21 de noviembre de 2025

MINILECTURA."VAMPIRO" de EMILIA PARDO BAZÁN (1851-1921).


«Vampiro»


de EMILIA PARDO BAZÁN,
publicado en "Blanco y Negro" en 1901.



La crítica especializada sobre Emilia Pardo Bazán ha destacado especialmente sus cuentos de corte feminista y naturalista, donde el matrimonio se presenta como espacio de desigualdad de poder y de instrumentalización de la mujer. Son varios los estudios que analizan la condición femenina en relatos de matrimonio desigual (por ejemplo, "Feminista, un cuento radical de Pardo Bazán", de Amélie Florenchie, o "Emilia Pardo Bazán. ‘Feminista’: desigualdad intergenérica y violencia doméstica”, de , pero escasos los que analizan este cuento. Leámoslo.



No se hablaba en el país de otra cosa. ¡Y qué milagro! ¿Sucede todos los días que un setentón vaya al altar con una niña de quince?

Así, al pie de la letra: quince y dos meses acababa de cumplir Inesiña, la sobrina del cura de Gondelle, cuando su propio tío, en la iglesia del santuario de Nuestra Señora del Plomo —distante tres leguas de Vilamorta— bendijo su unión con el señor don Fortunato Gayoso, de setenta y siete y medio, según rezaba su partida de bautismo. La única exigencia de Inesiña había sido casarse en el santuario; era devota de aquella Virgen y usaba siempre el escapulario del Plomo, de franela blanca y seda azul. Y como el novio no podía, ¡qué había de poder, malpocadiño!, subir por su pie la escarpada cuesta que conduce al Plomo desde la carretera entre Cebre y Vilamorta, ni tampoco sostenerse a caballo, se discurrió que dos fornidos mocetones de Gondelle, hechos a cargar el enorme cestón de uvas en las vendimias, llevasen a don Fortunato a la silla de la reina hasta el templo. ¡Buen paso de risa!

Sin embargo, en los casinos, boticas y demás círculos, digámoslo así, de Vilamorta y Cebre, como también en los atrios y sacristías de las parroquiales, se hubo de convenir en que Gondelle cazaba muy largo, y en que a Inesiña le había caído el premio mayor. ¿Quién era, vamos a ver, Inesiña? Una chiquilla fresca, llena de vida, de ojos brillantes, de carrillos como rosas; pero qué demonio, ¡hay tantas así desde el Sil al Avieiro! En cambio, caudal como el de don Fortunato no se encuentra otro en toda la provincia. Él sería bien ganado o mal ganado, porque esos que vuelven del otro mundo con tantísimos miles de duros, sabe Dios qué historia ocultan entre las dos tapas de la maleta; sólo que… ¡pchs!, ¿quién se mete a investigar el origen de un fortunón? Los fortunones son como el buen tiempo: se disfrutan y no se preguntan sus causas.

Que el señor Gayoso se había traído un platal, constaba por referencias muy auténticas y fidedignas; sólo en la sucursal del Banco de Auriabella dejaba depositados, esperando ocasión de invertirlos, cerca de dos millones de reales (en Cebre y Vilamorta se cuenta por reales aún). Cuantos pedazos de tierra se vendían en el país, sin regatear los compraba Gayoso; en la misma plaza de la Constitución de Vilamorta había adquirido un grupo de tres casas, derribándolas y alzando sobre los solares nuevo y suntuoso edificio.

—¿No le bastarían a ese viejo chocho siete pies de tierra? —preguntaban entre burlones e indignos los concurrentes al Casino.

Júzguese lo que añadirían al difundirse la extraña noticia de la boda, y al saberse que don Fortunato, no sólo dotaba espléndidamente a la sobrina del cura, sino que la instituía heredera universal. Los berridos de los parientes, más o menos próximos, del ricachón, llegaron al cielo: hablóse de tribunales, de locura senil, de encierro en el manicomio. Mas como don Fortunato, aunque muy acabadito y hecho una pasa seca, conservaba íntegras sus facultades y discurría y gobernaba perfectamente, fue preciso dejarle, encomendando su castigo a su propia locura.

Lo que no se evitó fue la cencerrada monstruo. Ante la casa nueva, decorada y amueblada sin reparar en gastos, donde se habían recogido ya los esposos, juntáronse, armados de sartenes, cazos, trípodes, latas, cuernos y pitos, más de quinientos bárbaros. Alborotaron cuanto quisieron sin que nadie les pusiese coto; en el edificio no se entreabrió una ventana, no se filtró luz por las rendijas: cansados y desilusionados, los cencerreadores se retiraron a dormir ellos también. Aun cuando estaban conchavados para cencerrar una semana entera, es lo cierto que la noche de tornaboda ya dejaron en paz a los cónyuges y en soledad la plaza.

Entre tanto, allá dentro de la hermosa mansión, abarrotada de ricos muebles y de cuanto pueden exigir la comodidad y el regalo, la novia creía soñar; por poco, y a sus solas, capaz se sentía de bailar de gusto. El temor, más instintivo que razonado, con que fue al altar de Nuestra Señora del Plomo, se había disipado ante los dulces y paternales razonamientos del anciano marido, el cual sólo pedía a la tierna esposa un poco de cariño y de calor, los incesantes cuidados que necesita la extrema vejez. Ahora se explicaba Inesiña los reiterados «No tengas miedo, boba»; los «Cásate tranquila», de su tío el abad de Gondelle. Era un oficio piadoso, era un papel de enfermera y de hija el que le tocaba desempeñar por algún tiempo…, acaso por muy poco. La prueba de que seguiría siendo chiquilla, eran las dos muñecas enormes, vestidas de sedas y encajes, que encontró en su tocador, muy graves, con caras de tontas, sentadas en el confidente de raso. Allí no se concebía, ni en hipótesis, ni por soñación, que pudiesen venir otras criaturas más que aquellas de fina porcelana.

13 de noviembre de 2025

ALGUNAS DE LAS SIGLAS MÁS EMPLEADAS EN ESPAÑA.


Dice la RAE que una sigla es un «signo lingüístico formado generalmente con las letras iniciales de cada uno de los términos que integran una expresión compleja». Por ejemplo: BCE es la sigla del Banco Central Europeo.

Las siglas se escriben siempre con mayúsculas, sin tildes y sin puntos detrás de cada inicial. En cambio, se escribe en minúscula el desarrollo o explicación de las mismas si se corresponde con nombres comunes (IRPF, esto es impuesto sobre la renta de las personas físicas) y en mayúscula cuando son nombres propios (ONU, esto es, Organización de las Naciones Unidas). Ahora bien, varios lingüistas critican que el sistema sea poco coherente y difícil de aplicar en la práctica, porque en la prensa y en textos académicos abundan formas intermedias (Unesco/UNESCO, Ecofin/ECOFIN, etc.) que la norma intenta regular a posteriori.

El plural de las siglas no se marca gráficamente con la -s, que sí es correcto pronunciar en el lenguaje oral, de modo que lo apropiado es escribir las ONG, pero no las ONGs ni las ONG’s. No obstante, hay lingüistas que consideran que esta invariableidad choca con la morfología del español y con el uso habitual, especialmente en registros coloquiales o en diálogos literarios, donde añadir una -s hace la lectura más natural y clara.

En cambio, indica la FUNDEU, en la lengua hablada las siglas sí forman el plural según las reglas generales, es decir, con la adición del sonido de una ese, aunque en su forma escrita esta letra se omita. Así, aunque se escriba las ONG o los PC, lo adecuado es leer /las oenegés/ y /los pecés/.

Para la RAE, cuando una sigla se integra en el léxico común pasa a escribirse como palabra: ovni, sida, láser, pyme, radar, mientras otras se mantienen en mayúsculas (IVA, OTAN, BCE). La crítica recurrente es que el criterio para decidir qué está “lexicalizado” es borroso y a veces inconsistente (por ejemplo, el tratamiento diferente de tac, iva o siglas muy usadas que no aparecen como palabras en los diccionarios), lo que genera inseguridad en editores y filólogos.

Se recomienda traducir las siglas extranjeras (UNO, de United Nations Organization, se transforma en ONU, de Organización de las Naciones Unidas), salvo que se trate de siglas que ya estén asentadas en el uso, correspondan a nombres comerciales o presenten dificultades de traducción: IBM, de International Business Machines, permanece en inglés.

Las siglas se deletrean siempre.

La norma sugiere que, si se pretende utilizar una sigla de manera repetida en un texto –especialmente si no es una sigla cuyo uso sea generalizado- se presente en un primer momento el término completo, seguido de la sigla entre paréntesis (por ejemplo: Enseñanza Secundaria Obligatoria, en adelante ESO). Posteriormente, se pondrá solamente a la sigla.

Las siglas son muy utilizadas por organismos, empresas, marcas, etc. Veamos algunos ejemplos:


Un foco reciente de polémica es el tratamiento académico de siglas con fuerte carga ideológica, como mena (‘Menor Extranjero No Acompañado’), cuyo registro en el diccionario ha sido criticado por minimizar o no marcar suficientemente su uso deshumanizador en el discurso político y mediático español. Esto ha llevado a lingüistas y juristas a cuestionar hasta qué punto la RAE debe limitarse a describir la forma o tiene responsabilidad sobre el valor pragmático y ético de ciertos acrónimos.

Por otro lado, la propia Ortografía reconoce como “excepcionales”, pero admisibles las siglas bibliográficas de revistas y colecciones con combinaciones de mayúsculas y minúsculas (AnMal, ACerv, RLit), muy frecuentes en estudios literarios, por ejemplo. Varios especialistas señalan que la Academia primero las presenta como excepción a la norma tradicional (todo mayúsculas) y luego las admite parcialmente, lo que deja un terreno ambiguo para las prácticas consolidadas de citación en filología y crítica literaria.

Como vemos, todavía queda mucho por llegar a un consenso sobre las siglas. Las más utilizadas son:


A

AAC (Arancel Aduanero Común).

ACB (Asociación de Clubes de Baloncesto)

ADA (Asociación de Ayuda del Automovilista.

ACNUR (Alta Comisararia de las Naciones Unidas para los Refugiados).

26 de agosto de 2025

"MARIANELA", de BENITO PÉREZ GALDÓS: HÍBRIDO NARRATIVO

Marianela” (1878), obra destacada de Benito Pérez Galdós, constituye un punto de convergencia entre el realismo social y elementos idealistas, románticos, krausistas y una crítica incisiva de las estructuras sociales del siglo XIX español. La literatura académica coincide en señalar el perfil híbrido y complejo de la novela, en la que confluyen tendencias y subgéneros literarios que configuran una obra de transición y puente hacia etapas posteriores del autor.


TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
1 Catalogación de "Marianela" en el corpus galdosiano.
2. "Marianela" es una novela romántica; novela - idilio.
3. "Marianela" es una novela folletinesca.
4. "Marianela" es una novela realista.
5. "Marianela" es una novela proto-naturalista.
6. "Marianela" es una novela positivista.
7. "Marianela" es una novela idealista
8. "Marianela" es un híbrido narrativo


"Marianela". Ed. de Verbum
En esta entrada vamos a intentar establecer dónde encuadrar la obra “Marianela” (1878), que viene siendo considerada una de las novelas más significativas y extrañas de Benito Pérez Galdós, dentro de su amplio corpus literario, pues en ella convergen las muestras del realismo social con elementos idealistas y románticos, el humanismo krausista y la crítica a las estructuras sociales del siglo XIX español. En palabras de la profesora Arencibia:
"destaca ahora el marco platónico-positivista-realista de fondo de 'Marianela', y el eco de Goethe, Victor Hugo y la heroína de folletín, en el perfil de esa protagonista.
Por otro lado, interesa a Galdós profundizar en la realidad social de la España de la Restauración para mostrarla en su complejidad y denunciar sus problemas (...). Los textos manifiestan la defensa de la ciencia y el progreso, más allá de los problemas de los individuos ".
[Arencibia Santana, C. Yolanda. Galdós. Una biografía. Barcelona: Tusquets, 2020]

Y es que la obra se encuentra inmersa en un contexto en el que el movimiento literario del romanticismo en prosa prácticamente había desapareciendo, seguido por los latidos permanentes durante todo el siglo de la corriente costumbrista, el realismo se está afianzando como motor de representación de la realidad social y la estética y propuesta del naturalismo comienza a dar sus primeros pasos, por lo que "Marianela" se ubica en la intersección de todos estas corrientes literarias, reflejando características de todos ellos, tanto de estilo, temas, ideología, etc...

Esta mezcla de factores ha provocado que la crítica no se muestre unánime en qué período debemos incorporar a "Manianela", dentro de la clasificación cronotemática comúnmente aceptada, ni en qué tipo de género debemos encuadrarla.

23 de julio de 2025

ANÁLISIS LITERARIO Y ESTUDIO DE "EL ÚLTIMO ENIGMA", de JOAN MANUEL GISBERT


En esta entrada vamos a realizar el análisis literario y estudio o comentario crítico de la obra de Joan Manuel Gisbert "El último enigma", que pertenece al género literario narrativo y al subgénero de aventuras y misterio.

TEMAS QUE VAMOS A DESARROLLAR
1. Contextualización.
2. Tipo de narrador y punto de vista.
3. Estructura externa de la obra.
4. Estructura interna de la obra.
5. Secuencias temporales.
6. Espacio.
7. Análisis de los personajes.

1. CONTEXTUALIZACIÓN.

Gisbert, Joan Manuel. (2000). El último enigma.
Zaragoza: Edelvives, 2009, 2ª ed., 19ª impr.

"El último enigma" de Joan Manuel Gisbert, escritor catalán contemporáneo de novelas juveniles (ha sido Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil en 1985 y Premio Cervantes Chico en 1997, así como de diversas editoriales -El Barco de Vapor, Gran Angular, Edebé-) es una novela de misterio, intriga y aventuras ambientada en la fascinante Flandes (Países Bajos de los Habsburgo) del año 1564. En este período, este territorio estaba bajo dominio del rey Felipe II de España (heredado de su padre Carlos I de España y V de Alemania), con una situación difícil por la tensión que había tanto religiosa (el rey intentaba imponer las nuevas directrices de la Contrarreforma tridentina) como política (el rey intentaba centralizar el poder, a lo que se oponía la nobleza y el sector comercial, por lo que la salida del cardenal Granvela -representante del rey en Flandes- de este territorio, en marzo de 1564, fue vista como una victoria por la nobleza en este pulso con el rey). Estos elementos conllevarán que luego, entre 1568 hasta 1648 el territorio de Flandes estuviera en permanente lucha (la Guerra de los Ochenta Años).

Aunque el contexto histórico es real, la trama es ficticia y se centra en la intriga y el misterio más que en la recreación histórica precisa. De este modo, la novela reflejará la tensión entre el saber, la superstición y el poder de la Iglesia, así como la persecución de sociedades secretas y la represión del pensamiento libre, pero de un modo literaturizado.

[Quizá puedan interesarle otras novelas-ensayos que hablan sobre el misterio de Salomón, concretamente sobre la "Mesa del rey Salomón", que tantas leyendas ha ocasionado en España. Por ejemplo: "La mesa del rey Salomón. Los buscadores. 1.", de Luis Montero Manglano (puede escuchar una entrevista sobre este libro al autor en: https://www.youtube.com/watch?v=gKk_H-PEhTg); "Leyendas del rey Salomón", de Pilar Romeu (Ed. Tirocino, 1999); "El enigma de la mesa de Salomón", de Juan Eslava Galán (Barcelona: Martínez Roca, 1988).

El canal de Podium Podcast realizó en "La escóbula de brújula" un programa dedicado a "La mesa de Salomón"].

2. TIPO DE NARRADOR Y PUNTO DE VISTA.

[Para profundizar en los tipos de narrador, vea nuestra entrada de este blog titulada "Desde qué punto de vista se narra el relato. Focalización de la narración. Tipos de narradores"] .

El relato está contado por un narrador que no forma parte de la historia (heterodiegético), y que es omnisciente, en tercera persona, pues conoce los pensamientos y sentimientos de todos los personajes (por ejemplo: "cuando regresaba a la posada, Ismael tuvo una sensación de lo más extraña", "al posadero le extrañaron mucho aquellos deseos, pero no quiso hacer preguntas para no implicarse más. Sospechaba algo turbio en todo aquel asunto"...), lo que permite al lector acceder a diferentes perspectivas y, a la vez, mantener el misterio.

Esta se centra en la Hermandad del Enigma de Salomón, una sociedad secreta cuyos miembros comienzan a perder la cordura tras recibir un enigmático manuscrito conocido como el Enigma de Salomón. Este enigma, lejos de ser un simple desafío intelectual, es, en realidad, una trampa mortal diseñada para desmantelar a la Hermandad desde dentro.

De este modo, el relato se despliega en dos hilos argumentales que van trenzándose alternativamente (no siempre de manera regular), recibiendo la información el lector de manera fragmentaria, incrementando el suspense. Esta estructura de dos relatos o tramas paralelas que se desarrollan simultáneamente en el tiempo, pero con protagonistas, entornos y situaciones diferentes, que finalmente se conectan entre sí en el clímax o resolución de la obra, implica interrumpir el desarrollo de la acción de manera constante y bruscamente, trenzando o alternando capítulos o escenas, llamándose de vasos comunicantes (recordemos el capítulo de la feria en “Madame Bovary”, o las novelas “La sombra de los vientos” de Carlos Ruiz Zafón y “Pan negro”, de Emili Texeidor), y que nos es muy conocida también a través del cine, denominándose montaje paralelo o entrecortado (“cross-cutting"). Suele emplearse para generar tensión y suspense, sobre todo por conllevar, a su vez, una ralentización de las acciones hasta el clímax final, además de una aceleración temporal, al elegir fragmentos temporales concretos. De este modo, el narrador controla el ritmo narrativo para hacer coincidir acontecimientos cruciales de distintas tramas, manteniendo la tensión y el interés del lector hasta el desenlace conjunto. Es importante diferenciar esta técnica de la de obras con relatos independientes o de simples analepsis o flashbacks, ya que el núcleo es la simultaneidad y la convergencia final. La ventaja de esta estructura es que la narración se enriquece al ofrecer múltiples perspectivas sobre un mismo periodo temporal y, al converger los relatos, se provoca un mayor impacto dramático y una resolución más compleja e interesante. Además, la narración no lineal de esta novela genera ambigüedad: el lector duda sobre el orden de los sucesos y las verdaderas intenciones de algunos personajes hasta que la trama converge en su desenlace. El relato gana de este modo en profundidad, ya que distintos hilos temporales y espaciales terminarán revelando conexiones inesperadas:

20 de junio de 2025

RESUMEN DE "EL AMANTE LIBERAL", de MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA.


"El amante liberal" es una de las Novelas ejemplares de Miguel de Cervantes (escritas entre 1590 y 1612), publicadas en 1613. Se trata de una novela italianizante de corte bizantino, llena de aventuras y pruebas (siempre causantes de resultados), ambientada exóticamente en el Mediterráneo oriental (Chipre), mediante enumeración de topónimos, que explora temas como el amor, la libertad y la transformación personal a través del sufrimiento y la experiencia, todo en un ambiente turco-árabe de costumbresy vocabulario, que deja entrever las propias vivencias del escritor durante su cautiverio en Argel, y velando una crítica evidente a las normas sociales sobre el amor y el matrimonio.

El relato comienza "in medias res", expresando Ricardo (protagonista) directamente su emotivo desconsuelo (elegía) mediante exclamaciones y preguntas retóricas. Este es un cautivo cristiano (esclavo de Hazán Bajá), que se queja de su destino ante las ruinas (locus vastus) de la destrozada, hacía dos años, ciudad de Nicosia (Chipre) [Nicosia fue ganada por los turcos en septiembre de 1570], evocando a la par lo que ha acontecido con la ciudad con lo que le ha sucedido a él personalmente (las ruinas se vuelven en imagen y confidente de su estado amoroso y personal): "tal es mi desdicha, que en la libertad fui sin ventura, y en el cautiverio ni la tengo ni la espero". Se halla allí esperando a que su amo haga la entrada a la ciudad como nuevo bajá de ella, cosa que no puede hacer hasta que el destituido salga. Llevan en la campiña ya cuatro días.

Al pronto, será abordado por Mahamut (quien se convertirá en su amigo fiel, su colaborador y confidente), que parece ser un joven turco ("mancebo, de muy buena disposición y gallardía"), pero que resulta ser un cristiano renegado ("no ignoras el deseo encendido que tengo de no morir en este estado que parece que profeso, pues, cuando más no pueda, tengo de confesar y publicar a voces la fe de Jesucristo, de quien me apartó mi poca edad y menos entendimiento, puesto que sé que tal confesión me ha de costar la vida"), que también está cautivo, y que se nos comenta que fue amigo suyo de la infancia ("entrambos de una misma patria y habernos criado en nuestra niñez juntos"), a pesar de no existir en ningún momento reconocimiento de que eso sea cierto por parte de Rodrigo. Mahamut (del que nunca sabremos su nombre cristiano), sirve al cadí de la ciudad ("es mi amo el cadí desta ciudad -que es lo mismo que ser su obispo-"). Este intentará consolar a Ricardo, pero para ello le pide que le cuente la causa real de su tristeza, pues presume que no ha de ser por la pérdida de la libertad.

15 de junio de 2025

MINILECTURA: "EL AMANTE LIBERAL", de MIGUEL DE CERVANTES



-¡Oh, lamentables ruinas de la desdichada Nicosia, apenas enjutas de la sangre de vuestros valerosos y desafortunados defensores! Si como carecéis de sentido, le tuviérais ahora, en esta soledad donde estamos, pudiéramos lamentar juntas nuestras desgracias, y quizá el haber hallado compañía en ellas aliviara nuestro tormento. Esta esperanza os puede haber quedado, mal derribados torreones, que otra vez, aunque no para tan justa defensa como la en que os derribaron, os podéis ver levantados. Mas yo, desdichado, ¿qué bien podré esperar en la miserable estrecheza en que me hallo, aunque vuelva al estado en que estaba antes deste en que me veo? Tal es mi desdicha, que en la libertad fui sin ventura, y en el cautiverio ni la tengo ni la espero.

Estas razones decía un cautivo cristiano, mirando desde un recuesto las murallas derribadas de la ya perdida Nicosia; y así hablaba con ellas, y hacía comparación de sus miserias a las suyas, como si ellas fueran capaces de entenderle: propia condición de afligidos, que, llevados de sus imaginaciones, hacen y dicen cosas ajenas de toda razón y buen discurso.

En esto, salió de un pabellón o tienda, de cuatro que estaban en aquella campaña puestas, un turco, mancebo de muy buena disposición y gallardía, y, llegándose al cristiano, le dijo:

-Apostaría yo, Ricardo amigo, que te traen por estos lugares tus continuos pensamientos.

-Sí traen -respondió Ricardo (que éste era el nombre del cautivo)-; mas, ¿qué aprovecha, si en ninguna parte a do voy hallo tregua ni descanso en ellos, antes me los han acrecentado estas ruinas que desde aquí se descubren?

-Por las de Nicosia dirás -dijo el turco.

-Pues ¿por cuáles quieres que diga -repitió Ricardo-, si no hay otras que a los ojos por aquí se ofrezcan?

-Bien tendrás que llorar -replicó el turco-, si en esas contemplaciones entras, porque los que vieron habrá dos años a esta nombrada y rica isla de Chipre en su tranquilidad y sosiego, gozando sus moradores en ella de todo aquello que la felicidad humana puede conceder a los hombres, y ahora los ve o contempla, o desterrados della o en ella cautivos y miserables, ¿cómo podrá dejar de no dolerse de su calamidad y desventura? Pero dejemos estas cosas, pues no llevan remedio, y vengamos a las tuyas, que quiero ver si le tienen; y así, te ruego, por lo que debes a la buena voluntad que te he mostrado, y por lo que te obliga el ser entrambos de una misma patria y habernos criado en nuestra niñez juntos, que me digas qué es la causa que te trae tan demasiadamente triste; que, puesto caso que sola la del cautiverio es bastante para entristecer el corazón más alegre del mundo, todavía imagino que de más atrás traen la corriente tus desgracias. Porque los generosos ánimos, como el tuyo, no suelen rendirse a las comunes desdichas tanto que den muestras de extraordinarios sentimientos; y háceme creer esto el saber yo que no eres tan pobre que te falte para dar cuanto pidieren por tu rescate, ni estás en las torres del mar Negro, como cautivo de consideración, que tarde o nunca alcanza la deseada libertad. Así que, no habiéndote quitado la mala suerte las esperanzas de verte libre, y, con todo esto, verte rendido a dar miserables muestras de tu desventura, no es mucho que imagine que tu pena procede de otra causa que de la libertad que perdiste; la cual causa te suplico me digas, ofreciéndote cuanto puedo y valgo; quizá para que yo te sirva ha traído la fortuna este rodeo de haberme hecho vestir deste hábito que aborrezco. Ya sabes, Ricardo, que es mi amo el cadí desta ciudad (que es lo mismo que ser su obispo). Sabes también lo mucho que vale y lo mucho que con él puedo. Juntamente con esto, no ignoras el deseo encendido que tengo de no morir en este estado que parece que profeso, pues, cuando más no pueda, tengo de confesar y publicar a voces la fe de Jesucristo, de quien me apartó mi poca edad y menos entendimiento, puesto que sé que tal confesión me ha de costar la vida; que, a trueco de no perder la del alma, daré por bien empleado perder la del cuerpo. De todo lo dicho quiero que infieras y que consideres que te puede ser de algún provecho mi amistad, y que, para saber qué remedios o alivios puede tener tu desdicha, es menester que me la cuentes, como ha menester el médico la relación del enfermo, asegurándote que la depositaré en lo más escondido del silencio.

30 de mayo de 2025

EJERCICIOS. SEMÁNTICA. RELACIONES SEMÁNTICAS


Lea previamente nuestra entrada de este blog: "Relaciones semánticas de holonimia, meronimia, comeronimia, hiperonimia, hiponimia y cohiponimia".


En virtud de ello, realice los siguientes ejercicios para establecer las relaciones semánticas de inclusión material o física, por un lado, y de relación de inclusión jerárquica, por otro.








RELACIONES SEMÁNTICAS DE HOLONIMIA, MERONIMIA, COMERONIMIA, HIPERONIMIA, HIPONIMIA, COHIPONIMIA.


Vamos a analizar en esta entrada las relaciones semánticas entre unidades léxicas a través de un eje vertical y de jerarquía, en el cual se establecen relaciones de inclusión.

RELACIONES SEMÁNTICAS DE HOLONIMIA, MERONIMIA Y COMERONIMIA

La holonimia (del griego ὅλον -holon-, "todo" y ωνυμία -onymia-, "nombre") se establece entre una parte que designa una unidad o un todo integrado por partes, esto es, la palabra holónima designa un todo que incluye materialmente a otras (los merónimos), que son sus partes constituyentes (y que identificamos diciendo "está formado por, se divide en"...).

Ejemplo: el holónimo "barco" tiene como merónimos (o partes constituyenytes) a "casco, proa, popa, mástil, timón, vela, bodega, cubierta, ancla, quilla...".

La meronimia, entonces, (del griego μέρος -meros-, "parte" y ωνυμία -onymia-, "nombre") se produce cuando el significado de una palabra constituye una parte del significado total de otra palabra, denominada holónima, esto es, una palabra merónima es una parte de un todo de la que forma parte ("es una parte de..."). Las palabraas merónimas suelen ser relaciones jerárquicas de contenido estructural, y establecen relaciones asimétrica de inclusión material.

Ejemplo: "tapa, lomo, hojas, solapa, contratapa, portada, índice, prólogo, epílogo, capítulo..." son merónimos del holónimo "libro".

La relación semántica entre palabras que forman parte de la misma holonimia (del mismo "todo") se denomina comeronimia (del latín co-, "conjuntamente" y del griego μέρος -meros-, "parte" y ωνυμία -onymia-, "nombre").

Ejemplo: "dormitorio, cocina, baño, salón, pasillo, garaje..." son comerónimos entre sí del holónimo "vivienda".


RELACIONES SEMÁNTICAS DE HIPERONIMIA, HIPONIMIA Y COHIPONIMIA.

Estos términos se establecen por jerarquización de significados.

La hiperonimia (del griego ὑπέρ -hyper- “sobre, por encima de” y ωνυμία -onymia-, "nombre") se da en palabras cuyo significado incluye el rasgo genérico o común de otras palabras más concretas; es decir, es la relación en la que una palabra (hiperónimo) tiene un significado más general que abarca el de otras palabras más específicas (hipónimos). Por eso, Ortega Sánchez et al. indican que es "aquel término general que puede ser utilizado para referirse a la realidad nombrada por un término más particular o hipónimo. Así un hiperónimo no posee ningún rasgo semántico, que no comparta su hipónimo, mientras que este sí posee rasgos semánticos que lo diferencian”.
[Ortega Sánchez, R. M. et al. (2011). “Hacia la identificación de relaciones de hiponimia/hiperonimia en Internet”. Revista de signos: estudios de lingüística, 77, pág. 70.]

Un hiperónimo puede contener más de un hipónimo, pero al contrario no puede ser. Por tanto, expresa "el ser un tipo de, una clase de....", sintetizando el campo semántico al que pertenecen una serie de cohipónimos. De ahí que el profesor Gutiérrez Ordóñez diga que el término de hiperónimo en semántica léxica es equivalente al de archilexema.
[Gutiérrez Ordoñez, S. (1981). Lingüística y Semántica (aproximación funcional). Oviedo: Universidad de Oviedo, pág. 222].

Ejemplo: el hiperónimo "animal" tiene como hipónimos a "perro, gato, caballo, león, elefante, mono, tigre, oso, jirafa, cebra...".

La hiponimia (del griego ὑπό -hypo- “debajo de” y ωνυμία -onymia-, "nombre") se da en palabras cuyo significado está incluido en el significado de otra palabra de sentido más genérico, por lo que podemos decir que un hipónimo tiene un significado específico, concreto, que está incluido dentro del significado más general de otra palabra a la que llamamos hiperónimo. Es una de las clases o ejemplos de un "todo", es una relación semántica de inclusión que se establece entre unidades léxicas de la misma categoría gramatical dentro de áreas conceptuales determinadas.

Ejemplo: los hipónimos "manzana, pera, plátano, naranja, sandía, melón, uva, fresa, kiwi, mango..." son elementos de hiperónimo "frutas".

Una palabra que es un hipónimo de sí mismo "en el sentido de que el mismo ítem léxico puede funcionar en el nivel superior (hiperonimia) y en el subordinado (hiponimia) es un autohipónimo", dice Crystal.

Es el contexto el que determinará si la palabra se usa en sentido general o específico, y suelen ser palabras polisémicas, es decir, palabras que tienen varios significados relacionados.

Ejemplo: "perro" puede ser hiperónimo, cuando estoy significando a "un animal doméstico", y puede ser hipónimo cuando significo a un "perro salchicha, pastor alemán...", que ya tiene un sentido específico de "raza de perro".

La cohiponimia (del latín co-, "conjuntamente", y del griego ὑπό -hypo- “debajo de” y ωνυμία -onymia-, "nombre") se da en la relación entre los diferentes hipónimos de un mismo hiperónimo, esto es, todos los cohipónimos forman parte de un mismo campo semántico.

Ejemplo: los hipónimos "profesor, cocinero, médico, camionero, tendero, abogado, ingeniero, arquitecto..." del hiperónimo "profesiones", son entre sí cohipónimos.

En este tipo de relaciones de jerarquía, un hipónimo puede ser a su vez hiperónimo de otros hipónimos, y un hiperónimo puede ser un hipónimo de otro hiperónimo.<p>

BIBLIOGRAFÍA.-

Alcaraz Varó, Enrique et Martínez Linares, Mª. (1997). Diccionario de lingüística moderna. Barcelona: Ariel.

Bosque, I. & V. Demonte (eds.). (1999). Gramática descriptiva de la lengua española. Vol. 1, Cap. 3, sección sobre relaciones semánticas. Madrid: Espasa-Calpe, pp. 112-115.

Crystal, Davil. (2000). Diccionario de lingüística y fonética. Barcelona: Octaedro, voz "hiponimia (hipónimo)", pp. 289-290, y voz "meronimia", pp. 362-363.

Cruse, D. A. (2004). Meaning in Language: An Introduction to Semantics and Pragmatics. Oxford University Press.
___________. (1986). Lexical Semantics. Cambridge University Press.

Dubois, Jean. (1973). Diccionario de lingüística. Madrid: Alianza.

Escandell Vidal, M.ª V. (2011). Apuntes de semántica léxica. Madrid: UNED.

Gómez Torrego, L. (2010). Manual de gramática española. Madrid: SM, pp. 234-236.

Gutiérrez Ordoñez, S. (1981). Lingüística y Semántica (aproximación funcional). Oviedo: Universidad de Oviedo.

Lewandowski, Th. (1986). Diccionario de lingüística. Madrid: Cátedra.

Ortega Sánchez, R. M. et al. (2011). “Hacia la identificación de relaciones de hiponimia/hiperonimia en Internet”. Revista de signos: estudios de lingüística, 77, pp. 68-84.







1 de abril de 2025

EJERCICIOS. LÍRICA NARRATIVA MEDIEVAL. LOS ROMANCES.


Después de haber estudiado la teoría que se le ha ofrecido sobre la lírica narrativa medieval a través de los romances, vea el siguiente vídeo, de tan solo 5 minutos, de "El Edén de los cínicos", con Pedro Moriche.



Ahora, realice el siguiente ejercicio:







9 de marzo de 2025

SEMÁNTICA: DISTINCIÓN ENTRE METÁFORA Y METONIMIA


Un gran número de cambios semánticos viene motivado por causas psicológicas, es decir, asociaciones de ideas que hacen los hablantes entre dos términos que poseen alguna similitud o rasgos comunes entre sí.

Entre ellas están las metáforas, que consisten en la sustitución de un nombre por otro, en virtud de una relación de semejanza entre ellos:
CABELLO DORADO > cabello del color del oro
ARAÑA > lámpara de techo, con muchos brazos que parecen patas de una araña.

Y las metonimias, que son la sustitución de un nombre por otro, en virtud de una relación de proximidad, contigüidad u origen de uno respecto al otro:
BANCO: institución bancaria: los primeros prestamistas se sentaban en bancos especiales en las plazas públicas, de donde la gente comenzó a comentar voy al banco.
COÑAC, JEREZ, RIOJA, CHAMPÁN (o champaña o champagne): vinos o licores procedentes de esas regiones. CAVA: vino espumoso criado en cavas o bodegas.

Según los diferentes modos de contigüidad, se producen diversos tipos de metonimia:

I. Cuando se designa una causa por medio de su efecto: “Ana fue la alegría de la fiesta” (fue la causa de la alegría de la fiesta).

II. Cuando se alude al efecto por medio de la causa: “Le hizo daño el sol” (le hizo daño el calor producido por el calor del sol).

III. Cuando se denomina un objeto por medio del lugar donde produce o de donde procede, esto es, el lugar de producción por lo producido en ese lugar: “Me tomaria ahora un rioja, un jerez, un ribeiro” (una botella de vino de Rioja, de Jerez, de Ribeiro). 

IV. Cuando se designa a un pintor, escritor, soldado, torero, etc., por medio del instrumento que maneja, esto es, el instrumento por el agente: “Es un gran pincel” (un gran pintor); “tiene una pluma incisiva” (es escritor agudo); “es un buen espada” (un buen torero).

V. Cuando se menciona una obra por el autor de la misma: “En el Museo del Prado hay varios Rubens” (varios cuadros de Rubens).

VI. Cuando se designa una característica moral por medio de una realidad física: “No tiene corazón” (es una persona sin sentimientos).

VII. Cuando se emplea el signo o símbolo para designar la cosa significada o simbolizada: “La media luna dominó España durante muchos siglos” (la bandera de la media luna era portada por los musulmanes). 

VIII. Cuando se utilizan los nombres de las marcas por los objetos o productos fabricados: "Dame una coca-cola" (dame un refresco de la marca de Coca-Cola).

IX. Cuando se nombra el continente o contenedor por el contenido: "Me he comido dos platos de tortilla" (la tortilla que había en los dos platos); "El Senado no aprobó el Decreto" (los senadores).

X. Cuando se sustituye la materia por el objeto fabricado con esa materia: "La reina vistió de seda" (vistió un traje de seda).

XI. Cuando se sustituye lo abstracto por lo concreto: "Ha perdido la cabeza" (la cordura).

XII. Cuando se sustituye el todo por la parte o la parte por el todo: "Con su juerte, ha dejado dos bocas que alimentar" (a dos personas que alimentar).

En virtud de lo expuesto, realice el siguiente ejercicio:







14 de febrero de 2025

RESUMEN de "RINCONETE Y CORTADILLO", de MIGUEL DE CERVANTES


Dos muchachos de catorce a quince años, aprendices de pícaros, procedentes de las viejas tierras castellanas (Rincón de Fuenfrida -Segovia- y Cortado de Mollorido, una localidad entre Salamanca y Medina del Campo -Valladolid-), salen en busca de aventuras y libertad (como luego hará don Quijote).

Estamos en principio, pues, ante una novela picaresca, de aventuras e itinerante (los protagonistas viajarán desde sus lugares de origen hasta Sevilla). Pero la novela picaresca tiene unas características definidas que aquí no encontramos: están relatadas en primera persona de forma retrospectiva, cuando el protagonista tiene ya una edad avanzada, recordándonos sus orígenes familiares, poco honestos, y sus peripecias al servicio de uno o varios amos, en un ambiente de miseria, hambre y necesidad. Y en esta obra no todos estos rasgos se cumplen.

En primer lugar, porque no es uno el protagonista (son dos), y porque la narración no se hace de manera retrospectiva en primera persona, sino en tercera persona y mayoritariamente en sucesión lineal, siendo muy importantes los diálogos.

Es cierto que ambos escaparon de hogares disfuncionales, según se nos cuenta en una breve exposición de analepsis relatada por cada uno de ellos, y que su aspecto es el propio de unos muchachos pícaros “muy descosidos, rotos y maltratados”, pues tienen los calzones, las medias, los zapatos, la capa, el sombrero y demás prendas, raídas y desgastadas, hasta un cuello “tan deshilado de roto, que todo parecía hilachas”. Esta prosopografía inicial realizada por un narrador omnisciente, será reforzada por una etopeya rápida realizada por el diálogo que mantienen los dos chiquillos: Rincón es hábil con los naipes y Cortado robando en las faldriqueras. Pero no subyace en ningún momento que pasen hambre.

El mayor, Pedro del Rincón, ha robado a su padre, que es bulero/buldero (“mi padre es persona de qualidad, porque es ministro de la Santa Cruzada, quiero decir que es bulero, como los llama el vulgo (aunque otros los llaman echacuervos“; luego tiene un oficio con el que ganarse la subsistencia, pues es una especie de funcionario comisionado para distribuir las bulas y recaudar el dinero de ellas. Recordemos que el Lazarillo tuvo por amo a un buldero también). Huirá para evitar el castigo, pues es dinero que pertenece a la Iglesia, hacia Madrid, pero finalmente “vino el tesorero tras mí, prendiéronme, tuve poco favor, y no se me guardó justicia”, por lo que fue azotado y desterrado de Madrid por 4 años. Tras esto, se gana la vida “por los mesones y ventas que hay de Madrid aquí, jugando a la veinte y una“. Su onomástica nos adelantará su condición de marginado, arrinconado por su propia familia y luego por la sociedad.

El más pequeño, Diego Cortado, huye también de su núcleo familiar “pues no tengo en ella más de un padre que no me tiene por hijo y una madrastra que me trata como alnado” (hijastro). Su padre era sastre y calcetero, y parece que ha aprendido bien el oficio, pues también tiene que emprender la huida de Toledo al ser perseguido por el Corregidor de esta localidad por su habilidad para llegar al fondo de las faldriqueras ajenas (“no hay faldriquera tan retraída y guardada a que no visiten mis dedos, que son más agudos que navajas”. Su onomástica está relacionada, tanto con el oficio del padre, cortar, como con la idea de fractura.