inicial y algún elemento intermedio (manuscrito: ms.; calle: cl.; comandante: Cmdt.), con diversos elementos de la palabra, tanto de inicio, en medio y final (entresuelo: entlo.; Magnífico: Magfco.; Presbítero: Pbro.; Presidente: Pdte.; avenida: avda.).
La influencia externa
Los préstamos lingüísticos.
Llamamos préstamos lingüísticos a las palabras adoptadas de otros idiomas.
Si no están adaptadas a la pronunciación castellana se escriben entre comillas (“webcam”, “ballet”, “Lord”), en cuyo caso se llaman "extranjerismos crudos"; cuando se han castellanizado en su pronunciación no se les pone comillas (“yogourt” > yogur; “leader” > líder, “boycott” > boicot), denominándolos "préstamos adaptados".
Según su procedencia los llamamos:
- arabismos (del árabe): alfombra, aceite, alcohol, algodón, alcázar;
- americanismos (o indigenismos, de lenguas amerindias o americanas): del náhuatl -México y Centro América-: aguacate, cacahuete, cacao, chicle, chocolate, comal, tomate, coyote, petaca; del taíno o arahuaco -zona de las Antillas y Caribe-: canoa, maíz, tabaco, huracán, iguana, barbacoa, hamaca, maraca; del quechua -zona andina-: cancha, cóndor, carpa, chacra, mate, puma, caucho, llama, papas;
- anglicismos (del inglés): aeróbic, bar, chequear, flash;
- galicismos (del francés): bulevar, restaurante, peluche, amater, carné, champiñón, chef;
- germanismos (del alemán; muchos son antiguos, de la época visigoda): bigote, blanco, toalla, rico...; otros son más modernos: níquel, cobalto, vals, hámster, búnker;
- italianismos (del italiano): capricho, novela, soneto, bufón, comediante, fachada, espagueti, piano;
- lusismos (del portugués): caramelo, chubasco, mejillón;
- sinismos (de origen chino, muchas veces a través de otras lenguas): kétchup, ginsen, fen shui, tifón, wok;
- africanismos (de lenguas africanas, como las bantúes, kikongo o yoruba): cachimba, mambo, conga, vudú, bemba, guateque, chimpancé, safari, zombi...
También pueden proceder de las lenguas cultas antiguas, sin haber sufrido un grado de evolución, como sí la sufren las palabras patrimoniales):
- helenismos (del griego antiguo): academia, eureca, catarsis;
- latinismos (del latín): referendum, ultimatum, estatus.
De estas dos lenguas se originan los cultismos.
E, igualmente, pueden proceder de otras lenguas peninsulares:
- catalanismos: capicua, paella, alioli, turrón, picaporte, convite, forastero, faena;
- galleguismos: grelo, pazo, meiga, morriña, vieira, chollo, sarpullido, queimada;
- vasquismos: izquierda, boina, zulo, bacalao, zamarra, cachorro, calimocho, aquelarre, mochila, chatarra.
O incluso de sociolectos como los gitanismos (procedentes del caló): camelar, canguelo, curro, chaval, chungo, churumbel, molar, jalar, pirarse, canguelo, bulo.
Las locuciones.
Las locuciones.
La locucuiones son expresiones formadas por un conjunto de palabras (2 o más) con una estructura fija y que tienen un significado que no se puede deducir del significado literal de las palabras que lo forman. Por tanto, se analizan como una única palabra (no cada una de ellas).
Se crean todas las categorías gramaticales (menos los determinantes) con estas construcciones: ratón de biblioteca, mosquita muerta, persona de fiar, hasta la coronilla, llegar sano y salvo, tomar el pelo, hacer añicos, darse cuenta de, llamar la atención, de repente, en broma, a regañadientes, a pierna suelta, cada uno, cada quisque, quien más o quien menos, a través de, a raíz de, en relación con, a causa de, ya que, puesto que, de manera que, vaya por Dios, no veas, buenos días, hasta luego, no te fastidias…
Según esto, realice el siguiente ejercicio: sobre Morfología. Formación de palabras. II, para verificar la adquisición de estos conocimientos: